Las rondas de financiación se aceleran y crecen en tamaño

Las ‘start-ups’ españolas captan más de 50 millones desde mayo

La operación más potente ha sido la de Privalia, que captó 25 millones hace unas semanas

Privalia ha recibido una inyección de 25 millones, que ayudará a la compañía ha internacionalizarse.
Privalia ha recibido una inyección de 25 millones, que ayudará a la compañía ha internacionalizarse.

Algo está cambiando en torno a las start-ups tecnológicas españolas, que de un tiempo a esta parte parecen estar atrayendo más inversión que nunca. Según cálculos hechos por CincoDías, solo en el último mes y medio se han producido cerca de 20 operaciones de entrada de capital en estas jóvenes empresas, que les ha permitido captar en conjunto unos 50 millones de euros. Una cifra nada despreciable, más teniendo en cuenta la crisis económica que vive el país.

La operación más potente ha sido la de Privalia, la compañía de ecommerce fundada por Lucas Carné y José Manuel Villanueva, que a mediados de mayo cerró una ronda de inversión de 25 millones, por la que la sociedad belga Sofina (hólding de la multimillonaria familia Böel con participaciones en Gaz de France o Danone) pasó a ser accionista de la firma. Una entrada de capital que, sin duda, da un nuevo empuje a la empresa, que en 2012 creció un 32% tras cerrar el ejercicio con una facturación de 422 millones de euros.

Otros movimientos destacados también se han producido en torno a start-ups ligadas al comercio electrónico. Así, Bonsai, Attitude y Atresmedia (controlada por el Grupo Planeta) acaban de invertir nueve millones (la última de ellas vía publicidad) en El armario de la tele, una firma capitaneada por Laura Herrera que vende ropa de los programas de televisión por internet, y que al igual que Privalia apuestan por una expansión internacional.

De la misma manera, We Are Knitters, que comercializa kits para que cada uno teja sus propias prendas de lana, recibió una inversión de 150.000 euros de Cabiedes & Partners y de los business angels François Derbaix, fundador de Toprural.com, y Yago Arbeloa, presidente de la Asociación de Inversores y Emprendedores de Internet. Y la empresa aragonesa Funidelia, dedicada a la venta online de disfraces y decoración festiva, cerró una ronda de financiación de 300.000 euros liderada por el club de inversión Big Sur Ventures-Necotium y en la que también participó Cabiedes & Partners.

Interés por el canal virtual

A Ignacio Somalo, empresario, consultor y un referente del ecommerce español, no le sorprende que muchas de las inversiones se estén haciendo en start-ups dedicadas al comercio electrónico. “Es lógico, porque es un sector saludable, que crece, y donde las empresas tradicionales están poniendo muchos recursos. Tienen claro que deben apostar por el canal virtual".

Entradas y juegos

Pero quizás, las otras dos operaciones de captación de fondos más importantes fueron las que afectaron a Ticketea, la start-up española de venta de entradas, y a la empresa catalana de juegos sociales Akamon. La primera recibió cuatro millones de dólares (3,2 millones de euros) de Seaya Ventures, el fondo creado recientemente por Beatriz González (hija de Francisco González, presidente del BBVA), y Michael Kleindl. La segunda, cerró su primera ronda de inversión por 2,8 millones, en la que participaron los fondos de capital riesgo Axon Partners Group y Bonsai Venture Capital, que pasaron a controlar casi el 25% de la sociedad. La operación de Akamon se ha convertido en una de las inyecciones de capital más altas en primera ronda en el sector online español.

Otras rondas significativas son la de Sodena, que ha inyectado 450.000 euros en TedCas, una de las start-up estrella de Wayra, que desarrolla tecnologías de gestos y movimientos para el ámbito sanitario, y la de la familia Entrecanales, Fides y Vitamina K, que inyectaron hace unos días 400.000 euros en The Mad Video, una empresa que ofrece tecnología para etiquetar y compartir contenidos de vídeos. También la de Nextchance, que invirtió un millón en la firma madrileña Eldeseazo.com, un buscador de ofertas por internet. Y la apuesta de Juan Roig, dueño de Mercadona, que la pasada semana dio detalles sobre las 15 start-ups en las que su fondo Alquería Capital va a invertir tres millones.

 

Mucho más dinero en busca de más inversiones

Rodolfo Carpintier, presidente de la incubadora DAD.
Rodolfo Carpintier, presidente de la incubadora DAD.

El mundo de las start-ups se ha visto impulsado por iniciativas lanzadas por grandes grupos como Telefónica, cuenta Rodolfo Carpintier, presidente de la incubadora española de negocios de internet DAD. La operadora creó Wayra, para ayudar a firmas de nueva creación en una primera etapa, y posteriormente Amérigo, una red de fondos destinados a proyectos en fase de expansión. En esta segunda iniciativa, que consta de cinco fondos, comenzó con un capital comprometido de 300 millones de euros, aportados por distintos socios, incluida Telefónica, que hizo una aportación de 68 millones de euros. En Amérigo, la teleco cuenta con socios como el CDTI, el Fondo Europeo de Inversiones, el ICO, Axis, el Institut Català de Finances y diversos family offices.

“Esta inyección de dinero fresco, unido a la llegada de nuevos fondos con más aportaciones, como Kibo Ventures, Active Venture, Nauta Capital, Bullet o Seaya Ventures ha impulsado inversiones más potentes en start-ups”, añade Carpintier. Solo el fondo Seaya Ventures tiene una potencia actual de inversión de 40 millones de euros, aunque su objetivo, según distintas fuentes, es llegar a los 75 millones en el primer trimestre de 2014.

Para este experto, la llegada de estos fondos es buena para el ecosistema de start-ups españolas, porque hasta ahora había falta de apoyo en rondas de financiación superiores a tres millones de euros, esenciales para que los proyectos puedan crecer e internacionalizarse.

Carpintier está convencido de que en los próximos meses se van a incrementar las inyecciones de capital en start-ups españolas, tanto en número como en tamaño. “Si los grupos españoles amplían sus inversiones, movilizarán también a fondos internacionales. Además, invertir en start-ups españolas es más barato que hacerlo en otras francesas o inglesas, por ejemplo”, dice.

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