Banca extranjera

Más de treinta años de leal competencia

Desde que empezaran a operar en España en 1979, la libre entrada de las entidades internacionales ha sido un elemento dinamizador del sector y promete seguir siéndolo

Más de treinta años de leal competencia

Desde la apertura de las puertas españolas a la banca extranjera en España en 1979, por medio de un decreto ley que permitía a las firmas internacionales establecer sus propias sucursales en el territorio nacional, ésta ha supuesto un elemento clave en el conjunto del sector bancario.
En un primer momento, las firmas foráneas se centraron en la actividad de importación y exportación. Acompañaban a las grandes multinacionales de sus países de origen cuando iniciaban su andadura en España. Del mismo modo, se convirtieron en un soporte importante para las grandes empresas españolas que empezaban a salir fuera.

Según el registro de entidades del Banco de España, actualmente existen más de 70 firmas que operan en territorio nacional


Además, entre los hitos de estas entidades se encuentran la introducción en España de los pagarés de empresa, los préstamos sindicados y la sofisticación de las líneas de crédito.
“La banca extranjera ha tenido siempre, y seguirá teniendo, un importante efecto de modernización, dinamización, innovación y competitividad en nuestro mercado, debido a sus aportaciones en nuevos productos y estrategias”, recuerda Bill Van Dyke, director de Citi en España.
Según el registro de entidades del Banco de España, actualmente existen más de 70 firmas extranjeras que operan en el territorio nacional. No se han quedado al margen de las dificultades económicas y financieras que vive nuestro país, por lo que se encuentra también en un importante proceso de ajuste. Sin embargo, “la incertidumbre existente, en particular sobre las antiguas cajas, ha animado a nuevos clientes que tienen como prioridades confianza y reputación, a acercarse a nuestra entidad”, comentan desde BNP Paribas.


Las entidades que tenían vocación de banca minorista iniciaron esta actividad en España fundamentalmente a través de la compra de bancos españoles. Un ejemplo de ello es Barclays, en nuestro país desde 1974. “Desde el inicio de la actividad en España, Barclays ha tenido dos vías principales de crecimiento; orgánica, a través del desarrollo del propio negocio; e inorgánica, a través de las compras de Banco de Valladolid (1982) y Banco Zaragozano (2003)”, destacan fuentes de la entidad.


Respecto a la banca personal, “la reestructuración del sector financiero en España y la concienciación por parte de las familias con grandes patrimonios de la necesidad de contar con un asesoramiento financiero y patrimonial profesional e independiente darán sin duda una oportunidad a entidades focalizadas en estas actividades”, concluye Antonio Salgado, director general de banca privada de la suiza Edmond de Rothschild.

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