¿Es Windows 8 culpable del desplome que sufre la industria?
Un periodista de Mediapart observa un ordenador personal
Un periodista de Mediapart observa un ordenador personal Reuters

Las ventas de PC, en caída libre

El sector se desploma un 14%, la mayor contracción interanual en un trimestre desde 1994

La industria del PC vive una auténtica pesadilla, y los últimos datos de IDC referidos al primer trimestre de 2013 han sembrado aún más el terror entre los grandes fabricantes de ordenadores. Según la consultora, la venta mundial de PC ha sufrido la peor caída interanual ocurrida en un trimestre desde 1994, año en que la firma de análisis empezó a hacer un seguimiento del sector. Concretamente, estima que entre enero y marzo se vendieron en todo el mundo 76,3 millones de ordenadores, lo que supone un descenso del 13,9%. Un porcentaje negativo muy alejado del 7,7% pronosticado por la consultora anteriormente. Además, es el cuarto trimestre consecutivo de caída en ventas.

Los datos son desalentadores, según revelan las palabras del director de investigación de Informática Personal de IDC, David Daoud. Este experto aseguró que “aunque la reducción en ventas no ha sido una sorpresa, la magnitud de la contracción ha sido inesperada y preocupante”. Para este experto, la industria se enfrenta a una encrucijada y debe tomar decisiones estratégicas sobre cómo competir con los dispositivos alternativos que proliferan (básicamente tabletas y smartphones) y que están afectando a las ventas de PC. “Los fabricantes tendrán que revisar sus estructuras organizativas y ajustar sus estrategias, distribución y catálogo de productos”, insistió.

Nadie se ha escapado al golpe, salvo la china Lenovo, que ha logrado mantener sus resultados con un crecimiento nulo. Por contra, HP, que mantiene el liderazgo del sector, ha vendido un 23,7% menos de PC, y Dell, Acer y Asus han contraído sus ventas un 10,9%, un 31,3% y un 19,2%, respectivamente. Apple también cayó un 7,5% en su principal mercado, EE_UU.

También Gartner publicó sus datos. Y coincidieron en lo negativo; solo fueron ligerísimamente mejores: 79,2 millones de PC vendidos, un 11,2% menos.

Según los analistas de IDC, el hecho de que el sistema operativo Windows 8 cambie el modo de interactuar con la interfaz y los costes asociados a las pantallas táctiles han evitado su adopción por parte de los usuarios.

Los analistas de IDC han sido duros con Microsoft. La consultora aseguró que el gigante del software no ha logrado la respuesta esperada del mercado, y que lejos de animar las ventas de PC lo que ha hecho es frenarlo. El vicepresidente de IDC, Bob O’Donnell, atribuyó buena parte del descenso al nuevo sistema operativo Windows 8: “Lamentablemente”, dijo, “está claro que el lanzamiento de Windows 8 no solo ha fracasado en proporcionar un impulso positivo al mercado del PC, sino que parece haberlo ralentizado”.

Decisiones muy duras

Para este analista, el hecho de que el sistema cambie el modo de interactuar con la interfaz y los costes asociados a las pantallas táctiles han evitado su adopción por parte de los usuarios. “Esto ha hecho que los PC sean menos atractivos que las tabletas y otros dispositivos. Microsoft tendrá que tomar decisiones muy duras si quiere ayudar a impulsar el mercado de los ordenadores”, subrayó. Y no es el único que tiene esta visión de la jugada.

Ovum recordó hace unos días que todavía el 28% de los PC de empresas usan Windows XP y el 70% Windows 7. Su analista principal, Richard Edwards, recomendó en una nota que las empresas que tengan Windows XP aguanten todo lo que puedan, entre otras cosas para evitar gastos.

Numerosos analistas opinan como el profesor de Tecnologías de la Información del Instituto de Empresa, Enrique Dans, que sostiene en su blog que Windows 8 no solo no ha cumplido sus expectativas de generar demanda sino que ha terminado de destrozarlo al generar una fortísima confusión en el mercado. Según aclara, ello no se debe a que sea un mal sistema. “Simplemente es un compromiso equivocado, que introduce incertidumbre entre los que usaban versiones anteriores porque se sienten como teniendo que aprender a utilizarlo de nuevo, entre quienes no acaban de saber si necesitan un interfaz táctil o no pero que no ven mucho sentido a trabajar con el dedo en la pantalla, o quienes no acaban de entender la idea de la uniformidad de interfaz para dispositivos de tipos diferentes”.

La estrategia de Microsoft en PC cada vez está siendo más cuestionada. Tras anunciar hace unos días que dejará de dar soporte a Windows XP a partir del 8 de abril de 2014, los analistas de Ovum echaron un jarro de agua fría al gigante de Redmond, que contaba con que muchas empresas cambiarían sus ordenadores con ese sistema operativo a Windows 8.

Ovum recordó que aún el 28% de los PC de empresas usan Windows XP y el 70% Windows 7. Y su analista principal, Richard Edwards, vino a recomendar en una nota que las empresas que tengan Windows XP aguanten todo lo que puedan porque el coste de actualizar cientos de miles de PC de sobremesa y portátiles a un nuevo sistema operativo es significativo en términos de tiempo y dinero.

Edwards añadió que si estos sistemas con Windows XP tienen todos los parches y actualizaciones no ve razones para que las empresas cambien tras el 8 de abril. Además, sugirió tres opciones para aquellas organizaciones que finalmente decidan cambiar y dejar Windows XP: considerar la virtualización de PC, reemplazar los portátiles con WXP por tabletas (“las Android o con iOS son más baratas de gestionar”), y considerar los portátiles con el sistema Chrome OS de Google, ahora que crece la computación en la nube. Parece que Microsoft tiene mucha tarea por delante para impulsar W8 y el mercado del PC.

 

 

Microsoft busca su sitio en una industria cambiada

Para el analista Jaime García Cantero, el desplome de los PC no solo responde a la crisis económica ni al “nulo impacto de Windows 8”. “Se trata de un cambio de era. El PC ha dejado de ser el dispositivo fundamental de acceso a la información (en favor de tablets y smartphones)”. Por ello, está convencido de que el fabricante que no asuma este cambio va a tener serios problemas de supervivencia.

“Respecto a Windows 8”, insiste, “la situación ha sido curiosa. Durante buena parte de 2012 achacamos las bajas ventas de PC a que la gente estaba esperando a que saliera el nuevo sistema operativo. Después, cuando salió y el mercado no despegaba, a que había que esperar a que llegaran equipos que sacaran pleno rendimiento de W8, y ahora que van saliendo, a que el cambio en Windows es excesivo y que para ese entorno táctil ya hay otras plataformas”. El caso, continúa, es que el despegue no llega, pese a que defiende que W8 es un muy buen producto.

Para García Cantero, el mercado ha cambiado para siempre, “y prueba de ello es que Microsoft ha logrado muchas veces y con sistemas más “regulares” acelerar el mercado del PC, y hoy con un producto mucho mejor no lo consigue”.

Quizás por ello, Microsoft ha decidido pisar más fuerte en el mundo de las tabletas. Tras lanzar Surface, la multinacional prepara nuevos modelos. Según The Wall Street Journal, uno será de 7 pulgadas, es decir, una tableta mini con la que buscará competir con el iPad Mini, el Kindle Fire de Amazon y el Nexus 7 de Google. Al parecer, el lanzamiento tendrá lugar a finales de año.

Normas
Entra en EL PAÍS