Pequeños gigantes
Nacida como empresa familiar, Pons ha profesionalizado sus recursos humanos en los últimos años.
Nacida como empresa familiar, Pons ha profesionalizado sus recursos humanos en los últimos años.

Seis décadas otorgando valor a lo intangible

Las empresas del Ibex 35 cuentan con Pons como un aliado para la gestión de marcas, pero la firma ofrece además un amplio catálogo de servicios a través de sus siete divisiones

Hace más de 60 años que el nombre de Pons resuena en la escena empresarial española como un ejemplo de continua evolución y diversificación de la actividad.

Por aquel entonces, su fundador, José Pons, decidió actuar como mediador entre los ciudadanos y la Administración y, de esta forma, acortar la distancia que separaba Madrid, donde se realizaban los trámites importantes, y el resto de España.

Gracias a su iniciativa y trayectoria, hoy es buena muestra de cómo el peso de la tradición puede dejar un hueco a la innovación.

Lo que comenzó como una simple gestoría ha pasado a ser despacho de abogados, consultora, editorial y hasta apoyo para empresas en temas de registro de patentes, una de sus actividades punteras. Paloma Fernández, directora corporativa de la compañía, confirma que “gracias al alto nivel de exigencia a lo largo de nuestra trayectoria y a un enorme esfuerzo personal, Pons ha ido incrementando los servicios especializados que ofrece”.

Ayudan a sus clientes a explotar y valorar su activo más preciado: la marca

Y las cifras no mienten. En 2012 alcanzaron los 40 millones de euros de facturación.

Pero los comienzos no fueron fáciles. “La empresa nació en una España destruida por la Guerra Civil y los fundadores fueron capaces de encontrar nuestra manera de aportar valor a la sociedad”, recuerda.

Por eso, no le temen a la coyuntura. La directora asegura que “este momento supone un cambio en la manera de hacer las cosas”. Y añade: “Pero no hemos dejado de tomar medidas ante la crisis”.

La evolución de Pons en seis décadas de historia también se refleja en la profesionalización de sus actividades. Pasar de un pequeño despacho familiar a una amplia presencia internacional no ha acabado con la esencia de la compañía. “Seguimos siendo especialistas en la gestión de intangibles”, recalca Fernández.

Además, desde el año 2000 han centrado todos sus esfuerzos en la profesionalización de sus servicios, invirtiendo para ello en recursos técnicos y humanos.

Tiene siete líneas de negocio: patentes y marcas, editorial, gestoría, consultores registrales, fiscal y laboral, formación, y deporte y entretenimiento. A esta larga lista se le une la Fundación Pons, desde donde la compañía “contribuye al desarrollo social a través de la educación en valores”, explica la directiva.

Cuando el mercado es el mundo

Empezaron acompañando a sus empresas clientes en los procesos de internacionalización. “Así, de manera natural, llegó también nuestra expansión fuera de España”, recuerda Paloma Fernández. La presencia exterior de Pons “es clave y apostamos por ello como parte del futuro”, afirma la directora.

Aprovechando la experiencia y el conocimiento en sus líneas de negocio, ofrecen sus servicios y se adaptan a los diferentes sectores de actividad, clientes, proveedores y Administraciones de los países en los que están presentes, principalmente de Europa e Iberoamérica.

Pero la empresa ya está abierta a otros mercados como el asiático o el africano, “un continente en el que vemos muchísimas posibilidades”.

Presumen de aprovechar al máximo las sinergias entre todas las divisiones del grupo, “siempre de una manera natural y sin forzar”, apunta Fernández. Y se muestran “orgullosos de cada una de las líneas de negocio, que han ido evolucionando con el tiempo y se encuentran en diferentes momentos vitales”.

Por encima de todas las actividades del grupo destaca una: Pons Patentes y Marcas. Proteger la innovación es básico para cualquier compañía, “y allí estamos nosotros para ayudar a nuestros clientes a explotar y valorar su activo más preciado: la marca”, asevera la directora. De hecho, esta división tiene un enorme peso dentro de la empresa por volumen de negocio y recursos.

Patentes y Marcas aporta valor añadido al cliente con servicios complementarios e innovadores como la valoración de enseñas o la transferencia de tecnología. La capacidad para contabilizar lo incontable es su secreto.

También trabajan en la creación y defensa de una firma, en derechos de imagen o de autor, así como en la tramitación de nombres de dominio dentro y fuera de nuestras fronteras.

El proceso es sencillo. “Un modelo de intervención clásico es que una empresa acuda a nosotros cuando necesita proteger o contabilizar algún intangible. Nosotros le ayudamos en esos trámites”, explica Fernández. Posteriormente, de manera natural, les asesorarán también en la explotación de ese bien. Además, en Pons trabajan siempre con presupuestos cerrados para la satisfacción de sus clientes.

Las grandes empresas españolas cuentan con Pons como aliado. La mayoría de cotizadas del Ibex solicitan sus servicios, además de otras extranjeras de renombre. Cuentan con más de 20.000 clientes en los sectores público, distribución, industrial, financiero, comunicación y energía.

Pero la directora apunta: “Trabajamos tanto para una persona física que quiere crear una sociedad como para la gran multinacional que quiere que llevemos todos los registros de sus marcas a nivel global”.

“Una fuente de ingresos importante para los deportistas en el futuro va a ser la explotación y protección de sus derechos de imagen. Además, la llegada de las redes sociales abre un nuevo mercado para sus marcas personales”, afirma Fernández. Aprovechando el tirón y la experiencia de la firma, acaba de arrancar la división deportes y entretenimiento, desde donde gestionarán estos recursos tan valorados hoy en día.

Datos básicos

La sede de la Fundación Pons se alza en un edificio de la madrileña calle de Serrano. Las ventanas abiertas y los espacios diáfanos son muestra de transparencia.
La sede de la Fundación Pons se alza en un edificio de la madrileña calle de Serrano. Las ventanas abiertas y los espacios diáfanos son muestra de transparencia.

Fundación

La Fundación Pons es una entidad sin ánimo de lucro que tiene como objetivo principal desarrollar actividades de interés social que contribuyan al bienestar y la calidad de vida de las personas. Entre otros ámbitos, se centran en temas de seguridad vial, propiedad intelectual e impulso de artistas y nuevos talentos.

Personal

Los casi 300 profesionales son el alma de la empresa. La directora corporativa destaca de ellos “la vocación de servicio, su orientación al mercado, la implicación en los procesos de nuestros clientes y su aportación”. Además, trabajan bajo políticas de confidencialidad, “elemento ineludible en nuestro negocio”.

Valor añadido

La capacidad de adaptación a los nuevos escenarios es la principal ventaja competitiva de Pons. En la empresa se muestran comprometidos con sus clientes y aportan diferentes puntos de vista para el mejor asesoramiento. Asimismo, incluyen estrategias innovadoras para proteger el valor de los recursos intangibles.

Futuro

“Mientras haya empresas y personas, Pons tendrá cuerda para rato”, bromea Fernández. El futuro del grupo pasa por el desarrollo de dos áreas: formación, con programas a medida en temas jurídicos, fiscales y de propiedad industrial; y deporte y entretenimiento, especializada en derechos de imagen.

Agropecuaria

Dentro de la cartera de la compañía, pero lejos del resto de empresas relacionadas, se encuentra Pons Agropecuaria. Se trata de una división especializada en la producción y distribución de sustratos de cultivo así como en el asesoramiento técnico destinado a incrementar el rendimiento de los cultivos.

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