Editorial

Paso al frente de Telefónica

El presidente de Telefónica, César Alierta, ha vuelto a mover ficha en el siempre competitivo y complicado damero del negocio de la telefonía móvil. La multinacional española oficializó a primera hora de ayer la compra del E-Plus, la filial de la holandesa KPN que opera en Alemania. El movimiento del equipo de Telefónica tiene varias lecturas. La primera y principal es que de un plumazo se convierte en el líder del mercado de la telefonía móvil en Alemania, uno de los más apetecibles del mundo. Pero no solo eso. El movimiento le pone a luchar de igual a igual con los otros dos gigantes europeos del negocio, como son Vodafone y Deutsche Telekom. Si a ello se suma la envidiable posición de Telefónica en Latinoamérica y su gran alianza en China, la conclusión es que el paso adelante de Alierta es mucho más que una gran operación en Europa. Desde el punto de vista financiero, también es un movimiento escrupulosamente estudiado. Supone un impacto nulo en su endeudamiento, con lo que respeta el proceso de reducción de apalancamiento que ha acometido desde hace meses. Por último, tiene su vertiente política. Las telecos llevan tiempo intentando romper las barreras a las concentraciones que ha levantado Bruselas. Esta operación debe ser el principio del fin de las trabas a las grandes telecos europeas.

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