Tras la salida de Dimar por el cierre de la televisión pública

Samaras da entrada al Pasok en el Gobierno griego

Los dos socios de la nueva coalición gobernante en Grecia, el partido conservador Nueva Democracia (ND) y el socialdemócrata Pasok, acordaron hoy la formación del nuevo Ejecutivo tras la salida del centro-izquierdista Dimar en protesta por el cierre de la televisión pública ERT.

El Pasok, que hasta ahora apoyaba al Gobierno desde fuera, asumirá mayores responsabilidades con 4 ministros y el 24 por ciento de todos los cargos del Ejecutivo. El líder del Pasok, Evangelos Venizelos, asumirá la cartera de Exteriores y el cargo de viceprimer ministro.

Las riendas de Finanzas continuarán en manos del tecnócrata Yannis Sturnaras y los viceministros de esta cartera seguirán siendo los mismos.

Al frente de Trabajo permanecerá el conservador Yannis Vrutsis, mientras que el encargado de Orden Público seguirá siendo Nikos Dendias, a pesar de las críticas recibidas durante el año en que ha estado al frente de este ministerio.

En las carteras que se hacen cambios destacan la de Defensa, que recaerá en el hasta ahora ministro de Exteriores, Dimitris Avramópulos, y Reforma Administrativa, de la que se hace cargo Kyriakos Mitsotakis, representante de una importante familia política conservadora que no siempre ha tenido buenas relaciones con el primer ministro, Andonis Samarás.

También se ha nombrado un ministro de Estado encargado de la reforma de la ERT, cargo que ha recaído en Pantelis Kapsis, exportavoz del Ejecutivo del banquero Lukás Papadimos y periodista considerado cercano al Pasok.

Está previsto que mañana a mediodía los nuevos ministros juren su cargo en la oficina del primer ministro.

La decisión sobre la lista de los nuevos ministros fue tomada hoy tras una reunión de una hora entre Samarás y Venizelos, que estuvo precedida de continuos contactos entre ND y Pasok desde el viernes, cuando Dimar abandonó la coalición que ha gobernado Grecia durante un año.

La crisis de Gobierno estalló tras el cierre abrupto de ERT, decidido unilateralmente por el primer ministro y criticado internacionalmente.

Samarás ha desoído hasta la fecha una orden del tribunal supremo administrativo de restablecer inmediatamente la señal de televisión, de cuya interrupción se cumplen dos semanas mañana por la noche.

La semana pasada el primer ministro ofreció a sus socios una fórmula de compromiso, que en lugar del cierre total de las cadenas públicas, contempla una reapertura transitoria de tres meses manteniendo a 2.000 de los 2.700 empleados.

La propuesta fue rechazada por Dimar, lo que dio origen a la ruptura, pero aceptada por Venizelos.

Mientras, los trabajadores de ERT mantienen ocupada la sede, pese a la orden de desalojo emitida el viernes por el Gobierno.

Desde la sede central, en las afueras de Atenas, retransmiten en continuo informativos a través de canales de internet, gracias a la señal que les facilita la Unión Europea de Radiotelevisión.

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