Registra Vistasierra en Madrid
Rafael del Pino, presidente de Ferrovial.
Rafael del Pino, presidente de Ferrovial.

La familia Del Pino se trae a España su ‘holding’ suizo de inversiones

Llevaba 30 años domiciliada en la ciudad de Zug, conocida por sus incentivos fiscales

Íntimos de la familia sustituyen a distintos abogados suizos en el consejo

Los hermanos Rafael, Joaquín, Leopoldo y María del Pino han domiciliado en la céntrica calle madrileña Rafael Calvo una sociedad que la familia ha mantenido durante los últimos 30 años en Suiza, concretamente en Zug, una de las ciudades con menor tasa impositiva dentro del país y destino para el registro de miles de empresas. Vistasierra AG pasa a denominarse ahora Vistasierra II SL, en un proceso de españolización decidido en marzo en junta de accionistas. La entidad mantiene su objeto de servir para la tenencia de valores tanto españoles como internacionales, según explican en el entorno de los Del Pino.

La repatriación de este holding tiene lugar semanas después de que saliera a la luz un supuesto pacto con Hacienda de la familia propietaria de Ferrovial por la expatriación de beneficios a Holanda. Una información que fue desmentida en todos sus términos por el más expuesto a la opinión pública de los hermanos, Rafael, presidente del grupo de infraestructuras. Este movimiento con Vistasierra AG se enmarcaría ahora en la intención de dar transparencia al entramado societario de una de las familias con mayor patrimonio del país, según explican fuentes cercanas al empresario.

Desde el consejo de esta sociedad se asegura que sus actuaciones están “totalmente declaradas” y que la domiciliación en España no tiene impacto ni societario ni fiscal. Las mismas fuentes explican que la decisión no está relacionada ni con el presunto acuerdo desmentido con Hacienda ni con la reciente amnistía fiscal: “Simplemente se trata de una estructura que se había quedado obsoleta y cuya vuelta a España simplifica la gestión de la misma. Hace 30 años pudo tener su razón de ser, entre otras cosas por la estabilidad de Suiza, pero ahora ha perdido sentido”.

Vistasierra tiene como objeto el diseño y planificación de proyectos de construcción en el extranjero; la compra de bienes y equipos; la prestación de servicios técnicos, económicos y financieros relacionados con patentes y otros de propiedad intelectual; la gestión de participaciones en otras empresas, y la compra-venta de bienes inmuebles y valores.

El consejo de la entidad estaba copado por expertos en la legislación suiza pertenecientes al despacho Baldi & Caratsch: Pewter Johann Baldi, Michele Adriano Caratsch y Thierry Jean Rolf Carlo Cagianut. Todos ellos han salido y han dejados sus puestos a Claudio Aguirre Pemán, Borja Prado o Clemente Cebrián.

El primero, Claudio Aguirre, es socio fundador de Altamar Private Equity, miembro del consejo asesor internacional de Goldman Sachs y de los consejos de Mercapital, Vocento y Endesa Gas. Aguirre Pemán, primo de la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, dirigió Merrill Lynch en España y Portugal.

Borja Prado preside Endesa y es responsable de Mediobanca en España y Portugal. Desde hace años está vinculado a Portman Baela, instrumental a través de la que los Del Pino tienen el control de Ferrovial (43,6%).

Y Clemente Cebrián, esposo de María del Pino, representa al family office Casa Grande de Cartagena en participadas como Acerinox. Como secretario no consejero del holding figura José Ignacio Ysasy-Ysasmendi, también secretario del consejo y Director Jurídico de la citada Casa Grande de Cartagena.

Zug, tipos bajos para empresas y millonarios

Más de 30.000 empresas tienen su domicilio en Zug, cantón en las faldas alpinas donde tributan por algunas de sus actividades en Europa gigantes de la comida rápida como Burger King y Subway, el grupo minero Glencore, la firma de ropa deportiva Adidas o la tecnológica Siemens, entre otras muchas. La mayoría de las miles de sociedades domiciliadas carecen de empleado alguno y sus consejos están copados por abogados y contables. El principal reclamo, una tasa de impuestos sobre los beneficios que va del 8% al 15%, frente a tipos generalizados en el resto de Europa por encima del 25% para grandes empresas (30% en España). Expertos en fiscalidad comentan que el cantón de Zug ofrece impuestos hasta un 50% por debajo de los del resto de Suiza.

Pero Zug no solo es un lugar atractivo para tributar como empresa, muchos la eligen para establecer la residencia si se posee una gran fortuna. Algunos de sus vecinos han sido o son deportistas como Sebastian Vettel o Boris Becker. Sus residentes pagan un impuesto sobre las personas físicas del 22%, frente a tasas que van del 24% al 45% en España.

A medio centenar de kilómetros de Zurich, Zug supera por PIB per cápita a prácticamente toda Suiza, con 128.000 francos (unos 160.000 euros) frente a los 78.000 de media del país. Entre la población del cantón, de algo más de 100.000 personas (25.000 en la capital), el desempleo apenas es del 1,8%. Todo un paraíso en medio de la crisis.

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