Huellas en Bruselas X: José Ramón Larraz

Huellas en Bruselas X: José Ramón Larraz


Bruselas rinde homenaje este mes al dibujante y cineasta José Ramón Larraz (Barcelona, 1929), una referencia internacional en la cultura underground que guarda de su paso por Bélgica un grato recuerdo.

La obra de Larraz transcurre desde las viñetas de El Coyote, un tebeo popular en la España de la postguerra, hasta el cine de serie B en los "sesenta" londinenses o las películas clasificadas "S" en la transición española.

Pero Bruselas es también un hito esencial en una trayectoria tan dilatada como la suya. Y la capital europea dedica ahora pantallas y galerías a recordar a un autor que, a sus 83 años, asistirá en persona a una de las proyecciones (el 14 de marzo) y recorrerá algunas de sus huellas en Bruselas.

"Bélgica es una parte de mi vida, amo sus gentes, el ambiente, la lluvia...", afirma Larraz en una entrevista recogida en el número casi monográfico que le dedica este mes la galería La crypte tonique. Y recuerda que uno de los lugares donde aprendió a ver a través de la cámara fue la filmoteca de Bruselas, donde el próximo miércoles se recupera su película cuasi inédita Síntomas ("hemos logrado que el productor permita proyectarla", me comenta entusiasmado uno de los organidzadores del festival).

Superviviente nato, Larraz se puso a dirigir cine tras mostrar sus dibujos a Josef Von Sternberg. "¡Pero si tú ya haces cine!", comentó el director austriaco al ver las viñetas de Larraz. Y a sus cuarenta años, el catalán se embarcó en un arte que para él fue casi el séptimo modo de buscarse el pan. "Nunca he hecho nada en la vida, en cuanto a creación, que no fuera para ganar dinero", afirma en la citada revista.

Pero enseguida hace añicos esa imagen aparentemente materialista: "Siempre he amado a los seres humanos". Y los belgas se llevan parte de su derroche de fraternidad: "Son reservados pero auténticos", dice Larraz. "No te dicen que te aprecian pero te lo muestran". Y parece que, décadas después de su convivencia con los belgas, el afecto mutuo continua a juzgar por el entusiasmo con que el joven del la galería me muestra las planchas cincuentenarias de la obra gráfica de Larraz.

(El homenaje a José Ramón Larraz forma parte de la sexta edición del Festival Offscreen, que tiene lugar en Bruselas durante entre el 6 y 24 de marzo, con presencia, entre otros, del director John Waters).

(Portada del nº 170 de El Coyote, que valía 2 pesetas, escaneada del nº 8 de la revista de La crypte tonique.

Huellas anteriores en este blog: Víctor Hugo, Rizal, Colette, Calder, Buffalo Bill, Julio Cortázar, Agnés Varda, Karl Marx.

Comentarios

Me caen bien los artistas que confiesan que trabajan un poco por obligación. Y luego les salen maravillas. Como los grandes trabajadores que confiesan que en realidad son un poco bastante vagos, pero "se lían", o trabajan por no decir que no, o por sobrevivir, o por hacer algo. Y Bruselas es una maravilla de ciudad. De acuerdo. Está bien que Europa tenga una capital que no lo parece.
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