No podrán superar el 1,6% de déficit este año
El consejero de Economía de Cataluña, Andreu Mas-Collel (i), estrecha la mano al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (d). Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), en la sede del Ministerio de Economía, en Madrid, y en el que se ha aprobado el objetivo de déficit para 2013 para cada una de las comunidades, que, en conjunto, se ha establecido en el 1,3 % del PIB.(DVD 625)
El consejero de Economía de Cataluña, Andreu Mas-Collel (i), estrecha la mano al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (d). Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), en la sede del Ministerio de Economía, en Madrid, y en el que se ha aprobado el objetivo de déficit para 2013 para cada una de las comunidades, que, en conjunto, se ha establecido en el 1,3 % del PIB.(DVD 625) EL PAÍS

Montoro impone un severo ajuste fiscal a Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía

Valencia, con un 1,6%, será la región que más margen tendrá para reducir sus números rojos

Solo Extremadura podrá culminar este ejercicio con más números rojos que el año pasado

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, fue fiel a su discurso y no cedió un ápice a las exigencias de algunas comunidades autónomas. Así, impuso un severo ajuste a las que tienen un desequilibrio mayor: Valencia, Murcia, Andalucía y Cataluña deberán reducir sus déficits hasta situarlos entre el 1,58% y el 1,60% este ejercicio.

Fijar objetivos de déficit realistas”. Esa era la misión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) celebrado ayer que, a tenor de lo ocurrido en las votaciones y en opinión de Hacienda, se cumplió con creces. Fiel a su discurso de estos días, Montoro impuso su axioma de que ninguna comunidad podrá terminar este ejercicio con más números rojos en sus cuentas que los que registró a finales de 2012.

En realidad, todas menos una, Extremadura, que acabó 2012 con un déficit de apenas el 0,70% de su PIB, cumpliendo de ese modo como ninguna el objetivo marcado por el Gobierno central. Pero esa excelente progresión tuvo trampa. Al Gobierno extremeño le benefició, y de qué manera, la sentencia del Tribunal Constitucional por la que se le reconocían unos ingresos extras procedentes de la tasa sobre los depósitos bancarios aplicada en ese territorio. Como esa partida no volverá este ejercicio, Hacienda decidió ser benevolente con el Ejecutivo de José Antonio Monago, que será el único que podrá incurrir este año en un déficit de hasta el 1%, superior al de 2012.

Más allá de este caso, todas las regiones deberán seguir siendo extremadamente cuidadosas con la relación existente entre sus ingresos y gastos. “Se trata de pedir más esfuerzo de reducción a quienes peor quedaron. Quienes ya cumplieron, tendrán menos recorrido que hacer, que era lo más justo y equitativo”, explicó Montoro al término del CPFF. De este modo, y con carácter excepcional, quedaron establecidos para este año objetivos diferenciados de déficit para cada comunidad. Valencia, Murcia, Andalucía y Cataluña son las que tendrán que afinar más sus prioridades de gasto, puesto que fueron las que obtuvieron peor nota en el examen del año pasado y ahora toca ajustarse.

Hacienda no solo facilitó los nuevos objetivos individualizados, sino que dio a conocer en términos relativos el esfuerzo que deberá llevar a cabo cada autonomía para reconducir sus equilibrios. La Comunidad Valenciana tendrá que reducir sus números rojos a menos de la mitad, un 54,5%, mientras que Murcia lo hará un 49% y Andalucía un significativo 22%. Cataluña, cuyo ajuste en términos relativos deberá alcanzar el 19%, lo cuantificó en una reducción presupuestaria de 2.600 millones. El Ejecutivo de Artur Mas criticó la actitud de Hacienda, pero decidió tomarse un tiempo “hasta el martes” para determinar si elabora o no presupuestos.

El resto de regiones estarán obligadas a asumir recortes mucho más alcanzables, que oscilan desde el 18% de Baleares hasta el 7% de Canarias. E incluso habrá cuatro regiones: Cantabria, Madrid, La Rioja y Asturias, que no tendrán que realizar ningún ajuste extra, puesto que Hacienda les permite cerrar este año con idéntico déficit que el anterior. Así, a nada que la incipiente recuperación económica se traslade a la recaudación tributaria, podrán cerrar sus cuentas con un resultado incluso más cercano al establecido ya para 2014, que de nuevo será para todos igual: el 1%. Hacienda también estableció los objetivos de déficit para el periodo 2013-2016, de modo que en 2014 será para todos de ese 1%, en 2015, deberá ajustarse al 0,7% y en 2016 al 0,2%. “Todo para ayudar al país a superar la crisis”, añadió.

El valor ‘relativo’ de las votaciones

Cuando compareció ante los medios para explicar los acuerdos adoptados por el Consejo de Política Fiscal y Financiera, Cristóbal Montoro ya sabía que le iban a preguntar por el voto negativo de Madrid (única región gobernada por el PPque lo hizo) y por qué consecuencias tendría el margen extra otorgado a Cataluña, del 1,58% cuando Mas había reclamado cerca del 2%.

El ministro restó trascendencia a la votación (se saldó con el voto negativo de Madrid, Canarias, Cataluña y Asturias, las abstenciones de Extremadura, Andalucía, Navarra y Aragón y el voto positivo del resto, excepto País Vasco que no asistió) y la enmarcó en el contexto que tiene, “el meramente político”. De hecho, recordó que Andalucía, muy crítica en sus declaraciones hasta ayer se abstuvo en la votación y se mostró conforme con el 1,58% de déficit otorgado por Hacienda.

“Un poco más, y votáis a favor”, comentó Montoro que le había dicho a la consejera andaluza al término de la reunión. Además de estos límites asimétricos establecidos ayer, las regiones se comprometieron a reducir 219 entidades adicionales sobre las 515 inicialmente comprometidas antes del 31 de diciembre de este año. De esta forma, cuando se culminen todos estos procesos, se pasará de las 2.362 entidades existentes a 1 de julio de 2010 a 1.628.

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas también informó a los consejeros del proyecto de ley que obligará a pagar a todas las corporaciones y gobiernos autonómicos a sus proveedores en un plazo máximo de 30 días. Montoro insistió en que de lo contrario, “no saldremos de la crisis con la velocidad que necesita el país”.

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