Industria quiere limitar la subida al 7,3% en un año

La CNE alerta sobre la creación de un déficit de tarifa en el gas butano

Se producirá un desajuste "explosivo", según el regulador

Las operadoras critican el nuevo mecanismo de fijación de precios

La CNE alerta sobre la creación de un déficit de tarifa en el gas butano

El vacío legal en el que está sumida la revisión de precios de los gases licuados del petróleo (GLP) envasados (butano y propano) desde el 1 de enero, en que el Gobierno eliminó la fórmula vigente a través de la polémica ley sobre empleados del hogar, quiere ser cubierto con una norma que lleva implícita un mecanismo similar al déficit de la tarifa eléctrica.

 Contra dicho mecanismo se ha pronunciado la Comisión Nacional de la Energía (CNE) en el dictamen que publicó el viernes sobre el proyecto de orden ministerial de actualización automática de los precios máximos de la bombona. La orden propone mantener la vigencia de precios de tres a dos meses y limitar las variaciones de precios al 5%, tanto al alza como a la baja, con un tope superior hasta marzo de 2014 de 1,142025 euros/kg para el precio antes de impuesto. Ello impedirá que suba por encima del 7,3% respecto al precio actual, aunque lo hagan los costes.

Los desajustes al alza que se produzcan, según la CNE, se pueden “descontrolar”, ya que la nueva fórmula de precios permite diferir estos a futuro. El informe del regulador considera que el tope en el precio máximo que se propone, puede introducir “un término de déficit en este sector”.

En iguales términos se han pronunciado las empresas a través de su asociación AOGLP en las alegaciones presentadas ante la CNE.

Según las simulaciones realizadas por el regulador con datos históricos de cotizaciones internacionales desde 1998 y costes de comercialización, el tope propuesto en la orden para el próximo año, “se alcanzaría repetidamente en los últimos bimestres”, generando “un aumento explosivo de los desajustes”.

Por esta razón, el organismo que preside Alberto Lafuente propone eliminar dicho tope, ya que impedirá a las empresas recuperar los costes y acarrearía varios “efectos indeseables”: desalienta la entrada de nuevos operadores, al no tener un margen de rentabilidad mínimo;perjudia la eficiencia energética, al subvencionar el consumo; puede crear desabastecimiento y disrorsionar la decisión de consumir distintos tipos de energía. En definitiva, el regulador reclama la liberalización para las bombonas de butano y propano, segmento donde la entrada de nuevos operadores ha sido un fracaso.

La propuesta de Industria incrementa los costes de comercialización del GLP en un 10%, aplicando la fórmula propuesta en su día por el regulador energético. Amplía el sistema de revisión de costes de comercialización en Canarias, Ceuta y Melilla y permite sustituir las ayudas al consumo de GLP envasado en las dos ciudades autónomas, lo que incrementará el precio de venta en un 21% y un 28%, respectivamente.

 

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