Fomento lidera uno de los consorcios y CAF prepara otro
Un tren AVE de Renfe circula por una línea de alta velocidad.
Un tren AVE de Renfe circula por una línea de alta velocidad.

España inicia esta semana la puja por el AVE de Brasil

El macrocontrato brasileño está estimado en 13.000 millones de euros

El concurso se inicia menos de un mes después del accidente de Santiago

El grupo de empresas que componen el consorcio promovido por el Ministerio de Fomento para competir por este contrato ha intensificado en estas semanas sus trabajos y reuniones para perfilar su oferta. El consorcio, que preside José Eladio Seco, está compuesto por las públicas Renfe, Adif e Ineco, y las firmas privadas ACS, Talgo, Indra, Elecnor, Abengoa, Thales, Bombardier y Dimetronic, según informa Europa Press. De su lado, el fabricante ferroviario CAF ultima la constitución de otro consocio con el que competir por el proyecto, según informaron en fuentes del sector, que detallaron que sería también un grupo con sello español.

El Departamento que dirige Ana Pastor buscó constituir un único gran grupo para competir por este contrato, con el que pretenden reeditar el éxito logrado en Arabia Saudí, donde a finales de 2012 un consorcio español logró hacerse con el AVE La Meca-Medina, uno de los mayores contratos logrados en el exterior.

Las firmas españolas ultiman sus propuestas para el AVE a Brasil en paralelo a las iniciativas que todos los agentes, instituciones y empresas relacionadas con el sector ferroviario vienen desarrollando en defensa de la imagen internacional de la Alta Velocidad Española, con el fin de “atenuar” el eventual efecto que pueda tener sobre ella el accidente de un tren Alvia registrado en Santiago de Compostela el 24 de julio, según explicaron dichas fuentes.

Los grupos españoles y el resto de compañías interesadas en el proyecto deberán presentar su ofertas para pujar con el contrato a la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) de Brasil el próximo 16 de agosto. Este organismo público brasileño, promotor de la obra, ha aplazado unos días la fecha de entrega de las propuestas, inicialmente fijada para el martes 13 de agosto.

El calendario fijado por la ANNT para el concurso público del proyecto fija para el 19 de septiembre la apertura pública de las ofertas económicas y el 23 de ese mes el anuncio del oferente que resulte preferente, esto es, el eventual adjudicatario.

El AVE a Brasil constituye un macrocontrato estimado en unos 13.000 millones de euros que contempla la construcción y explotación de una línea AVE de 511 kilómetros de longitud que unirá Río de Janeiro, São Paulo y Campinhas. El proyecto se ejecutará en dos fases.

La primera de ellas, que es la que actualmente en liza, está presupuestada en 2.450 millones y abarca la instalación de la denominada superestructura de la línea (los sistemas de electrificación, la señalización, la seguridad y las telecomunicaciones, entre otros) y explotación del servicio ferroviario durante un plazo de cuarenta años.

Frente de defensa de la alta velocidad

La presentación definitiva al concurso por el AVE de Brasil, así como otros a los que la industria española piensa presentarse, se produce en las adversas circunstancias que ha generado el accidente del tren Alvia en Santiago de Compostela el 24 de julio pasado. Hay que recordar que, entre otras cosas, en los pliegos de condiciones de la licitación brasileña figura como condición la ausencia de accidentes graves de los aspirantes en un periodo de cinco años. Para combatir esta circunstancia, la ministra de Fomento, Ana Pastor, inició días después del siniestro una ronda de contactos con todas las empresas implicadas para fijar una estrategia común de defensa de los proyectos de alta velocidad española.

El Gobierno recuerda que el accidente del Alvia se ha producido en un tramo con “línea convencional mejorada”. Para ello, tiene que catalogarlo como tal la Unión Internacional de Ferrocarriles. Tal como explicaba a este periódico Pablo Vázquez, presidente de la ingeniería pública Ineco, “hay que establecer como prioridad en qué países debemos concentrarnos ahora para tratar de convencer a las autoridades de que lo ocurrido en Santiago no pone en duda la seguridad y viabilidad de la alta velocidad española”.

Varios concursos millonarios en juego

Además del contrato de Brasil, los consorcios españoles optan a otros que están en marcha en otros países, por cifras millonarias. Además de los cerca de 13.000 millones que están en juego en Brasil, las empresas españolas, y con ellas Renfe, Adif e Ineco, se preparan para el contrato del AVE que unirá las dos grandes urbes de Kazajistán, Astaná y Almaty, o el corredor que prevé unir Moscú con San Petesburgo, valorado en 14.000 millones. Están también presentes en California, en la que el proyecto de enlazar Sacramento y San Diego puede reportar 60.000 millones.

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