La rebaja de la nota de la deuda de Reino Unido presiona más a la baja a su divisa

Moody's lleva a la libra esterlina a su mínimo en 16 meses frente al euro

La pérdida de la prestigiosa triple A de máxima solvencia por el empeoramiento de las perspectivas de crecimiento de Reino Unido contribuirá a debilitar más si cabe la libra esterlina, que ya ha perdido más de un 7% de su valor frente al dólar y el euro en lo que va de año, ante el giro de política monetaria del Banco de Inglaterra.

Mark Carney, nuevo gobernador del Banco de Inglaterra
Mark Carney, nuevo gobernador del Banco de Inglaterra

Primer aviso. Moody's ha sido la primera de la grandes agencias de calificación de riesgos en retirar al Reino Unido la máxima nota crediticia, la triple A, que ostentaba desde 1978. Ha justificado su decisión "por la continua debilidad de la perspectiva de crecimiento a largo plazo", las complicaciones en la consolidación fiscal y la elevada deuda pública. El país británico estaría a punto de caer en su tercera recesión por los efectos de la crisis y tal situación pasa factura a su divisa, una de las que más se ha depreciado en los últimos meses junto al yen.

La libra esterlina ha caído más de un 7% frente al dólar y el euro desde comienzos de año. De este modo, el cruce con la moneda europea se sitúa en su nivel más bajo desde hace 16 meses al cambiarse a 1,13 en el mercado de divisas.

Y la presión bajista no hará si no continuar no solo por la rebaja de la calificación de la deuda soberana británica, que era de esperar según apuntan algunos expertos, si no también por la política monetaria que traerá consigo el futuro responsable del Banco de Inglaterrá, MarK Carney, que asumirá el cargo el próximo 1 de julio.

"Aunque la rebaja del rating ha tenido un impacto moderado en la divisa y en la renta variable británica, en el medio plazo la libra seguirá debilitándose al albur de los cambios que se avecinan en el Banco de Inglaterra", señala Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

"En un primer momento parecía que Carney tenía un perfil más de halcón que el gobernador actual Mervyn King, y que endurecería la política monetaria con la retirada progresiva de los estímulos, pero se ha producido un giro en las perspectivas y sugiere ahora una política más laxa", añade Pingarrón.

Además, las últimas actas del Banco de Inglaterra muestran que tres de los nueve miembros con derecho a voto están a favor de incrementar el programa de compra de deuda, cifrado actualmente en 375.000 millones de elibras (unos 428.000 millones de euros).

"El Banco de Inglaterra aprobará más medidas expansivas de compra de activos, teniendo en cuenta que además otras agencias de rating pueden seguir a Moody's con recortes en la nota de la deuda británica, pero es temporal", opina José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.

El ministro de Finanzas británico, George Osborne, se ha apresurado a asegurar que "redoblará" sus esfuerzos para lograr la recuperación económica del país, continuando con el plan de austeridad que, según recordó, "ha recortado el déficit en un cuarto y ha reportado un récord de tipos de interés bajo y cifras récord de empleo".

Pero la fragilidad de la economía hallevado al Banco de Inglaterra a plantearse el dilema entre el crecimiento o el control de la inflación, hasta el punto de meditar depreciar el tipo de cambio de la libra esterlina, según desveló recientemente el miembro del Comité de Política Monetaria del banco central Martin Weale.

Esta acción supondría respaldar las medidas adoptadas por Japón para favorecer las exportaciones y que amenazan con desatar una guerra de divisas.

Para el director de estrategias de Saxo Bank, John J. Hardy, "la agresividad de Japón puede inspirar a otros países a seguir sus mismos pasos. Reino Unido está satisfecho con el hecho de que sus políticas están logrando mantener la libra débil, mientras que Estados Unidos ha sido el principal ganador del juego de la devaluación competitiva durante años, como resultado directo de las políticas de la Fed".

En el punto de mira de los especuladores

Si algo ha traido de nuevo este inicio de año, sin duda es el traspaso de activos por parte de los inversores por la menor aversión al riesgo. "Parece que se ha acabado la época de atacar al euro y ahora los inversores (hedge funds sobre todo) están buscando el siguiente rival débil, y tiene toda la pinta de que han escogido al Reino unido que no puede alardear de excelente situación macro", explican desde Unicorp Patrimonio. Su director de gestión, Miguel Paz, señala que la libra esterlina ha perdido frente al dólar la zona de soporte de 1,54 a la que se aferraba desde septiembre de 2010 y parece en caída libre, "de modo que el siguiente nivel de resistencia puede situarse en el 1,42", desde el 1,51 en el que cotiza hoy.

"Incluso la libra frente al euro está en una zona crítica, aunque no ha terminado de romper el soporte de 0,880".