Mi toque personal

Tradición y olor a tierra para un caballero del siglo XXI

Publica un nuevo libro, 'Oleum', sobre la cultura del aceite de oliva

Preside además el Círculo Fortuny, que aglutina a marcas de excelencia

Carlos Falcó, en El Casino de Madrid.
Carlos Falcó, en El Casino de Madrid.

Es uno de los mejores embajadores en el mundo de la marca España. Carlos Falcó (Sevilla, 1937), marqués de Griñon, vende su vino y su aceite en más de 40 países de todo el mundo, y además preside el Círculo Fortuny, la asociación española, creada en 2011, que engloba a marcas de excelencia, como Loewe, Lladró, Carrera y Carrera, Hotel Ritz, o la que él mismo dirige, Pagos Marqués de Griñón. “España tiene muy buena imagen”, concluye. Además, publica estos días un nuevo libro, Oleum, editado por Grijalbo, donde realiza un minucioso estudio del aceite, al que denomina oro líquido, y analiza cuáles son las mejores técnicas para obtenerlo. Confiesa que se cuida lo suficiente, “no me meto en el cuerpo nada que no sea antioxidante o beneficioso para la salud”. Le gusta pasear por el parque del Retiro o por el jardín de plantas aromáticas que tiene en la finca familiar de Malpica de Tajo (Toledo). Es aficionado a la jardinería. “Tengo más de un jardín y he reunido más de 400 especies mediterráneas”.

Es un hombre práctico, gran conversador, amante de la buena gastronomía, aunque no se asome nunca a la cocina. También ama las largas sobremesas con los amigos, la caza y los paseos por el campo en otoño.

¿Qué le hace diferente?

LIBROS DE HISTORIA. Se recrea revisando el pasado, y su libro de cabecera es El Quijote. “Me siento un poco así, además mi familia procede de La Mancha, de Sevilla y de Andalucía”. Lee poesía y escucha a Mozart y Sinatra.

ADICTO A LA TECNOLOGÍA. “He pasado de no usar ordenador a directamente no poder vivir sin la Blackberry o sin el iPad. Ahora vivo permanentemente conectado y no concibo la vida sin la tecnología”.

 SU VIAJE PENDIENTE: Perú. “Me gusta su gastronomía y tengo curiosidad por este país”. Suele viajar a los 40 países donde exporta su vino, y por placer disfruta de Marrakech, París, Egipto y San Petersburgo”.

SIEMPRE A MEDIDA. No le gusta ir de tiendas, y compra, sobre todo estilográficas, en los aeropuertos. Es habitual de la sastrería de Jaime Gallo de Madrid. “Me gusta hacerme los trajes. Cuando viajo a Londres, Nueva York o San Francisco renuevo vestuario”.

 CULTURA DEL ACEITE. Reivindica el aceite de oliva como pilar de la cultura mediterránea. Estrena libro, Oleum (Grijalbo, 24,95 euros.)

CAMISAS EN BARCELONA. “La mejor camisería de Europa es Bel y Cia y allí me hago este tipo de prendas. En España tenemos grandes artesanos que debemos apoyar”.

OLOR A TIERRA. Disfruta de los aromas que desprende la tierra. Sus favoritos son Terre, de Hermès; y Loewe 7.

PARA SUS HIJAS. Es uno de sus vinos preferidos, AAA, dedicado a sus tres hijas, Alejandra, Tamara y Aldara. “Cuando voy a un restaurante me gusta descubrir nuevos vinos”.

 

 

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