Caja Badajoz está a punto de lograr subir su peso en Caja3

La pequeña caja que se rebela contra el sistema

CAI y Círculo de Burgos admiten que Caja Badajoz tenga más poder en Caja3

Fachada de una oficina de Caja Badajoz
Fachada de una oficina de Caja Badajoz

Ha sido y es una de las cajas y entidades financieras más pequeñas de España, pero no por ello se resiste a su destino. Y lo que le puede faltar de tamaño lo compensa en solvencia. Caja Badajoz ha decidido emprender una lucha atípica en el sector financiero español para que se le reconozca “lo que es suyo por derecho”, coinciden en declarar todas las fuentes consultadas.

Algo o mucho de razón habrá encontrado en ello el propio Gobierno extremeño, presidido por José Antonio Monago, que ha decidido apoyar su causa. De hecho, se ha creado una comisión en la Asamblea de Extremadura para conocer qué pasó exactamente en el proceso de creación de Caja3.

Además, CAI y Cajacírculo de Burgos están dispuestas ahora a que la firma pacense tenga más poder en el reparto accionarial dentro de su sistema institucional de protección (SIP). Con esta postura reconocen de manera tácita que el patrimonio de sus socios estaba más deteriorado por la crisis inmobiliaria de lo que decían los balances cuando las tres firmaron el contrato de integración.

Caja Burgos lleva desde hace casi dos años –poco después de fusionarse con CAI y Círculo de Burgos– reclamando más peso en el grupo resultante de esta unión, Banco Caja3. “Caja Badajoz era la entidad más pequeña de las tres, pero también era la más solvente con diferencia. Solo hay que ver que de los 4.318 millones de euros de activos inmobiliarios que entre las tres cajas han traspasado a Sareb a principios de este año, menos de 60 millones correspondían a Badajoz”, declara un exconsejero.

Un veterano presidente de otra de las supervivientes antiguas cajas de ahorros, ahora convertida en banco, recordaba con nostalgia que entre las entidades de ahorro que más habían seguido los preceptos que les habían exigido las autoridades supervisoras pertinentes “peor habían terminado pese a estar totalmente saneadas, y entre ellas una de las que más había sufrido las consecuencias era Caja Badajoz, que era pequeña, pero un ejemplo en solvencia”. En la firma pacense reconocen que no hay marcha atrás para deshacer la fusión con CAI y Círculo de Burgos. Como tampoco lo hay para concluir la absorción de Caja3 por Ibercaja en los próximos meses.

“Pero sí se puede lograr que Caja Badajoz tenga un mayor peso en Caja3 y de forma indirecta en Ibercaja, pese a que al final Caja Badajoz, como el resto de las firmas que forman Caja3 desaparezcan como tal”, afirman fuentes vinculadas a las negociaciones emprendidas para que la entidad pacense mejore su posición en el grupo liderado por la entidad aragonesa.

En la actualidad, Caja Badajoz tiene el 29% de Banco Caja3, mientras que el 41,25% está en manos de CAI y el 29,75% de la burgalesa. “Lo lógico es que la entidad extremeña tuviese la mayoría del capital de este grupo porque era la única que ha demostrado que era totalmente solvente y podía haber vivido en solitario. Con la nueva ley de cajas ahora en trámite parlamentario podría ser una de las tres excepciones del casi desaparecido sector de las cajas de ahorros. Podría seguir siendo la Caja de Ahorros de Badajoz, como lo son Caixa Pollença y Caixa Ontinyent”, aseguran las mismas fuentes.

La reclamación tiene su epicentro en los inicios de Caja3. En enero de 2011 el Banco de España reclamó al grupo que debía realizar nuevas provisiones por 373 millones de euros al haber aflorado más morosidad de la inicialmente declarada por CAI y Círculo de Burgos en 2009.

Caja Badajoz se sintió engañada porque esta reclamación era, según varias fuentes, conocida ya por las otras dos firmas de donde procedían los créditos impagados. Entonces, la sociedad extremeña amenazó con abandonar el grupo, pero la fuerte penalización que le suponía salir de Caja3 –una sanción del 30% de sus recursos propios– le impidió dejar el nuevo banco.

La Rural de Extremadura deja el SIP andaluz

Pero la batalla que está llevando a cabo Caja Badajoz, incluso el Gobierno extremeño y los partidos de la oposición, no son una excepción en el sistema financiero de esta comunidad autónoma.

Caja Rural de Extremadura también acaba de dejar plantadas a Caja Rural del Sur y Caja Rural de Córdoba, con las que había decidido formar un SIP 10 meses atrás. El Gobierno quiere impulsar esta entidad, lo mismo que a la Caja Rural de Almendralejo.

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