A fondo
Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo (d) y Cándido Méndez (i), respectivamente, presentando las movilizaciones del Primero de Mayo. EFEKote Rodrigo
Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo (d) y Cándido Méndez (i), respectivamente, presentando las movilizaciones del Primero de Mayo. EFE/Kote Rodrigo EFE

La invisibilidad de los sindicatos ante el Primero de Mayo

CC OO y UGT admiten que debe aumentar la presencia sindical en las empresas

Los sindicatos convocan más de 80 manifestaciones por el Primero de Mayo

Es una de las preguntas más escuchadas en la calle. ¿Cómo con más de seis millones de parados no hay un estallido social? Y en una jornada como la de hoy en la que se celebra el Día Internacional del Trabajo, esta incógnita se concreta en otra interrogación. ¿Por qué con una tasa de paro del 27,1% y un año de fuertes recortes presupuestarios y salariales en España las manifestaciones del Primero de Mayo no reúnen a millones de personas protestando en las calles?

Desde hace años, los responsables de CC OO y UGT que organizan la manifestación de Madrid miran al cielo esperando que en la jornada de hoy no llueva pero que tampoco haga muy buen tiempo, porque ambas circunstancias contribuyen a que acuda menos gente a las protestas del Primero de Mayo.

Pero a nadie se le escapa que el decreciente éxito que tienen año tras año estas manifestaciones organizadas por los principales sindicatos no obedecen solo a motivos meteorológicos, sino a la patente desconexión de los sindicatos y sus cúpulas con muchos de sus representados.

Así lo admiten en privado y desde hace tiempo muchos dirigentes sindicales. Incluso los líderes de los dos grandes sindicatos, CC OO, Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Cándido Méndez, han hecho ya esta autocrítica en público en sus intervenciones de los recientes Congresos Confederales celebrados por estas dos centrales en mayo.

En esa autocrítica hablan de “repensar” el sindicato y el sindicalismo; de “refundarse y, sobre todo, de hacer “más trabajo de campo de llegar a las empresas, en especial a las más pequeñas”.

Esto urge porque también es innegable que en las actuales circunstancias de crisis económica, un buen trabajo sindical de miles de representantes de los trabajadores, que están llamados a regular las relaciones laborales y, en cierto modo, la actividad de las empresas en sus convenios colectivos es ahora más necesario que nunca.

Es más, el delicado momento que atraviesa la negociación colectiva, fuertemente paralizada por la crisis, y la reforma laboral que limita a un año la prórroga automática y antes indefinida de los convenios (ultraactividad), aconseja como muy bien dijo Toxo a los delegados de CC OO:“que nos pongamos las pilas”.

En este punto, también Méndez advirtió ayer que hay cuatro millones de trabajadores que podrían quedarse sin su convenio de referencia a partir del 8 de julio. Mientras los empresarios niegan la mayor y aseguran que este efecto del fin de la ultraactividad de los convenios afectará a poco más de 112.000 trabajadores.

Pero no es solo esta circunstancia la que exige una mayor presencia de los sindicatos en las empresas. Son precisamente los representantes sindicales los que deberán gobernar el cambio hacia la flexibilidad interna para que esta pueda sustituir en mayor medida a los despidos. Algo que aún no está ocurriendo, según denuncian los propios sindicatos.

En cualquier caso, esta situación requiere, por tanto, la máxima responsabilidad de unos y otros y durante todo el año, no solo en el Primero de Mayo, según admite un dirigente sindical.

Pero, de momento, aún conscientes de la falta de conexión con gran parte de la clase trabajadora o quizás precisamente por eso, los sindicatos mayoritarios han vuelto a convocar más de 80 manifestaciones en toda España para celebrar hoy el Día del Trabajo, bajo el lema No tienen límites, lucha por tus derechos.

En estas concentraciones CC OO y UGT volverán a intentar medir sus fuerzas y sus líderes volverán a exigir un cambio en la política económica del Ejecutivo.

Se trata, sin embargo, de una demanda que nace muerta porque esta posibilidad ya ha sido rechazada esta misma semana por el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien ha lanzado un mensaje a los sindicatos, entre otros: no va a haber cambios que supongan más gasto público.

A por un gran pacto

El otro gran mensaje que lanzarán hoy los líderes sindicales será un llamamiento al Ejecutivo, los partidos y la patronal para hacer “un gran pacto político y social”.

Y es que, otro de los ámbitos donde ha aumentado notablemente la invisibilidad de los sindicatos en los últimos tiempos es en su capacidad de influencia en la toma de decisiones políticas y económicas, en general.

El que fuera fructífero proceso de diálogo social desde mediados de los noventa, puesto como ejemplo en toda Europa, ayer mismo era criticado por una delegación del Parlamento Europeo presente en España. La recuperación de esta influencia es otro de los apuntes en el debe sindical.

En esta tarea se van a encontrar con competencia de otras organizaciones de la sociedad civil;muchas de ellas relacionadas con el movimiento del 15-M u otros sindicatos minoritarios.

De hecho, estos colectivos también han contraprogramado manifestaciones para hoy por toda España. El Colectivo Acampada Sol, ligado al 15-M, apunta directamente contra “el pactismo de los sindicatos oficiosos” y su protesta tendrá el lema “Sí a la lucha, no al pacto social”.

En este escenario, CCOO y UGT estarán hoy presentes en todas las televisiones, radios, periódicos y web, pero deberán ganar presencia en las empresas el resto del año.

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