Crisis en un gigante pesquero

Pescanova prepara las cuentas de espaldas al consejo y a BDO

El grupo tiene hasta el lunes para presentar sus cuentas de 2012

Ni el consejo ni el auditor de la empresa las revisarán

La compañia se arriesga a una posible sanción

Sede central de Pescanova en Chapela en el ayuntamiento de Redondela.
Sede central de Pescanova en Chapela en el ayuntamiento de Redondela. EFE

La multinacional gallega Pescanova debe presentar datos relativos al segundo semestre del pasado ejercicio a la CNMV el próximo lunes como último día. Pero ni el consejo de administración del grupo presidido por Manuel Fernández Sousa ni la consultora que ha auditado sus últimos diez ejercicios, BDO, van a tener acceso a los mismos, de acuerdo a diversas fuentes cercanas a la empresa.

El regulador del mercado exigió el pasado viernes a Pescanova el reenvío de datos del segundo semestre de 2012 "así como determinada información complementaria", después de que la compañía enviara una información "incompleta e insuficiente", según explicó la CNMV.

Fuentes de Pescanova aseguran que la empresa está trabajando en la elaboración de esos datos y que estarán listos para el lunes. Pero los mismos no pasarán antes por un consejo de administración, por lo que las cuentas que presente la empresa irán sin la firma de sus consejeros. Fuentes de Grupo Damm, con el 6,1% de Pescanova, indicaron ayer que no van a solicitar la convocatoria de un consejo extraordinario y que no han recibido información adicional por parte del grupo. Tampoco BDO tendrá acceso a los mismos datos, según impresiones de fuentes cercanas a la consultora consultadas por este diario.

En el caso de que Pescanova presente nuevos datos, pero sin la firma de sus consejeros, la CNMV valorará si es sancionable la ausencia de firmas, dado el caso excepcional en el que se encuentra la empresa gallega.

El grupo, que emplea a más de 10.000 personas, se dispone a solicitar su entrada en concurso de acreedores, lo que supondrá previsiblemente el mayor concurso de una empresa española de alimentación. A septiembre de 2012 la deuda reconocida por Pescanova era de 1.522 millones de euros, pero fuentes financieras estiman que la actual superará los 2.500 millones.

La banca acreedora contrató los servicios de la consultora KPMG y del despacho Freshfields para escudriñar las cuentas de Pescanova. Pero tampoco estas firmas, de acuerdo a las fuentes financieras consultadas, han tenido acceso a los nuevos datos que prepara la empresa.

Por otra parte, accionistas minoritarios representados por el exabogado de José María Ruiz-Mateos, Joaquín Yvancos, presentaron ayer una querella criminal en la Audiencia Nacional en la que solicitan penas de hasta seis años de prisión para el consejo de administración de la firma gallega por presuntos delitos societarios.

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