Medel condiciona la fusión a una solución para los preferentistas
El presidente de Unicaja Banco, Braulio Medel.
El presidente de Unicaja Banco, Braulio Medel. EFE

Bruselas avala las condiciones de Unicaja para quedarse con Ceiss

El plácet de la UE se suma al del FROB y el Banco de España

Bruselas detallará este martes sus consideraciones sobre la fusión

La Comisión Europea ha votado hoy a favor del nuevo plan de reestructuración de Banco Ceiss, lo que equivale a decir que dio su visto bueno a las condiciones que puso el presidente de Unicaja, Braulio Medel, para consumar la absorción de la antigua Caja España -Duero. Será este martes, en todo caso, cuando Bruselas haga públicas sus consideraciones ante un matrimonio financiero que lleva dos años en vilo.

Un plazo de tiempo tras el que Unicaja no parece tener prisa. Ya el viernes, después de que el FROB y el Banco de España dieran luz verde a la operación, la entidad emitió un comunicado advirtiendo que una vez las autoridades diesen su visto bueno al matrimonio, “la posible formulación de la oferta de adquisición de Banco Ceiss, seguiría sujeta al cumplimiento futuro de un conjunto de condiciones y asunciones, a desarrollar y concluir conforme a lo establecido en el proyecto y a las negociaciones realizadas”.

Fuentes cercanas a la firma andaluza aclaran que la aprobación por parte de las autoridades europeas no basta y que su postura es no hacer una oferta de adquisición en firme sobre Banco Ceiss hasta que se cumplan efectivamente las condiciones acordadas en la negociación previa.

Según estas, Ceiss conservará los 604 millones de euros de apoyo público que el FROB le inyecto en forma de bonos contingentes convertibles (cocos). Posteriormente, explicaba la nota emitida el viernes por el Banco de España, se ejecutará una operación acordeón, en la que se reducirá el capital. Así, los accionistas de Ceiss serán los primeros en dilucir su participación, que también afectará a los 525 millones de euros de las preferentes inyectadas por el FROB1.

Finalmente, se llevará a cabo la conversión de los productos híbridos (preferentes y subordinada) de Caja España-Duero, lo que según estableció la troika debe hacerse mediante un canje por acciones o asumiendo elevadas quitas. La firma cuenta con 1.000 millones de euros de este tipo de instrumentos en manos de particulares y 400 millones más de inversores institucionales.

La condición final de Unicaja es que los dueños de estos híbridos acudan al canje en su mayoría para terminar controlando como mínimo el 75% del capital de lo que será su nueva filial, Ceiss. Será garantizado este punto cuando podría producirse la adjudicación efectiva de la firma.

Compensación por vicios ocultos

En paralelo, no obstante, las autoridades han accedido también a hacerse cargo de los posibles vicios ocultos, errores de cálculo, sobre los activos traspasados a Sareb por los que el banco malo podría requerir una compensación.

Finalmente, el grueso de la plantilla de Ceiss aprobó un ajuste laboral la pasada semana por el que se fija la salida de 1.230 de sus 4.700 empleados y una nueva reducción salarial que, unida a las anteriores, eleva el recorte al entorno del 30%.

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