Belén Garijo, presidenta de operaciones de Merck Serono

“Hay que volver a tomar decisiones con honestidad”

Esta ejecutiva española cree que faltan valores, tanto en política como en el entorno laboral y

critica la visión cortoplacista de los recortes en I+D.

Pide más disciplina en la ejecución de gasto público y reconoce que las cuotas han ayudado al papel de las mujeres en las empresas.

“Hay que volver a tomar decisiones con honestidad”

Dejó la presidencia europea de Sanofi en 2011 para incorporarse como número dos del gigante farmacéutico alemán Merck Serono a nivel mundial. Belén Garijo (Almansa, Albacete, 1960) trabaja desde la sede cercana a Fráncfort, aunque pasa más de un 60% de su tiempo viajando por el mundo. La transformación interna de la empresa y esa visión global es lo que más le atrajo del puesto. Médico de formación, es una de las ejecutivas españolas con más responsabilidad en el exterior.

Pregunta. ¿Cómo se ve la situación de España desde Alemania?

respuesta. La perspectiva está muy dirigida por los medios y en los últimos meses no ha habido un caudal de buenas noticias. Pero hay una enorme confianza en Alemania de que España va a salir adelante pronto.

P. ¿Se distorsiona la imagen del país?

La corrupción política en España no ayuda a dar una imagen de profesionalidad y seriedad hacia el entorno internacional

r. Se dramatiza. La situación de España es dramática, no vamos a decir lo contrario. Pero se presenta con una cara más límite. Lo que genera un shock es la cifra del desempleo juvenil, sorprende y preocupa el porcentaje superior al 50%. Tendrá un impacto importantísimo en nuestra capacidad para retener el talento y para dirigir el crecimiento de nuestro país en los próximos años.

P. ¿Cuál es el camino de salida de esta crisis?

r. No pretendo definir la agenda del Gobierno porque para eso les pagamos a ellos. Pero creo que debemos recuperar el liderazgo político y la capacidad de tomar decisiones con valor y honestidad. Y reconocer cuáles son las áreas que están desacelarando la economía española y cómo ser más eficientes en nuestros gastos estructurales.

P. ¿Y en qué no se han tomado decisiones?

r. En multitud de aspectos. Se está comprometiendo la gestión de lo fundamental y hacer de España un país más productivo. Todavía hay ineficiencias.

P. ¿Cuáles?

r. El gasto público que tenemos. Para esto se necesita competencia, liderazgo y disciplina en la ejecución de gasto. Una de las cosas que más me preocupa en este momento sobre la imagen de España es la corrupción política. En lo que vemos, que seguro que es la punta del iceberg, no ayuda a dar una imagen de profesionalidad y de seriedad hacia el entorno internacional. Parece que hemos entrado en una crisis de valores.

P. ¿Faltan valores en la política?

r. A nivel general. Valores como el compromiso, la orientación a resultados, la transparencia y la honestidad también en el entorno laboral y en las personas.

P. El sector farmacéutico es intensivo en I+D, ¿por qué España vuelve a dejar de invertir en innovación?

r. Porque se está volviendo a privilegiar el corto plazo. Si los recortes se hacen sin mirar el futuro, es pan para hoy y hambre para mañana. El Gobierno ha sacrificado las ayudas a la I+D y eso es cortoplacista. En algún momento se debe replantear cuáles son las implicaciones de dejar de invertir. Al final, impacta de una forma muy clara en la competitividad. Esto también vale para las empresas.

P. ¿Cuál ha sido su clave de éxito como profesional?

r. Trabajo duro, objetivos claros, determinación y confianza.

P. ¿Cómo es su forma de liderar?

r. A través de la comunicación y de la incorporación del equipo a los objetivos. Se debe tener confianza y saber trasladarla. Tengo una enorme energía y me gusta transmitirla, para embarcar y compartir la pasión por mi trabajo. Intento predicar con el ejemplo. Eso siempre me ha funcionado.

P. ¿Ha visto machismo entre los líderes de las empresas?

r. Mucho. Es un tema de mentalidad. La empresa es una consecuencia de la sociedad, donde hay determinados estereotipos que a las mujeres nos han limitado, como el que la mujer nace y crece para ser el pivote de la familia. En países más avanzados este paradigma se ha roto y ya es una responsabilidad compartida. En España y otros países del sur de Europa esto no se ha entendido bien. Las jóvenes lo han comprendido mejor y van abriendo su propio camino. Quizá la evolución social ha sido más lenta de lo esperado. Muchas veces me he manifestado en contra de las cuotas pero hay que rendirse a la evidencia: han sido un facilitador necesario como un instrumento objetivo para valorar el trabajo.

Las farmacéuticas y el corto plazo

Merck cuenta en España con dos fábricas de producción y cuenta con decenas de ensayos clínicos en hospitales. Y ha sufrido los profundos recortes en gasto farmacéutico. Por eso Garijo pide a la Administración un trato especial. “Se debe hacer una diferenciación, de una manera rigurosa y transparente si contribuimos a generar empleo de alta calidad”.

Aunque también hace autocrítica sobre el papel de la industria: “El Gobierno es mi cliente fundamental y si no soy sensible a sus objetivos, mal vamos. Por parte del sector se ha privilegiado el corto plazo frente al largo”. Y pide un acuerdo entre las partes, algo por lo que ella ya abogaba hace una década. “En el mercado farmacéutico, España y Europa han perdido muchísimo liderazgo. En un entorno ciertamente hostil, constreñido por las condiciones económicas, hemos buscado oportunidades de crecimiento en otras áreas geográficas”.

Normas