El mandato de Bernanke expira el 31 de enero
Janet Yellen.
Janet Yellen.

¿Una mujer al frente de la Fed?

Creo que Ben Bernanke ha hecho un trabajo magnífico. Es un poco como Robert Muller, el director del FBI, que se ha quedado más tiempo de lo que él quería o de lo que estaba planeado”. Estas palabras pronunciadas por el presidente de EE UU, Barack Obama, el pasado mes, dejaban la puerta abierta al relevo de Bernanke al frente de la Reserva Federal. Sin embargo, y después de dos mandatos, parece que ha llegado la hora de buscar un sustituto.

El próximo 31 de enero expira el plazo, pero según publican los medios estadounidenses la Casa Blanca cuenta ya con una lista de posibles candidatos. Los encargados de nombrar al responsable de llevar a cabo la retirada de las medidas de estímulo económico son el secretario del Tesoro, Jack Lew, y un reducido grupo de funcionarios próximos a la presidencia. De momento, no ha trascendido información alguna, pero se especula con la posibilidad de que al regreso de las vacaciones, y más en concreto para el mes de octubre, se conozca al sustituto. Son varios los nombres que se barajan.

Janet Yellen

La actual vicepresidenta de la Reserva Federal se postula como la candidata preferida para dirigir la política monetaria los próximos años. De ser así se convertiría en la primera mujer al frente de una institución que ha cumplido cien años de historia. Según las informaciones que circulan por la prensa estadounidense, alrededor de un tercio de los 54 senadores demócratas habría firmado o estaría dispuesto a firmar una carta pidiendo a Obama su elección.

Yellen es una de las máximas defensoras de prestar atención a la evolución del desempleo antes que a la inflación. En sus intervenciones ha dejado patente la importancia de continuar con las medidas extraordinarias siempre y cuando el paro siga en los niveles actuales (7,5%), aunque eso suponga exceder los límites de inflación fijados por el banco central.

Lawrence Summers

Secretario del Tesoro de EE UU entre 1999 y 2001, y director del Consejo Económico Nacional, Summers cuenta con una dilatada experiencia práctica tanto en los asuntos económicos internos como en otros de carácter más global después de desempeñar el cargo de economista jefe del Banco Mundial. Entre los grandes retos a los que ha tenido que hacer frente se encuentra la derogación de la Ley Glass-Steagall, conocida popularmente como Banking Act. Esta normativa se estableció durante la Gran Depresión e introdujo reformas para controlar la especulación como la separación entre la banca de depósitos y la banca de inversión. Fue revocada el 12 de noviembre de 1999 por el Finantial Servicies Modernization, permitiendo así la creación de Citigroup.

Tim Geithner

Discípulo de Summers, Geithner fue designado en 2003 presidente de la Fed de Nueva York. Sin embargo, no sería hasta 2008 cuando su figura alcanzó especial relevancia. En marzo de ese mismo año y meses después de que la crisis desatada por las hipotecas subprime arrasara con el sistema financiero estadounidense, Geithner fue el encargado de diseñar el rescate y venta del banco de inversión global Bear Stearns al también estadounidense JP Morgan. Ocho meses después, el 24 de noviembre, Obama confió en él para dirigir la secretaría del Tesoro, cargo que desempeñó hasta el 25 de enero cuando Jack Lew le tomó el relevo.

Otros Candidatos

Además de Yellen, Summers o Geithner la prensa norteamericana especula con otros nombres como por ejemplo Alan Blinder, amigo de Bernanke de la universidad que desempeñó el cargo de presidente de la Fed entre 1993 y 1996; Christina Romer, que junto a Summers ha sido una de las máximas responsables en el programa de compra de deuda, Donald Kohn o Roger Ferguson.

El sucesor de Bernanke tiene por delante una dura tarea: la retirada de los estímulos, sin que los indicadores se resientan. Cinco años después de la puesta en marcha del Quantitative Easing, los datos empiezan a revelar que la economía estadounidense está en la senda de la recuperación. El buen comportamiento registrado por los principales indicadores, así como la alegría vivida en los mercados, ha llevado a los más liberales a defender el fin de los estímulos. Las discrepancias en el seno de la Fed provocaron el anuncio del repliegue en la compra de deuda y la progresiva subida de los tipos (actualmente en el 0%) para 2014. Los analistas creen, no obstante, que en los próximos meses habrá una mayor volatilidad en los mercados debido a que el programa más ambicioso de EE UU tras el final de la Segunda Guerra Mundial es un experimento de consecuencias impredecibles. La inflación y el paro marcarán el paso.

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