Vehículos corporativos

Las flotas de empresa, en punto muerto hasta 2015

El 70% de las compañías no invierte en coches para ahorrar costes

Las flotas de empresa, en punto muerto hasta 2015

La coyuntura económica seguirá deteriorando el sector del automóvil de alquiler empresarial un año más y alejándolo de los niveles a los que nos tenía acostumbrados antes del estallido de la crisis. No será hasta 2015 cuando las empresas se decidan de nuevo a aumentar sus flotas, con un crecimiento estimado de las mismas de un 6% para los próximos tres años.

Durante el pasado ejercicio, únicamente el 5% de las empresas agrandó su número de vehículos, un 24% lo redujo y el 69% decidió mantenerlo, según el Barómetro del vehículo de empresa (CVO, por sus siglas en inglés), elaborado por la compañía de renting del grupo francés BNP Paribas.

El contexto de incertidumbre que sufre nuestro país hace que las empresas sean precavidas con sus inversiones. Los recortes en sus presupuestos y la dificultad de acceso a la financiación son las principales causas de esta contención.

Las pymes siguen sin apostar fuerte por el renting como fórmula de financiación

Ignacio Barbadillo, consejero delegado de la compañía de renting LeasePlan, recalca el nivel de flexibilización al que han sometido a sus contratos de arrendamiento financiero y considera que “el repunte comenzará a finales de año”. “Datos como el de la disminución del paro pueden suponer un soplo de aire fresco de cara a disminuir las dudas sobre la recuperación económica”, añade.

Alejandro Madrigal, director del estudio, comenta que “el año pasado las ventas de coches nuevos a particulares cayeron un 13%, en gran parte debido a la subida del IVA, mientras que las de empresas bajaron un 19%, pues no optaron por hacer nuevas inversiones”.

Como el panorama no da síntomas de mejora a corto plazo, muchas empresas han optado por poner un parche como solución a sus problemas: la compra de coches seminuevos. “Esto ha provocado que el valor residual de los vehículos sometidos al régimen de alquiler se haya incrementado, lo cual no ocurriría en una situación normal de mercado”, apunta José Martínez, asesor de flotas.

En 2011, el total del parque corporativo se situaba en 1,4 millones de unidades, mientras que en 2012 rondaba los 1,8. Este aumento vendría explicado por la compra de coches de segunda mano en lugar de coches nuevos. Las previsiones del estudio colocan en 1,6 millones el total del parque hasta 2015, año en el que esperan que por fin las empresas vuelvan a incrementar su flota.

En el informe se recogen también diversas peticiones por parte del sector. Para la mayoría de los encuestados es importante el hecho de que el sector público apoye la compra del vehículo corporativo. Un tercio de ellos demanda políticas que incentiven la compra de coches más eficientes y de bajo consumo (el gasto en carburante supone un 30% del gasto total de la flota), mientras que un 24% pide un plan de ayudas a la compra de coches nuevos y usados de hasta cinco años. Por último, un 15% se decanta por medidas que aumenten las ventajas fiscales de las compañías.

Igual que en años anteriores, las grandes empresas siguen apostando por el renting a la hora de componer sus flotas. Aun habiendo sufrido una contracción de un punto, esta fórmula sigue suponiendo un 60% del total de la financiación para vehículos corporativos.

No lo es tanto en el sector de las pymes, en el que la cultura de la posesión sigue muy arraigada. El alquiler de vehículos supone un 15%, mientras que la compra directa ha pasado de un 37% en 2012 a un 40% en 2013.

El eléctrico continúa siendo caro

El principio de eficiencia imperará en detrimento de la compra de los híbridos y los eléctricos durante unos cuantos años más. Las 70 unidades matriculadas en el primer trimestre de 2013 suponen solo el 0,1% de los objetivos fijados por la Estrategia Integral para el Impulso del Vehículo Eléctrico.

La mayoría de los empresarios se muestran reacios a invertir en coches de este tipo para su flota. La escasez de puntos de recarga, su autonomía limitada, la falta de puntos de mantenimiento y el gran tiempo que tarda en repostar son las preocupaciones que más echan para atrás a los compradores potenciales. Al día de hoy, el uso del eléctrico ha quedado relegado a tramos urbanos de corto recorrido.

Para afrontar la optimización de sus costes, muchas empresas han optado por medidas como compartir la conducción, instruir a sus trabajadores en métodos destinados a mejorar la misma y con la implantación de dispositivos telemáticos en sus vehículos. La conducción compartida ha crecido cinco puntos, pasando del 11% de 2012 al 16% de 2013 y la implementación de sistemas de GPS ha pasado del 7% al 19%.

El método preferido por los empresarios para mantener la flota en buenas condiciones es la advertencia a sus conductores, el 61% confía en este tipo de prácticas, mientras que un 13% y un 10% apostarían por el sistema de incentivos y penalizaciones, respectivamente.

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