Editorial

Telefónica planta cara a Google y Apple

Telefónica ha decidido dar un nuevo paso adelante para intentar quebrar el duopolio que ejercen en el mercado de sistemas operativos Google –con Android– y Apple, con iOS. La compañía ha elegido España para llevar a cabo el lanzamiento del ZTE Open, el primer smartphone que utiliza Firefox OS, a un precio extremadamente competititvo: 69 euros. Firefox OS, el sistema operativo de Mozilla, cuenta con el respaldo una veintena de operadores que incluye, además de a Telefónica, a Deutsche Telekom, Telecom Italia, Telenor, América Móvil y China Unicom, así como de fabricantes como el chino ZTE, LG, TCL, Sony y Huawei, entre otros. Tras la primicia de la operadora española, tocará el turno a Deutsche Telekom y a Telenor, que impulsarán también distintos terminales con el mismo sistema operativo.

La iniciativa de Telefónica y del resto de operadores que han apostado por Mozilla supone un potente intento de abrir una grieta en el dominio que han mantenido hasta ahora Google y Apple. La operadora española ya anunció un acuerdo con Microsoft para impulsar la venta de terminales con Windows Phone 8 en Reino Unido, Alemania, España, México, Brasil y Chile. Y ha respaldado, junto a Vodafone y Orange, a Nokia en el reciente lanzamiento de su nuevo smartphone. Todas ellas son iniciativas dirigidas a un fin común: romper el poderoso muro de entrada al mercado que han levantado Android, que cuenta con un 75% de cuota, y iOS, con más del 17%.

La apuesta de Telefónica tiene como punto fuerte un precio ajustado al máximo. Con ese anzuelo, la operadora española pretende atraer a los jóvenes, así como a aquellos usuarios de móvil que no tienen todavía un smartphone y que podrían verse tentados por el nuevo lanzamiento. Después de España, el objetivo de Telefónica es llevar Firefox a Brasil y a otros países latinoamericanos.
Además de las ventajas estratégicas y comerciales que supone para la compañía, toda iniciativa cuyo objetivo sea abrir el mercado y permitir la entrada de más jugadores constituye una buena noticia para los consumidores y para el propio sector. Introducir más competencia es una condición necesaria para estimular la capacidad de innovación y la calidad de los operadores, además de una garantía para ofrecer un mayor abanico de posibilidades a los compradores. Ambos son factores que benefician al conjunto del mercado y que constituyen una prueba de la vitalidad y flexibilidad de la industria de la telefonía móvil. Un sector en el que ningún jugador puede permitirse el lujo de quedarse quieto y dejar que los demás tomen ventaja.

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