Editorial

La buena racha del Tesoro

Son contadas las ocasiones en las que ha fallado alguna subasta del Tesoro y, desde luego, ninguna en los últimos tiempos. Ayer completó con éxito una más, que se sumó a la buena racha para completar una semana virtuosa: entre martes y jueves, en solo dos días, el organismo dirigido por Ínigo Fernández de Mesa ha logrado colocar con toda solvencia casi 10.000 millones de euros en deuda que va desde letras a seis meses hasta bonos a diez años, siempre con sobredemanda y mejorando las rentabilidades que se compromete a pagar. Es lo que se llama cumplir los objetivos. De hecho, el Gobierno asegura que el Tesoro ya ha captado en los tres meses y medio que van de año el 43,3% de la necesidad de financiación prevista para todo el ejercicio. La gran duda es el peso que la vuelta de los inversores internacionales está teniendo en este proceso. El escenario es, desde luego, el mejor en tres años, y eso a pesar de los miedos manifestados los últimos días por el posible enfriamiento de la economía global. Así, el Tesoro parece ajeno a las dudas sobre el mercado de bonos en sus citas con los inversores. Al Ejecutivo le ha faltado tiempo para entrar en la euforia y celebrar este buen hacer como “la expresión del éxito” de su plan de reformas y de la recuperación de la credibilidad del país. Hará muy mal si con esto considera su trabajo hecho.

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