Índice Genworth

Los hogares españoles, los más preocupados por la economía global

Un estudio elaborado en 20 países revela el aumento del pesimismo como consecuencia de la crisis

Los chinos son los más optimistas, seguidos de noruegos y suecos

Universitarios de los centros públicos de gran parte de España en una manifestación el 14 de marzo de 2013.
Universitarios de los centros públicos de gran parte de España en una manifestación el 14 de marzo de 2013. EFE

Para poder entender por qué el consumo de los hogares ha caído a niveles mínimos de la historia reciente es necesario conocer qué piensan de la situación de la economía actual o cómo definen su estatus. Por ello, ya desde 2007, cuando uno de los grandes debates era la creciente preocupación por el avance del crédito y el fuerte sobreendeudamiento de algunos consumidores, Genworth LifestyleProtection, división de seguros de protección del estilo de vida de Genworth Financial, comenzó a elaborar su índice para tratar de medir el grado de seguridad económica de un país determinado.

El dato de 2012, al que ha tenido acceso CincoDías, engloba las opiniones de más de 13.000 hogares de 20 países, 14 europeos, cinco latinoamericanos y China. La puntuación oscila entre 0 y 100, de modo que una puntuación baja indica alta vulnerabilidad económica o poca seguridad y una puntuación alta da a entender un elevado grado de confianza en el presente y el corto plazo.

Las preocupaciones

Así, en el ranking general los chinos son quienes lideran la clasificación con una puntuación total de 78 puntos, seguidos de los noruegos, con 71 y de los suecos, con 67. España se encuentra en el furgón de cola con apenas 17 puntos.

Según destaca el informe, por primera vez este año, el estudio se marca como objetivo explicar dónde se generan los sentimientos de desconfianza y la encuesta (realizada entre octubre y diciembre pasados) solicitó a los hogares que señalaran sus principales preocupaciones, como por ejemplo sus ingresos salariales, la seguridad laboral, la economía a nivel global, los volúmenes de ahorros o los préstamos, entre otros.

Los hogares europeos se encuentran entre los más pesimistas en términos globales, debido sobre todo al impacto de la crisis económica que estalló en la segunda mitad de 2007. Sin embargo, la historia varía, según el área.

Solo en tres naciones de la UE, España, Portugal y Finlandia, el estado de la economía nacional y global es una preocupación importante, por delante incluso del nivel de ingresos salariales del hogar encuestado. En el caso de España, el 39% de los hogares sitúa este aspecto como su principal preocupación, en los otros dos la proporción es del 28%. Tal y como explican desde Genworth, esto refleja la severa crisis que padecen los dos países de la península ibérica por su dura recesión, la subida del desempleo. En el caso de Finlandia es por la inquietud que provocó la euro zona el último año.

Solo el 2% de las familias se autodefine como seguras

Las respuestas dadas por los hogares españoles muestran cómo sus posiciones financieras no han hecho otra cosa que empeorar en los últimos cinco años.

El desplome de su índice, a tan solo 17 puntos, la mitad de lo registrado en 2010, es fruto de un descenso del número de hogares que se considera “económicamente seguros” y a un aumento notable de aquellos que se ven “vulnerables”. Así, en la encuesta de 2012, los resultados de España son mejores que los de países como Italia, Polonia, Portugal y Grecia. Y, sin embargo, sus números en 2010 se asemejaban más a los niveles de Francia, Alemania o Reino Unido.

Lo más dramático es que solo un 2% de los hogares se autodefine como seguros, cifra que es tres veces menor a la registrada apenas dos años antes (7%). El 9% se ve como “luchadores” (aquellos que suelen experimentar dificultades económicas, pero esperan que su situación mejore a corto plazo).

El grupo de los circunspectos, aquellos que casi nunca experimentan dificultades económicas y no esperan que las cosas mejoren, engloba a casi la mitad de los hogares españoles (48%).

Casi un tercio (32%) sí dice estar convencido de que la situación económica empeorará en el futuro, mientras que el 41% se clasifica como vulnerables. Este grupo es otro de los que más ha aumentado al pasar de solo el 17% en 2007, a un 32% en 2010 y ahora a ese significativo 41%. Como es lógico, el grupo de los vulnerables, unido al de aquellos que tienen claro que la coyuntura va a evolucionar a peor son los que más determinan la evolución de las compras e inversiones domésticas. En cuanto a sus preocupaciones, las tres principales por este orden son: la economía a nivel nacional y global, su nivel de ingresos salariales y el coste de la vida.

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