El primer ministro luso cree que el pacto "garantizará" la legislatura y el rescate

Portugal gana estabilidad política con la vuelta del ministro que dimitió

El ex titular de exteriores ha sido ascendido a viceprimer ministro

El primer ministro portuges, Pedro Passos Coelho (a la derecha) y el lider de la coalición y nuevo viceprimer ministro, Paulo Portas.
El primer ministro portuges, Pedro Passos Coelho (a la derecha) y el lider de la coalición y nuevo viceprimer ministro, Paulo Portas. EFE

El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, anunció hoy que el pacto de Gobierno con los democristianos supone el ascenso de su líder, Paulo Portas, a viceprimer ministro y “garantiza” la estabilidad del Ejecutivo y el cumplimiento del rescate.

Portas, cuya renuncia “irrevocable” como ministro de Exteriores abrió el martes pasado la crisis de Gobierno, asumirá la coordinación de la política económica y las relaciones con la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que concedieron y supervisan el rescate financiero de Portugal.

Passos Coelho señaló que la renovada alianza de Gobierno impulsará un nuevo “ciclo” en la economía, que describió con mayor acento social y cumplimiento del programa de asistencia financiera, para que el país recupere, como está previsto, su “soberanía” económica en junio de 2014.

El primer ministro no quiso revelar más detalles de las “alteraciones profundas” que va a hacer en la organización del Gobierno porque el jefe del Estado, el también conservador Aníbal Cavaco Silva, aún no se ha pronunciado sobre el acuerdo, que le fue presentado ayer.

Pero adelantó que seguirá en el cargo la nueva ministra de Finanzas, Maria Luís Albuquerque, cuyo nombramiento, el lunes, desencadenó la dimisión de Portas, que se ha opuesto a algunas de las medidas de austeridad del Gobierno y ahora coordinará ese área.

Passos Coelho explicó el contenido del acuerdo junto a su socio de coalición, con el que mantuvo dos días de intensas negociaciones, sin aceptarle la renuncia antes de lograr un entendimiento para recomponer la alianza.

El pacto entre el Partido Social Demócrata (PSD, centro derecha) de Passos Coelho, y el Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP) de Portas es “consistente y duradero”, aseguró el primer ministro tras anunciar que las dos formaciones se presentarán con una lista única a las elecciones europeas del año próximo.

El pacto con los democristianos, reconoció, era “indispensable” para superar la crisis política y concluir el programa de asistencia internacional, que en los últimos dos años ha supuesto “muchos sacrificios” para lograr la recuperación de la confianza externa en Portugal y financiar al Estado y la economía.

El primer ministro se mostró confiado en que el renovado compromiso político de los dos partidos conservadores facilitará un nuevo “ciclo económico” del que destacó la recuperación del crecimiento económico -después de tres años seguidos de recesión- y del empleo.

Passos Coelho, que en sus dos años en el poder ha dado siempre la máxima prioridad a las políticas de austeridad exigidas por el rescate, prometió hoy medidas a favor de quienes están “más expuestos a la crisis” y aseguró que cuando concluya el programa de asistencia se dará “más atención” a la cohesión social.

Pese al compromiso de Gobierno logrado por los conservadores, los partidos de la oposición, encabezados por el socialista, líder otra vez de las encuestas de opinión, insistieron hoy en pedir elecciones anticipadas por considerar que el actual Ejecutivo está agotado.

Varios miles de personas se manifestaron en Lisboa, poco antes del anuncio de Passos Coelho, para pedir también elecciones y la dimisión del Gobierno.

Convocados por la mayor central sindical lusa, la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP), los manifestantes protestaron ante el palacio de Belem, sede de la jefatura del Estado, con gritos y pancartas contra el Ejecutivo.

El secretario general del sindicato, Armenio Carlos, criticó en un discurso las “maniobras” de los conservadores para mantenerse en el poder y exigió a Cavaco que disuelva el Parlamento.

El acuerdo entre los conservadores, que cierra la crisis política más grave desde que ganaron las elecciones anticipadas de junio de 2011, se produce una semana antes de que la UE y el FMI reanuden la octava evaluación del rescate luso, que implica la aprobación de medidas de ahorro por 4.700 millones de euros.

La amenaza de fractura en el Gobierno, cuya mayoría garantizan los democristianos pese a contar solo con 24 de los 230 diputados frente a los 108 del PSD, causó esta semana una de las peores caídas de la Bolsa de Lisboa (5,5 %) y una fuerte subida de los intereses de la deuda lusa.

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