Íñigo Fernández de Mesa
Caricatura del secretario general del Tesoro, Íñigo Fernández de Mesa.
Caricatura del secretario general del Tesoro, Íñigo Fernández de Mesa.

El guardián de la prima de riesgo

El secretario general del Tesoro cuenta con una dilatada experiencia en los mercados de deuda, tanto a nivel nacional como internacional

Hace un par de años se colaba en el vocabulario de los españoles un término que antes solo manejaban los entendidos en economía y finanzas. La prima de riesgo hacía acto de presencia. El riesgo país comenzaba por aquel entonces a escalar peligrosamente y las consecuentes dificultades de acceso al mercado para el Estado empezaban a llenar páginas y páginas en los diarios y a ocupar cada vez más minutos en radio y televisión. Esa inquietud por la financiación de España llegó a su punto más alto el verano pasado, cuando el diferencial entre la rentabilidad del bund alemán y la de los bonos españoles a 10 años alcanzó los 650 puntos. Hoy en día, esas elevadas cifras han quedado atrás (en los últimos tiempos esta referencia se mueve en el entorno de los 300 puntos) y, aunque no se puede achacar a una sola acción ni a una sola figura el descenso de la ya familiar prima de riesgo, son muchos los que coinciden en que la estrategia llevada a cabo por el secretario general del Tesoro en este último año ha sido de gran ayuda para conseguir que los inversores recuperaran la confianza en la deuda pública española.

Íñigo Fernández de Mesa (Madrid, 1967) conocía bien este mercado antes de ocupar su actual cargo, para el que fue nombrado en diciembre de 2011 cuando Mariano Rajoy llegó a la presidencia del Gobierno. Sin embargo, estaba familiarizado con el lado de las compras, más que con el de las ventas, por su anterior trabajo como responsable de operaciones del sector público de Barclays. Antes de ello, había estado en un puesto similar en la oficina de Lehman Brothers en España y Portugal, entidad en la que coincidió con el actual ministro de Economía, Luis de Guindos.

Ambos habían trabajado ya juntos en asuntos relacionados con Europa puesto que, entre los años 1999 y 2004, Fernández de Mesa fue subdirector general del Tesoro y responsable de los temas relacionados con la Unión Económica y Monetaria. Él y Guindos colaboraron por aquel entonces en labores técnicas durante la introducción del euro en nuestro país sin saber que años después sus visitas a Bruselas volverían a ser frecuentes. En la actualidad, el secretario general del Tesoro forma parte del equipo que prepara con el ministro las reuniones del Eurogrupo, a las que siempre le acompaña.

En sus círculos cercanos destacan su gran experiencia a nivel intenacional, tanto en el ámbito privado como en el público. No hay que olvidar que, además de sus actividades en entidades financieras, Fernández de Mesa ha sido miembro del directorio ejecutivo del Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Europeo de Inversiones. También estuvo presente en el comité ejecutivo y financiero de la Unión Europea. No es de extrañar, por tanto, que se mueva como pez en el agua en estos entornos.

Forma parte del equipo que prepara con el ministro de Economía las reuniones del Eurogrupo, a las que siempre le acompaña

De raíces andaluzas y vascas, este licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid, técnico comercial y economista del Estado, reconoce que en los últimos tiempos pasa más horas en un avión que en su propia casa. Y es que su búsqueda incansable de inversores interesados en la deuda española le ha llevado este año a Europa, Estados Unidos e incluso a Japón, destino que repetirá en la segunda mitad del año. A partir de septiembre también frecuentará Latinoamérica, donde el Tesoro hará por primera vez presentaciones.

Cuando consigue hacer un hueco en su apretada agenda y puede descansar en casa, disfruta de la compañía de su mujer y sus tres hijos. Su gran afición en ese escaso tiempo libre que ahora tiene es la hípica. Con ella disfruta, no solo como espectador, sino también como jinete (ha participado en concursos y ha consechado algún que otro premio a lomos de un caballo).

Trabajador incansable, los que conocen de cerca a este experto de la deuda pública aseguran que es una persona muy cauta.

Ese rasgo de su personalidad le llevará seguramente a no echar las campanas al vuelo con la situación actual en los mercados, que permite a España financiarse a unos precios mucho más asequibles que hace un año. A estas alturas de 2013, el Tesoro ya ha logrado más del 75% de la financiación a largo y medio plazo prevista para todo el año. Gracias a ello, el propio Fernández de Mesa explicaba recientemente que el organismo encargado de la financiación podrá, a partir del próximo mes, disminuir en un porcentaje importante el volumen de las próximas subastas.

A pesar de su prudencia, Fernández de Mesa no puede dejar de mostrar su optimismo en los últimos tiempos. A la vista de los indicadores que maneja, el secretario general del Tesoro espera que los mercados y los inversores sigan depositando cada vez más su confianza en la renta fija española. Como consecuencia de ello, cree que próximamente se podrán apreciar signos positivos como la estabilización o mejora de la nota que otorgan las principales agencias de rating a nuestro país.

Sin embargo, este experimentado ejecutivo, capaz de mantener la cabeza fría en los peores momentos y de contener la euforia en otros mejores, es consciente de que no puede bajar la guardia y de que todavía le queda mucho trabajo por delante y, por tanto, muchos más kilómetros que recorrer.

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