El Foco

Menos ricos, pero más sabios

“Nada volverá a ser como antes del 2008, por eso tendremos que cambiar nuestros hábitos personales y financieros para hacer frente a esta nueva situación y salir reforzados de ella”, así terminaba el libro que publiqué en el 2009: La Crisis, tu dinero y tú, y, si no se han cumplido todas las predicciones que hacía sobre estos tiempos de crisis, por lo menos, se han cumplido las peores.

Después de cuatro largos años seguimos inmersos en una recesión económica que a muchos se les ha convertido en depresión al haber perdido su trabajo, su vivienda, los ahorros mal invertidos en preferentes o ver disminuido su nivel de ingresos.

En este circo sin trapecios ni elefantes, tan sólo payasos, el Gobierno dice que no podemos echar las campanas al vuelo, pero se perciben los primeros síntomas de mejoría y es posible que en los próximos trimestres nos situemos en un período de estancamiento prolongado en el que las variables macro dejarán de tener comportamientos tan negativos y pueden estabilizarse.

Echando mano de las realidades y previsiones del Servicio de estudios del BBVA que nos merecen menos recelo que las oficialistas y voluntaristas del Ministerio de Economía, nos reconfortan: “la menor debilidad de la actividad económica sería resultado de la desaceleración en el ritmo del ajuste fiscal (tras el esfuerzo realizado durante el segundo semestre de 2012), la resistencia de la actividad exportadora al entorno recesivo en Europa y, finalmente, la consolidación de la relajación de las tensiones financieras”.

La demanda exterior confirma la resistencia de los flujos comerciales a pesar del entorno recesivo

La demanda exterior confirma la resistencia de los flujos comerciales a pesar del entorno recesivo en Europa y de la desaceleración de la economía mundial, mientras las exportaciones de servicios aumentan debido a la mayor contribución del turismo.

En el mercado laboral se ha producido una desaceleración del deterioro, y la afiliación a la Seguridad Social en el segundo trimestre del 2013 ha resultado mejor de lo esperado. Y el consumo de electricidad ha experimentado un crecimiento positivo en relación al trimestre anterior cuando el primero supuso un descenso respecto al último trimestre del 2012.

Pero con todo esto, nuestra actividad, o sea, el PIB, seguirá en niveles negativos este año 2013, con un -1,3% y positivo del 0,5% en el 2014. Y unas tasas de paro del 27,1% y 26,7% respectivamente lo que, junto a la disminución de la renta disponible, llevará el consumo nacional a un tasa del -2,5% este año y de 0 en el 2014.

Entonces, con estos mimbres ¿qué cestos vamos a hacer los sufridores de a pie? Nuestro patrimonio que básicamente se compone del valor de nuestros inmuebles y nuestras inversiones o ahorros, siguen desvalorizados en relación a nuestros años de prosperidad ficticia. La vivienda de nuestros sueños sigue sin mercado al que acudir. Ya no es sólo que se hayan desvalorizado por encima de un 30 o 40%, es que no hay mercado y no sabemos cuánto vale nuestra vivienda, ni cómo hacerla líquida si necesitamos ese dinero.

La afiliación a la Seguridad Social en el segundo trimestre ha resultado mejor de lo esperado

Las acciones o Fondos de inversión han seguido una ruta parecida. El IBEX 35, por encima de los 14.000 en el 2007, lucha con los 8.300 muchos meses. Pérdida del 40%.

Y en los próximos meses -predecir es muy difícil, sobre todo el futuro-, la vivienda conseguirá abrir mercado cuando, entre otras circunstancias, el Sareb empiece a colocar su parque de viviendas y los bancos habiliten hipotecas en unas condiciones razonables.

Y de la bolsa o los Fondos de Inversión, los expertos diagnosticarán la rentabilidad esperada para este año, pero de momento, el IBEX35 sigue ligeramente por encima del cierre del 2012.

Las pensiones -salvavidas de muchas familias en estos tiempos de penurias-, están amenazadas de disminuciones importantes para los nuevos pensionistas, cuando la comisión de expertos determine el factor de sostenibilidad y otros paradigmas para que los nuevos pensionistas cobremos menos de por vida. Y los actuales pensionistas están enmarcando su último cobro en la paga de final de junio porque nadie les garantiza cantidades semejantes los próximos años ni si las pagas extras perdurarán para siempre.

Los asalariados ven disminuir sus emolumentos en una carrera desbocada para facilitar al gobierno la devaluación que la adscripción al euro no permite realizar vía devaluación de la moneda. Los jóvenes se dan con un canto en los dientes cuando oyen historias y cuentos sobre los mileuristas, especie en extinción de la que han oído que antes existían por doquier.

Los pensionistas y mayores que se han librado de la trampa de las preferentes ven cada semestre disminuir los intereses que perciben por sus ahorros en una carnicería despiadada entre el Gobierno que limita los intereses y aumenta las retenciones y rentas de capital, y los bancos que tratan de conseguir los ahorros al mejor precio. Los 4% de años anteriores también son un sueño. Pero los sueños, sueños son.

Lo único que se mantiene, más bien crece, es el coste de los consumos domésticos que nos tienen esclavos de su inevitabilidad y nos tienen sometidos. El déficit de tarifa eléctrica, la mayor carestía de esto servicios en nuestro país en relación a otros países europeos y la falta de competencia en este mercado hacen que luz, agua, gas y otros servicios nos tengan esclavizados y rehenes.

¿Y el ahorro, qué? El ahorro es lo único que consigue despuntar ligeramente y los depósitos de Familias y Sociedades han crecido en junio un 4,4% frente al -0,2%, de diciembre. Los Fondos de inversión un 8,5& frente al -4,2% de diciembre, y los Planes de pensiones individuales, un 8,2% frente al 3,9%, en ambos casos debido a la buena marcha de la Bolsa. Esperanzador.

Triste panorama para estos tiempos de pervivencia en este escenario de estancamiento económico a la espera de que las elecciones generales de Alemania lleven a la Sra. Merkel de nuevo al Gobierno y ello facilite una nueva época de inversiones que permitan avanzar en nuevas políticas más expansivas, no tan sólo las recesivas que hemos padecido hasta ahora.

Mientras tanto, tendremos que perseverar para mantener nuestro patrimonio, administrar mejor nuestros recursos y sacar mayor provecho de nuestras disponibilidades y consumos. Tendremos que bordear la línea de la desesperanza sobre las muletas y virtudes de la perseverancia para disfrutar mejor de nuestros logros económicos y personales.

 

Félix Serrano es economista y asesor financiero

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