Richemont, Hermès, LVMH y Prada, mejor de lo esperado

El lujo se aprieta el cinturón... pero menos

El tirón de la demanda asiática, el motor del alza

Imagen de bolsas de Hermès.
Imagen de bolsas de Hermès. Reuters

Las firmas de lujo viven la crisis de otro modo. El tirón de la demanda asiática, donde concentran alrededor del 40% de sus ventas, les permite capear el temporal y presentar unos resultados algo mejores que otras empresas de consumo. Richemont, dueño de Cartier y Montblanc, ha anunciado un alza de beneficios del 30% con un incremento de las ventas del 14%. Ayer, Hermès también presentó unas cuentas por encima de lo esperado, con un incremento de las ventas del 10%, hasta 856,8 millones de euros, frente a los 854 millones estimados por los analistas. Excluyendo los efectos del tipo de cambio, el aumento hubiera sido del 13%, según explicó la compañía francesa.

Hermès se suma así a otras grandes del lujo que han anunciado cifras del primer trimestre que permiten aventurar una evolución (más o menos) aceptable a los ojos del mercado, aunque con matices. Prada anunció hace unos días un beneficio neto récord de 625,7 millones de euros, un 44,9% más, con ingresos de 3.297 millones en el último trimestre, si bien, en segunda lectura, la acción fue penalizada por registrar un crecimiento de los márgenes algo peor de lo previsto. LVMH, que posee un 22,3% de Hermès, ha registrado un crecimiento de las ventas del 5,5%, hasta los 6.947 millones de euros y también la británica Burberry anunció un aumento del 10% en las ventas (hasta 503 millones de libras, 586 millones de euros), gracias al fuerte crecimiento en China y Hong Kong.

El común denominador de las empresas del lujo está en la buena marcha del consumo procedente de Asia, especialmente de China, donde las compañías se han volcado en los últimos años para compensar el batacazo de Europa Occidental. Incluso las ventas realizadas en tiendas europeas se dirigen principalmente al potente turismo asiático. Los precios en tiendas chinas son hasta un 30% más elevados que en las europeas.

Posible freno

Entre las empresas de lujo, sin embargo, no todo son buenas noticias y algunos indicios apuntan a cierta ralentización del crecimiento. LVMH, por ejemplo, reconoció que el aumento de las ventas entre los consumidores chinos se está frenando. Además, según un sondeo reciente elaborado por Reuters, más de la mitad de las 23 marcas preguntadas en tiendas de Londres, París y Milán –incluyendo Gucci, Hermès y Jimmy Choo– han notado en los últimos meses ritmos de subida menores en las compras por parte de los turistas asiáticos.

La evolución del negocio del lujo también es distinta según el segmento, con menores tasas registradas en relojes y joyería, y mejor desempeño de las divisiones de artículos selectos, marroquinería, moda y complementos, perfumería y cosmética.

De este modo, la división de relojería de Hermès sufrió un bajada del 5%, frente al crecimiento del 27% registrado en igual trimestre del año pasado. Una caída que ha sido considerada “transitoria” por la compañía. Por el contrario, la filial de complementos de Hermès registró un periodo del 18% en el trimestre.

 

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