El Foco

Contra la incertidumbre empresarial

En el marco de la situación adversa que vive nuestra economía ha cundido un extenso, profundo y dañino pesimismo que juzga con tintes muy negativos cualquier capacidad, iniciativa e, incluso, disposición de España para ser una economía competitiva.

Sin embargo, ya van siendo cada vez más las voces del mundo de la empresa que enfatizan nuestras capacidades y su fe en nuestro futuro; y, esperanzadoramente, muchas de ellas de fuera de nuestras fronteras. Es éste un positivo paso, ineludible para salir de una crisis que, de poseer alguna virtud, habría de ser la de mostrarnos las importantes carencias coyunturales del sistema productivo y la necesidad de gestionarlas eficazmente, así como la de, haciendo del reto una oportunidad, lanzar a cada vez más empresas a competir en mercados externos. Una vía necesaria pero en absoluto fácil, que precisamente ha supuesto la “prueba del algodón” demostrativa de que hay muchos campos en los que las empresas españolas se han ganado importantes ventajas competitivas.

Para salir al exterior, las empresas necesitan hacer un uso eficiente de cualquier herramienta que la panoplia de la gestión ponga a su alcance.

Al hilo de que hoy se celebra la Asamblea General de la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor), quisiera traer a estas páginas una poderosa herramienta contra la incertidumbre empresarial. Y lo hago para animar a las organizaciones de nuestro país a que hagan un uso más extenso de ella, en la certeza de que se trata de una llave que les ayudará a abrir mercados tanto internacionales como domésticos.

El catálogo español de normas técnicas es uno de los más completos del mundo

Los beneficios económicos de las normas suponen el 1% del progreso del PIB en España

¿Imaginan ustedes un conocimiento abierto que, cuando las empresas van a abordar un nuevo proceso o producto, les informe sobre cuál es la forma de hacerlo que el mercado considera idónea?. Pues eso existe, se llama norma técnica y está al alcance de todos. Para ilustrarlo nada mejor que el ejemplo. Voy a recurrir a uno en un terreno vital para nuestro desarrollo: la innovación.

En muy pocos meses, el Comité Europeo de Normalización (CEN) va a publicar la norma sobre Sistema de Gestión de la Innovación, texto cuyo fundamento se encuentra en la norma española UNE 166002 de Sistema de Gestión de la I+D+i. La serie de normas técnicas UNE 166000 ha ayudado a más de 2.000 organizaciones españolas a enfocar su labor en materia de innovación en sintonía con los requerimientos del mercado; así, además de la eficaz gestión de la I+D+i en el marco general de una empresa, incluye documentos sobre vigilancia tecnológica, personal investigador o transferencia de tecnología. Respecto a los proyectos de I+D, su aplicación y posterior certificación facilita el acceso a las deducciones fiscales previstas. Según los datos del ministerio de Economía y Competitividad, en el caso de Aenor, el 99% de los proyectos certificados y presentados fueron aceptados.

Teniendo en cuenta que una norma es el resultado del conocimiento de primeros expertos de todas las partes interesadas en una materia, que se reúnen y llegan por consenso a lo que se consideran buenas prácticas, la práctica totalidad de los países disponen de un organismo de normalización, legalmente encargado de desarrollar un catálogo de normas técnicas.

En el caso de España, ese organismo es Aenor y, gracias al esfuerzo de miles de profesionales y organizaciones, disponemos de un catálogo (uno de los más completos del mundo) que acaba de superar los 30.000 documentos normativos. En él, las organizaciones de todos los sectores y tamaños pueden encontrar soluciones eficaces a cuestiones relevantes para su competitividad.
En las últimas tres décadas la normalización ha evolucionado de enfocarse en cuestiones industriales a tener una destacada presencia en la mayoría de los sectores, recogiendo las grandes preocupaciones de la sociedad.

Un ejemplo muy ilustrativo de esta progresión es la norma que se ha convertido en la número 30.000 del catálogo español, la UNE-EN 12182 Productos de apoyo para personas con discapacidad. Requisitos generales y métodos de ensayo.

El catálogo español tiene la característica de que todas las normas –incluso las europeas o de ámbito mundial- están traducidas. Ello supone un importante esfuerzo, pero Aenor lo desarrolla para facilitar a todos el acceso a las normas en España y en un mercado de 500 millones de personas, lo que supone una ventaja competitiva para las empresas de nuestro país. Las que las normas técnicas son pasaportes de calidad y el lenguaje que hablan los mercados internacionales. Los beneficios económicos de las normas suponen el 1% del progreso del PIB en España, porcentaje similar al registrado en Alemania o Francia.

La normalización española es altamente valorada a escala mundial. Seguro que al lector no se le escapa la importancia de que la voz de los sectores españoles esté presente en foros donde se discuten normas de ámbito europeo o mundial. Actualmente, expertos españoles desempeñan 164 responsabilidades en 131 órganos de normalización internacionales. De éstos, 88 órganos son europeos y 43 internacionales.

Es deseable una mayor aplicación de las normas técnicas entre el tejido económico español pero, en conjunto, puede afirmarse que la calidad es ya un rasgo distintivo general de los productos y servicios producidos en España.

Se trata de un elemento que bien puede ser una aportación relevante a la conformación de una Marca España, con características que impulsen la adquisición de productos y servicios.

Manuel López Cachero es presidente de Aenor

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