Medel reclamaba como condición un ajuste de empleo y sueldos antes de la absorción

Ceiss pacta un recorte de plantilla y despeja la vía hacia la fusión con Unicaja

UGT y Csica sellan un preacuerdo no compartido por CC OO y la UEA.

El principio de acuerdo logra desconvocar la huelga prevista para el jueves.

La entidad pedía 1.320 salidas y las centrales sindicales un máximo de 1.100.

Concentración de protesta de los empleados de Ceiss ante el ajuste.
Concentración de protesta de los empleados de Ceiss ante el ajuste. EFE

Dos años después de que se anunciara, la penúltima batalla por terminar de desbloquear la dilatadísima fusión entre Unicaja y las antiguas Caja España–Duero se ha librado hoy en la mesa de negociación laboral de Banco Ceiss, la nueva denominación de las cajas castellanas. Entidad y sindicatos acaban de sellar un principio de acuerdo consensuando el ahorro de costes que Braulio Medel, presidente de Unicaja, ha impuesto como cláusula prematrimonial. Aunque el plazo para acordar el ajuste culmina mañana a media noche, la negativa de Ceiss a seguir negociando si los sindicatos no desconvocaban la huelga prevista, ha adelantado a esta tarde de las últimas horas del pulso. El ajuste laboral preacordado, junto a una solución para sus preferentistas y un seguro ante reclamaciones de Sareb (ver despiece), son la llave del futuro de Ceiss. Si la fusión con Unicaja no se consumara, la entidad, ya asistida con ayudas públicas, pasaría a engrosar el listado de firmas nacionalizadas en manos del Estado.

Un eventual desacuerdo entre las partes, como el que protagonizaban hoy mismo los negociadores de Liberbank, hubiera supuesto otra piedra en el camino de la fusión, aunque no necesariamente dinamitaría esta vía. Después de todo, Bruselas impuso un ajuste a esta entidad del grupo 2 tras inyectarle 2.063 millones de euros del rescate europeo. Y bajo el marco de la nueva reforma laboral, la entidad podría imponer, unilateralmente, el recorte laboral que estime necesario, aunque este podría ser recurrido judicialmente por los afectados.

Así con todo, a Europa, el Estado español, Unicaja y la propia Ceiss les convienía un acuerdo rápido y definitivo que evitase la nacionalización de una nueva firma, afianzara el tamaño de la entidad malagueña y garantizase la viabilidad del negocio de las cajas castellanas. Bajo este marco, y en medio de jornadas de protestas de la plantilla, la dirección de Ceiss ha protagonizado hoy una jornada maratoniana de negociación con los sindicatos en busca de un pacto con el que salvar este bache.

La sesión, que comenzó por la mañana, solo se ha interrumpido durante las dos horas del almuerzo como único descanso. Aunque el contenido del preacuerdo no ha trascendido aun, el punto de partida de la entidad fue la premisa de que el proceso requiere la salida de 1.320 de los 4.700 empleados de Ceiss, una postura que suaviza los 1.500 despidos propuestos inicialmente. La salidas se producirían por varias vías, comenzando por un periodo de 15 días para la adhesión a bajas voluntarias indemnizadas con 30 días de salario por año trabajado, tope en 22 mensualidades y una prima de 2.000 euros por cada trienio. Para los mayores de 60 años, no obstante, estas cifras se rebajarían a 20 días de salario y 12 mensualidades, mientras que para los de 56 años se establece un programa de prejubilaciones con el 60% su sueldo bruto y seis años de convenio especial con la Seguridad Social.

Los despidos forzosos, hasta alcanzar el número requerido, se saldarían con 25 días por año y 16 mensualidades que mejorarían a 30 días y 20 mensualidades si el afectado no recibe una oferta de trabajo indefinido en los 18 meses siguientes a su salida.

Nuevo ajuste salarial

En paralelo al recorte de empleo, y esta es el gran interés de Medel en el acuerdo, Ceiss defendió una reducción salarial media del 12% que, unida a las rebajas ya asumidas por la plantilla en los últimos meses, supondría un pérdida salarial final cercana al 30%, según los sindicatos. Estos últimos, por su parte, han acudido a la cita con la reivindicación principal de que el ajuste se limite a 1.100 empleados y de que la vía mayoritaria sea la de las prejubilaciones. El resto del ahorro, propusieron, podría saldarse por la vía de suspensiones temporales de contrato durante dos años, por periodos rotativos de seis meses.

Aunque el preacuerdo alcanzado ha sido sellado por UGT y Csica, dos de las formaciones mayoritarias, la propuesta no ha sido secundada por CC OO ni la Unión Empleados de Ahorro (UEA), que ya habían manifestado diferencias con las otras dos centrales y tendrán ahora hasta el lunes para decidir si se suman al pacto.

Las preferentes y Sareb, los otros escollos

Aunque el ajuste de empleo y el recorte de gastos que Ceiss negociaba ayer internamente es uno de los aspectos que Braulio Medel quiere ver solventados antes de dar el “sí” definitivo a la fusión entre Unicaja y las cajas castellanas, no es el único. Las otras, eso sí, dependen del Estado. Después de que el FROB inyectara 604 millones de euros a Ceiss en forma de bonos contingentes convertibles (cocos) hace unos días, el presidente de Unicaja aun solicita un apoyo público más. En concreto, Medel reclama la generación de un fondo que cubra, de un lado, los costes derivados de compensar a los compradores de preferentes y deuda subordinada de Ceiss y, de otro, las eventuales reclamaciones que Sareb presente ante las cajas castellanas por fallos de valoración de los activos inmobiliarios que le compró.

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