Editorial

Vía libre para la nueva Bankia

La refundación de Bankia ya es un hecho prácticamente desde todos los puntos de vista. El lunes ejecutará una contrasplit de 100 acciones por una, en lo que supone la antesala de la ampliación de capital de 10.700 millones. Una vez efectuada esta operación, se canjearán las preferentes y la deuda subordinada, lo que significará otra ampliación, en este caso de 4.800 millones. Un complejo proceso que culminará a finales de mayo. En paralelo, el miércoles pasado se puso en marcha el mecanismo de arbitraje para compensar las pérdidas de preferentistas y tenedores de otros productos híbridos. Un mecanismo preparado muy cuidadosamente para que los afectados recuperen la mayor parte posible de los ahorros perdidos sin levantar las reticencias de Bruselas. En definitiva, la nueva Bankia ya está acelerando por el carril de despegue, con la firme dirección del equipo que preside José Ignacio Goirigolzarri. El hecho de que Bankia esté en este punto no es un asunto menor. Si la caída de Bankia fue algo así como el símbolo más evidente de la contundencia de la crisis, su retorno a la normalidad será, sin lugar a dudas, un punto de inflexión en algo tan importante para la evolución de economía como es la recuperación de la confianza.

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