Su nombre en clave es Windows Blue y saldrá en junio para desarrolladores

Microsoft admite que Windows 8 no es perfecto y anuncia una nueva versión

Todo apunta que Windows Blue corregirá problemas de usabilidad de Windows 8

Steve Ballmer, consejero delegado de Microsoft, durante el lanzamiento de Windows 8.
Steve Ballmer, consejero delegado de Microsoft, durante el lanzamiento de Windows 8.

Microsoft trató de luchar ayer frente a las críticas que muchos usuarios y analistas vierten sobre su último sistema operativo, Windows 8. Así, el gigante del software anunció que ha superado los 100 millones de licencias vendidas de este producto, seis meses después de su lanzamiento, una cifra similar a la alcanzada por Windows 7 en el mismo plazo. Con todo, los expertos cuestionan la comparación, porque Microsoft ha aplicado descuentos de inicio mucho más agresivos con Windows 8 que con Windows 7, y aseguran que es improbable que la compañía logre igualar con su última propuesta las ventas alcanzadas con Windows 7 en su primer año de vida, cuando se habían despachado 240 millones de licencias.

El gigante del software dio otro dato con el que calmar las aguas: El número de dispositivos certificados para Windows 8 y Windows RT se ha triplicado, alcanzando ya los 2.400. Pero, de poco sirvieron los datos, pues la propia Microsoft ha admitido que Windows 8 no es perfecto y que hay cosas que cambiar. Eso sí, la compañía también le augura a la plataforma “un futuro prometedor”.

“Estamos siendo muy realistas sobre lo que debemos cambiar y queremos hacerlo tan rápidamente como sea posible”, dijo Tami Reller, directora de Márketing de Windows, que añadió que lanzarán una versión mejorada de Windows 8 (llamada en clave Windows Blue). Hoy se ha sabido que el lanzamiento tendrá lugar el próximo mes de junio para desarrolladores, según ha confirmado la responsable de Windows, Julie Larson-Green.

Aunque no se conocen detalles sobre cómo será la nueva versión, algunas fuentes aseguran que Windows Blue corregirá sobre todo problemas de usabilidad de Windows 8, que ha incluido novedades que han requerido una gran curva de aprendizaje para muchos usuarios. Tampoco se descarta que vuelva a incluir el tradicional botón de inicio de Windows. En este sentido, Larson-Green ha asegurado que "para algunas personas podría ser útil tener este botón en la pantalla".

Todos los rumores apuntan a que Microsoft volverá con Windows Blue o Windows 8.1 a una interfaz más familiar para el usuario, pues algo que se le recrimina a la compañía es haber lanzado un software pensado para conquistar el mercado de los dispositivos táctiles, pero que ha supuesto un cambio demasiado brusco para el usuario. En esta línea, algunos analistas aseguraron ayer al Financial Times que la decisión de Microsoft de fusionar la interfaz táctil utilizada en tabletas con los PC fue “una idea muy mala”.

Desde Microsoft se asegura que la actualización del sistema operativo "se está desarrollando para seguir construyendo Windows 8 en el futuro y que esté presente en la nueva generación de tabletas y PC”. En concreto, la versión llegará adaptada a las nuevas tabletas de 7 y 8 pulgadas, y es que uno de los retos de Microsoft es lanzar Windows 8 para dispositivos de todos los tamaños.

 

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