El Ibex se deja un 0,44% hasta los 8.284 puntos

El bono a diez años se sitúa a un paso del 4,5%

La subasta de deuda y la reunión del BCE marcan la semana

La prima de riesgo sigue al borde de los 300 puntos

Monitor en la Bolsa de Madrid que informa sobre el principal indicador de la Bolsa española, el IBEX 35.
Monitor en la Bolsa de Madrid que informa sobre el principal indicador de la Bolsa española, el IBEX 35. EFE

Los inversores prefieren esperar o al menos es lo que se deduce de lo acontecido a lo largo de la sesión. En una semana marcada por la reunión del BCE, el Ibex concluye este lunes con un retroceso del 0,44% que le lleva a perder los 8.300 puntos en la recta final. El volumen de negociación ha sido inferior a la media del mes de mayo (2.050 millones de euros), evidencia de que el mercado está esperando a conocer qué medida tomará el BCE para conseguir que el dinero llegue a la economía real. El resto de Europa también se deja arrastrar por las órdenes de ventas después de que Wall Street tampoco ayude a mejorar el tono.

Ni siquiera unos datos macroeconómicos más positivos, como los PMI manufractureros de la eurozona que permiten vislumbrar el inicio de la recuperación de las economías de la región, han servido para animar a los inversores. Después del buen comportamiento experimentado por los índices bursátiles a lo largo del mes de mayo, junio parece anticipar una fase de consolidación que tal y como señalan los analistas de Link Securities se mantendrá en el corto plazo “ya que los niveles alcanzados por muchos valores” y las dudas que despierta la continuidad de la política de estímulos en EE UU seguirán pesando sobre los inversores más cortoplacistas.

Pero una cosa son los rumores, que están sirviendo para la corrección, y otra lo que realmente lleve a cabo de la Fed. Si se toma como referencia la estrategia desarrollada por otros bancos centrales, parece que la decisión de retirar la compra masiva de bonos no es la más acertada. Incluso el BCE, el más conservador hasta la fecha en su programa de estímulos por la firme oposición de alguno de sus miembros, puede que haga algo más para impulsar el crecimiento en la zona euro.

Las tensiones vuelven a reflejarse en el mercado de deuda y tan solo basta con echar un vistazo a la cotización del bono a diez años en el mercado secundario. La deuda con vencimiento en 2023 vuelve a subir y se sitúa a un paso del 4,5%, nivel que no registraba desde el pasado 22 de abril. La consecuencia más inmediata de esto, el repunte de la prima de riesgo. El diferencial entre el bono a 10 años y bund germano ha concluido la jornada en los 293 puntos después de haber rozado el la barrera de los 300 puntos básicos. Esta subida se produce justo la semana en que el Tesoro regresa al mercado después de un pequeño descanso. El erario público pretende captar hasta 4.000 millones de euros en bonos a dos y tres años.

El euro, por su parte, se mantiene estable en 1,3 dólares, y el petróleo Brent ha caído por debajo de los 100 dólares.

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