Editorial

Oxígeno para las aerolíneas y el turismo

Aena alcanzó ayer un acuerdo con las principales compañías aéreas –con excepción de Ryanair– para moderar la subida de las tarifas aeroportuarias y proporcionar así un balón de oxígeno tanto a las aerolíneas como al sector turístico español. El acuerdo, anunciado por la ministra de Fomento, Ana Pastor, establece un encarecimiento gradual y menor de lo previsto de las tarifas de aeropuerto, pese a que la directiva europea que regula esta materia ofrece un margen de subida sustancialmente mayor. El pacto alcanzado ayer establece un incremento del IPC más un punto en 2014 y del IPC más cuatro puntos en 2016, 2017 y 2018. La legislación europea, por el contrario, permite una subida del IPC más cinco puntos en 2014 y 2015, una horquilla a la que Aena, finalmente, no se acogerá.

 La decisión tendrá un impacto económico de 100 millones anuales en los ingresos del operador público, una factura que esta ha podido asumir por la reducción de costes que ha llevado a cabo en los últimos tiempos. Tras acometer su propia reestructuración de personal –al igual que muchas otras organizaciones durante esta crisis–, y optimizar distintos canales de ingresos comerciales, Aena prevé que sus costes caerán en 2013 un 20% respecto a los de 2011. Ello supone, traducido a euros, un ahorro de 200 millones anuales, lo que proporciona un margen suficiente para poder aceptar la moderación de la subida de las tasas que las aerolíneas demandaban. El acuerdo incluye también bonificaciones en distintas áreas del tráfico aeroportuario, como es el caso del tráfico de pasajeros en conexión, que pasa de una bonificación del 20% hasta una del 40%.

El acuerdo cerrado ayer pone fin a un desencuentro entre las compañías aéreas y Aena que era necesario solucionar cuanto antes y hacerlo, además, con una altura de miras acorde con la situación económica que afronta el país. El pacto, que supone una rebaja del 5%, ha sido recibido con satisfacción por nueve de las diez compañías que operan en España. La décima es Ryanair, cuyas pretensiones de rebaja de tasas estaban muy por encima de lo que Aena consideraba posible asumir. En cualquier caso, el acuerdo constituye un éxito, ya que involucra al 80% del sector y pone fin a un conflicto que ha durado meses. Con la decisión de moderar la subida de las tasas y apoyar esa medida en la rebaja de costes efectuada por Aena, Fomento ejemplifica también los beneficios que proporciona reducir el gasto en las organizaciones públicas y privadas. Con ese paso adelante, el Gobierno echa un cabo no solo al sector de las compañías aéreas, sino a todo un mercado turístico que constituye una de las grandes esperanzas de nuestra economía para salir de la crisis. Un motor en proceso de arranque que es necesario apoyar.

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