"El Diario de la Generalitat estaba en manos de algunas cajas"
Antoni Serra Ramoneda, expresidente de Caixa Catalunya.
Antoni Serra Ramoneda, expresidente de Caixa Catalunya.

Serra Ramoneda acusa a Gobierno, Generalitat y regulador del fin de las cajas

La fusión de Caixa Catalunya con Tarragona y Manresa fue una "inmensa tontería"

El expresidente de Caixa Catalunya Antoni Serra Ramoneda, que ostentó este cargo de 1984 a 2005, ha sostenido que “el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) estaba en manos de algunas cajas de ahorros”, y ha cargado también contra el Gobierno y el Banco de España por no haber previsto el declive del sistema.

Los principales responsables son los reguladores. El Gobierno y el Banco de España y también la Generalitat, porque a veces esconde la cabeza bajo el ala y tenía competencias sobre las cajas”, ha apuntado Serra Ramoneda en una entrevista de Catalunya Ràdio recogida por Europa Press.

Ha añadido que la Generalitat debía vigilar los consejos de administración y asegurarse de que se pagaban las dietas establecidas por ley, y “no dejar que se cambiara una disposición cuando a una persona o una entidad le interesase para que alguien pudiera seguir siendo presidente”, por lo que ha considerado que el DOGC estaba en manos de algunas cajas de ahorros.

Pese a ello, ha matizado que “el culpable en mayúsculas de esta situación no se encontrará”, y ha considerado que en 1999 nadie podía prever que las cajas no fueran capaces de pagar los intereses correspondientes a las obligaciones de participaciones preferentes.

“De 2004 a 2008 cambiaron mucho las cosas en CatalunyaCaixa. No doy la culpa a mis sucesores, pero se produjeron cambios considerables”, ha indicado, y ha apuntado que el crédito con garantía real (garantía hipotecaria) se dobló en estos años y pasó de 16.000 millones a 35.000.

También ha cargado contra los sueldos que se empezaron a pagar: “Se dio un empuje que no se tenía que dar. Yo cobré lo que permitía la ley, y la cifra más alta fue en 2003 o 2004, cuando cobré 110.000 euros brutos”. 

Preguntado por la responsabilidad de los directivos y después de que el expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa solo pasara unos días en la cárcel, Serra Ramoneda ha señalado que “por mala gestión estrictamente no se puede meter a nadie en la cárcel”, si por ello se entiende que se ha realizado una inversión equivocada y el error ha sido involuntario, fruto de la mala suerte y del juego de la economía, ha dicho.

“Si se han hecho conscientemente inversiones que no se tenían que hacer y han tenido un beneficio indirecto sobre la persona que las ha hecho, no sobre la entidad, esto sí que es un delito. Lo que ha pasado no tiene nombre. Los sueldos y las jubilaciones que se han pagado”, ha agregado.

Sobre si recomendaría a alguna entidad la compra de CatalunyaCaixa, ha indicado que él no es quien para hacerlo, pero ha asegurado que la entidad tenía como grandes activos su personal y una red muy bien estructurada, si bien ahora la entidad es “enormemente débil”.

La fusión fue "una tontería inmensa" 

Sobre la fusión que realizó Caixa Catalunya con Caixa Tarragona y Caixa Manresa a finales de 2009 ha considerado que “fue una tontería inmensa que costó mucho dinero por el cambio de nombre y de logo y no sirvió absolutamente para nada”.

“Fue una tontería que complicó mucho la estructura, seguramente impuesta por el Banco de España, no digo que no, pero se lo podían haber ahorrado”, ha zanjado el expresidente de Caixa Catalunya.

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