Las pernoctaciones foráneas tocan máximos y suponen el 60% del total

Extranjeros al rescate del sector hotelero

El desplome del turismo nacional ha sido compensado por el tirón del extranjero

Asturias o Cantabria, los destinos más perjudicados

Turistas en el descenso del rio Sella en Ribadesella (Asturias)
Turistas en el descenso del rio Sella en Ribadesella (Asturias)

Abril de 2007. El turismo encaraba el inicio de un ejercicio ilusionante que acabaría registrando el máximo histórico de entrada de turistas extranjeros. En los cuatro primeros meses del año se registraron 65 millones de pernoctaciones, de las que 30,8 correspondieron a turistas nacionales y 34,1 a internacionales. Eran días de vino y rosas para el sector hotelero, cuando la crisis económica aún no había enseñado sus fauces y la facturación y los planes de expansión eran los únicos temas que se trataban en los consejos de dirección.

Seis años después, la fotografía es radicalmente diferente. En el primer cuatrimestre de este ejercicio se han registrado 62,9 millones de pernoctaciones, con un comportamiento radicalmente diferente entre el turista nacional y el extranjero. Las estancias de los primeros se han desplomado, en paralelo al repunte del paro, los ajustes económicos y la subida de impuestos, hasta los 25,1 millones entre enero y abril. Casi seis millones de estancias menos y una caída del 18% en esos seis ejercicios. En el otro lado aparecen los turistas extranjeros que han encadenado cuatro años consecutivos de crecimiento y han rozado los 38 millones de pernoctaciones. Casi cuatro millones más y una subida del 10,5% entre 2007 y 2013.

En otras palabras, que el visitante extranjero ha salido al rescate del sector hotelero y ha atenuado el desplome del turismo interno. Entre enero y abril, las pernoctaciones de turistas extranjeros han representado el 60,1% del total, lo que supone el máximo de la serie histórica que mide el Ministerio de Industria, Turismo y Energía desde 1999. Por su parte, las estancias de los visitantes nacionales han caído hasta el 39,9%, el mínimo histórico.

Esa compensación ha tenido efectos beneficiosos en las seis autonomías que más turistas extranjeros reciben (Cataluña, Baleares, Canarias, Andalucía, Madrid y Comunidad Valenciana), pero apenas se ha dejado sentir en aquellos destinos que dependen casi en exclusiva del nacional. Una región que ilustra a la perfección esta situación de emergencia es Asturias, donde el 90% de las pernoctaciones corresponde a residentes en España y tan solo el 10% a extranjeros. En los cuatro primeros meses del año ha perdido 70.000 estancias (una caída anual del 12%) con resultados dispares según la procedencia del visitante. Los nacionales han realizado 72.000 pernoctaciones menos, mientras que los extranjeros han realizado 2.000 más en idéntico período.

Un impacto negativo similar se ha producido en Cantabria, en el que el visitante nacional representa el 86,5% del total de estancias. Entre enero y abril se han contabilizado 390.000 pernoctaciones, un 12% menos en tasa anual y 52.000 menos en términos absolutos. Las de turistas residentes han caído en 47.500 y las de extranjeros apenas en 4.500.

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