Por problemas en los airbags de acompañante

Toyota, Nissan, Mazda y Honda llaman a revisión a 3,4 millones de coches en todo el mundo

Cuatro fabricantes japoneses de vehículos, Toyota, Nissan, Honda y Mazda, deberán llamar a revisión unos 3,4 millones de vehículos en todo el mundo debido a un defecto detectado en los airbags de esas unidades.
Cuatro fabricantes japoneses de vehículos, Toyota, Nissan, Honda y Mazda, deberán llamar a revisión unos 3,4 millones de vehículos en todo el mundo debido a un defecto detectado en los airbags de esas unidades. EFE

Un lote de airbags defectuosos ha desencadenado una millonaria llamada a revisión de automóviles por parte de las grandes marcas japonesas. Toyota, Honda, Nissan y Mazda pedían ayer a 3,4 millones de clientes de todo el mundo que comprueben que los airbags instalados frente a los asientos de acompañante no corresponden a una serie defectuosa de la que su fabricante, la también japonesa Takata, informaba ayer, aunque sus estimación de coches afectados es de dos millones. Una alarma en la seguridad que tuvo una respuesta rápida por parte de las marcas.

En España, el número de coches que deberán pasar por los talleres oficiales supera los 50.000. El hecho de tener que revisar el correcto estado de los airbag no implica que estos tengan que ser defectuosos. En caso de ser así, las marcas han confirmado que los reemplazarán sin ningún coste para sus clientes.

Todos los modelos que podrían estar afectados fueron fabricados entre los años 2000 y 2004. En el caso de Toyota, la más afectada de las cuatro marcas, el número de coches a revisar llega a los 1,73 millones, 580.000 en norteamérica y algo menos de medio millón en Europa En España la cifra se queda en 16.900, correspondientes a los modelos Avensis, Avensis Verso, Corolla, Yaris y Lexus SC430. En nuestro país, la marca que más modelos deberá revisar es Nissan, con cerca de 35.000 vehículos de los modelos Almera, Tino, Patrol, X-Trail, Pathfinder y Navara. Honda hará lo propio con 1.300 unidades de los modelos Stream, Civic, Jazz y CR-V fabricados entre 2001 y 2003, y Mazda con 312 de la serie 6.

Los fabricantes afirman que no se han registrado hasta ahora problemas en estos airbag, aunque ya han informado a las autoridades. Según Takata, la serie a revisar no entraña problemas al accionarse tras un accidente, sino que es en su desinflado donde el funcionamiento se ha comprobado deficiente, lo que podría ser generado por un exceso de presión del aire. Los clientes han empezado a ser informados por las marcas, aunque se recomienda que, si se posee alguno de los modelos afectados, se dirijan a los talleres oficiales donde, sin coste alguno, se le revisará y en su caso reemplazará la pieza, tal y como recordó ayer la Organización de consumidores y usuarios (OCU). El cambio del inflador puede llevar de una a dos horas y media.

De momento, solo han sido las marcas japonesas las que han informado de los problemas con los airbag de Takata. Sin embargo, no son los únicos clientes con los que cuenta esta compañía, una de las principales fabricantes de elementos de seguridad para el automóvil que hay en el mundo. Según recogía la agencia Bloomberg, el portavoz de la empresa Toyohiro Hishikawa confirmaba que Takata también suministró la partida de airbag con posibles defectos a fabricantes extranjeros, sin querer concretar a cuales. Entre su cartera de clientes se encuentra General Motors, el segundo fabricante más importante del mundo solo superado por Toyota. De hecho, GM premió a Takata en 2010 con el premio de mejor proveedor del año, y trabajan conjuntamente en el desarrollo de nuevos elementos, como un ‘airbag inteligente’ que reduce la presión del inflado dependiendo de la fuerza del impacto. Otras marcas que trabajan con Takata son Daimler y Ford.

Revisiones millonarias

La llamada a revisión de vehículos por parte de los fabricantes comienza a ser cada vez más habitual y a generar menos extrañeza. Por un lado, habla bien de la capacidad de reacción de éstas, ya que asumen los defectos y los costes de los cambios. Pero por otro, deja patentes unos fallos demasiado habituales en las cadenas de producción.

Toyota llamó a revisar entre 2009 y2010 aunos diez millones de vehículos por problemas en el acelerador, y a más de siete el pasado octubre por fallos en un elevalunas eléctrico. Nissan tuvo que hacer lo propio en diciembre con 500.000 unidades del Micra en Japón, y Honda con una cifra similar de su monovolumen CR-V en Europa y EE UU también por un problema en el elevalunas, además de otros 800.000 también en el país americano de otros tres modelos diferentes.

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