Fiscalidad autonómica

Madrid, donde los ricos pagan los impuestos más bajos

Para las rentas altas y los elevados patrimonios, sale a cuenta trasladar su residencia a la región madrileña

Los asesores tributarios piden poner coto a la "creatividad fiscal" de los Ejecutivos autonómicos

La fiscalidad autonómica en 2013 Ampliar foto
La fiscalidad autonómica en 2013

Tener una nómina, comprar una casa, adquirir un coche, recibir una herencia o realizar una donación conlleva gastos fiscales que distan mucho de un territorio u otro. Ello se hace especialmente evidente para las rentas altas. Esta es una de las conclusiones del informe presentado ayer por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), órgano dependiente del Consejo General de Colegios de Economistas. Prácticamente todas las comunidades han elevado los tributos para los contribuyentes más adinerados con la excepción de Madrid, la única autonomía que, por ejemplo, no aplica el impuesto sobre el patrimonio. Además, Cataluña, Andalucía, Asturias, Canarias, Cantabria, Extremadura, Murcia y Comunidad Valenciana han elevado el tramo autonómico del IRPFpara rentas altas.

Un contribuyente con un sueldo bruto de 600.000 euros -un salario estándar para directivos de empresas del Ibex-pagará 309.009 euros en IRPFen Cataluña, el 51,5% de su nómina. Ese mismo contribuyente, en Madrid o La Rioja, abonaría al fisco 290.441 euros. Es decir, casi 20.000 euros menos. Andalucía, Asturias, Cataluña y Extremadura son, por este orden, las comunidades que más castigan fiscalmente las rentas altas. En cambio, para un salario medio de 22.000 euros, prácticamente no existen diferencias entre tributar en una comunidad, aunque la cuota a pagar es 40 euros menor en La Rioja y Madrid que en el resto.

El presidente del REAF, Jesús Sanmartín, señaló que la crisis y la consecuente caída de ingresos públicos han llevado a muchas comunidades a elevar los impuestos aunque el margen para seguir esa senda es escaso. En Cataluña, Andalucía y Asturias, por ejemplo, el tipo máximo en el IRPF ya alcanza el 56%. En Murcia o la Comunidad Valenciana llega al 54% y en todas las autonomías el gravamen sobrepasa el 50%.

Muchas comunidades criticaron, especialmente las del PP, al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero cuando recuperó el impuesto sobre el patrimonio para los ejercicios 2011 y 2012, sin embargo, todas han optado por recaudarlo cuando tienen capacidad para establecer una bonificación del 100% sobre la cuota del impuesto. Una opción que, a día de hoy, solo aplica Madrid. Ello supone que un contribuyente que cuente con una riqueza neta de cuatro millones de euros pague entre 36.546 euros y 44.214 euros por Patrimonio en función de la comunidad autónoma en la que resida. Con una excepción, si vive en Madrid no abonará ni un euro.

Los asesores fiscales reconocen que directivos que, por ejemplo, viajan a menudo entre Barcelona y Madrid, están optando por ubicar su residencia fiscal en la capital española. Lo mismo sucede con los altos patrimonios. Hay que tener en cuenta que este tributo grava la riqueza en función de donde viva el contribuyente con independencia de la ubicación de su patrimonio. Para una persona adinerada, cambiar la residencia fiscal (o simularlo) no resulta complicado.

Por otra parte, la mayoría de comunidades tiene bonificado el impuesto sobre sucesiones y donaciones, aunque la tendencia, ya iniciada en Castilla y León y Canarias, pasa por endurecer este tributo. En el caso del impuesto sobre transmisiones patrimoniales, que grava la compraventa de casas de segunda mano, Canarias mantiene el tipo más bajo (6,5%), seguido de Madrid, La Rioja y Murcia (7%). En el lado contrario destaca Extremadura con un tipo máximo del 11% o Asturias y Andalucía que lo mantienen en el 10%. La crisis también ha empujado a las comunidades a crear multitud de tasas y nuevos tributos propios que gravan desde las bolsas de basura hasta “la actividad cinegética”. El REAF pidió poner coto a la “creatividad fiscal” de las autonomías.

 

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