Situación de las finanzas públicas

España logra controlar el déficit pese al desvío de Seguridad Social y comunidades

España cierra con una desfase del 6,7% y registra un ajuste sin precedentes

El buen dato de los minicipios mitiga la desviación de las autonomías

La economía española en los últimos 150 años Ampliar foto
La economía española en los últimos 150 años

"Es un muy, muy buen dato”, enfatizan en el Ministerio de Hacienda. Recortar 2,2 puntos el déficit en un año como ocurrió en 2012 –en el que el desfase pasó del 8,96% al 6,7% del PIB– supone un hito sin precedentes. Desde 1850, solo en cinco ocasiones se registró un descenso del déficit superior a dos puntos y ello nunca se había logrado en mitad de una profunda recesión. Así, el hecho de haberse quedado a cuatro décimas del objetivo de déficit no impide que el Gobierno saque pecho. Supone un desvío mínimo y aceptable para la UE y los mercados. Hay que tener en cuenta que, en ejercicios anteriores, las cifras definitivas de déficit siempre superaban con creces los objetivos fijados en los Presupuestos.

Medidas que han permitido recortar el saldo estructural

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, insiste en cada comparecencia en que más allá de cumplir el objetivo de estabilidad, lo realmente importante es reducir el déficit estructural que, según apuntó ayer Rajoy, se ha recortado en 3,5 puntos en 2012. El déficit estructural es el desfase que registran las cuentas públicas sin tener en cuenta el ciclo económico. En un momento de crisis, es lógico que los ingresos caigan y aumenten gastos como el de desempleo. Un déficit estructural bajo, defiende Hacienda, sugiere que las finanzas públicas de un determinado país son estables con independencia de que una recesión eleve los números rojos en un período concreto. Estas son las medidas del Ejecutivo que han permitido recortar el saldo estructural.

Subida del IVA

A pesar de que el Ejecutivo señala que tiene la voluntad de rebajar los impuestos en cuanto la situación económica mejore, todo apunta que la subida del IVA que entró en vigor en septiembre es irreversible. El tipo general pasó del 18% al 21% y el tipo reducido aumentó del 8% al 10%. Además, se redujo el número de productos que aplican el gravamen superreducido. Esta medida supone un impacto de 10.000 millones anuales.

Sanidad

Los ajustes en sanidad también permiten recortar el déficit estructural. Medidas como el copago farmacéutico suponen una reducción del gasto público que se mantendrá en el tiempo. El ahorro se mueve en torno a los 3.500 millones.

Sociedades

El impuesto sobre sociedades es el que ha sufrido un mayor número de modificaciones en el último año. Algunas de ellas, como el incremento de los pagos fraccionados tienen un carácter coyuntural ya que se restringieron a 2012 y 2013. Sin embargo, cambios importantes como la limitación de la deducción por gastos financieros permite aumentar la capacidad recaudatoria del impuesto a largo plazo.

IRPF

La subida del IRPF que aprobó el Gobierno es un ejemplo de una medida coyuntural que, sin embargo, puede prolongarse en el tiempo. Este incremento fiscal, que aportó 3.500 millones en 2012, debía aplicarse hasta este ejercicio, sin embargo, fuentes de Moncloa ya han indicado que no descartan prorrogar la medida.

A falta de conocer los datos desagregados, fuentes de Moncloa señalan que el desvío de cuatro décimas, que equivale a unos 4.200 millones de euros, se debe a la Seguridad Social y a las comunidades autónomas. A principios de del año anterior, el Ejecutivo había previsto que la Seguridad Social cerraría el ejercicio en equilibrio presupuestario, sin embargo, los gastos en prestaciones por desempleo aumentaban a un ritmo muy superior al previsto. Así, en septiembre, Rajoy ya informó a Bruselas que la Seguridad Social registraría un déficit de 10.500 millones, un 1% del PIB. Un desvío relevante que, sin embargo, quedo mitigado en la medida en que Bruselas concedió un punto adicional de déficit ante la dificultad que supone rebajar los números rojos ante una caída de la actividad. Así, el objetivo de estabilidad quedó fijado para la Administración central y la Seguridad Social en el 4,5% y todo apunta que el desfase en pensiones y el Servicio Público de Empleo Estatal provocará que se incumpla el umbral y el desfase definitivo alcanzará el 4,7% o el 4,8% del PIB. De hecho, solo la Administración central registró hasta noviembre un déficit del 4,37%, aunque en diciembre logró rebajar esa cifra por el incremento de los pagos fraccionados en Sociedades y la supresión de la paga extra a los funcionarios. En cualquier caso, el recorte del déficit del Estado central no ha sido suficiente para compensar el desvío de la Seguridad Social.

Por otra parte, fuentes de Hacienda se muestran satisfechas por los datos de déficit de las comunidades autónomos que, si bien globalmente incumplieron el objetivo de estabilidad, lograron una importante reducción del déficit público, que se situó ligeramente por debajo del 2% tras alcanzar el 3,3% en 2010. Un ajuste también sin precedentes. El desvío registrado en Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana –tres de los cuatro territorios con mayor PIB– explica que se rebase el umbral a pesar de que buena parte de las regiones cumplieron el objetivo de déficit. Todo apunta que el desfase se situará en torno al 1,8% o 1,9% frente al objetivo del 1,5%. Dicho de otra forma, el desvío superará los 3.000 millones. De éstos, unos 1.000 corresponden a Cataluña, que ya ha anunciado que en 2012 registró un desfase del 2% del PIB.

El incumplimiento de la Seguridad Social y los ayuntamientos fue paliado, en parte, por los ayuntamientos, cuyo comportamiento evolucionó en 2012 mejor de lo esperado. Hacienda impuso a las corporaciones locales un objetivo de déficit del 0,3% y los Ayuntamientos cumplieron con holgura al cerrar los números rojos por debajo de ese nivel. El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, ya avanzó que los ayuntamientos se “acercarían al equilibrio presupuestario”, es decir, sugirió el desfase se quedará en el 0,1% del PIB o, incluso, por debajo. Ello ofrece un colchón de unos 2.000 millones de euros que permite minimizar el desvío registrado en las comunidades autónomas y la Seguridad Social.

En cualquier caso, el desfase del 6,7% que anunció ayer Rajoy no incluye el efecto del rescate bancario. Si se suma la ayuda a las entidades financieras, el déficit público sobrepasa el 10% del PIB. El hecho de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunciara el pasado miércoles en el Congreso que el déficit había cerrado por debajo del 7% y 48 horas más tarde saliera la Comisión Europea y elevara la cifra en el 10,2% generó cierta confusión y acumuló las denuncias de la oposición que acusaron al Gobierno de mentir. Fuentes de Hacienda recuerdan que Bruselas no tiene en cuenta a la hora de valorar el cumplimiento del objetivo de déficit el efecto del rescate bancario y, por lo tanto, insisten en que el dato significativo de déficit es el 6,7%. Desde las filas del PSOE defienden que si se contabiliza la ayuda bancaria, los números rojos en 2012 no solo no se han reducido sino que se han incrementado respecto a 2011.

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