En Portada

Miniviajes por las carreteras de la España escondida

Coche, carretera y manta. Esta es una alternativa que en estos momentos se antoja como la única posibilidad de viajar para muchos españoles, dada la situación económica del país. Pero, bien visto, puede ser también una oportunidad de conocer las mil caras de la España menos concurrida, que de otra forma pasarían inadvertidas. No en vano, las escapadas cortas, de apenas cinco días, por rutas españolas y que se realizan sobre todo en coche, son un diamante en bruto con mucha cuerda todavía por explotar. Según un estudio realizado en Europa por la compañía de alquiler de coches Avis, el año pasado, casi el 20% de los españoles hizo más viajes cortos que el año anterior y casi el 65% disfrutó, al menos, de un fin de semana largo de escapada, lo que popularmente se conoce como los city breaks.

"La ruta es tan importante como la meta". Con esta cita del poeta griego Kavafis, esta compañía reivindica "la carretera como destino; el coche, la mejor de las compañías, y el viaje, una experiencia única que arranca antes de llegar". El precio, mucho más asequible que los destinos más lejanos, es una de las razones de que estos miniviajes se estén convirtiendo en los preferidos de los turistas españoles en los últimos años. Pero no la única. La motivación del nuevo perfil de los turistas (mucho más activos) por conocer parajes más salvajes, naturales, y también culturales, imposibles de visitar de otra forma que no sea por carretera, ha abierto una brecha que han empezado a explotar no solo las agencias de viajes tradicionales. Agencias online como Rumbo, Aladinia o Mucho Viaje; compañías de alquiler de coches, con Avis o Hertz a la cabeza, y entidades como el Real Automóvil Club de Cataluña -a través de su división RACC Travel- están desarrollando rutas temáticas por todo el país. Y la verdad, cómo se podrían conocer, si no es por carretera, parajes españoles tan recónditos como la sierra de Loja, en Granada; La Pedriza, en Madrid; la evocadora península de Formentor (Mallorca); el castro de Baroña, en las Rías Bajas gallegas, y localidades como Sotres, un pueblecito asturiano de tan solo 200 habitantes, cercado por los Picos de Europa, o Rodalquilar, localidad antaño minera, en pleno Parque Natural de Cabo de Gata.

EL CANTÁBRICO

Pasaporte a las carreteras más bellas

El Camino del Cantábrico es una de las rutas por carretera más bellas del mundo, según han explicado en Avis, cuyo grupo está presente en 175 países de todo el mundo con una flota de 500.000 vehículos. El viaje en esta nacional, la N-634, de ser posible en un todoterreno, permite contemplar las maravillas desde Santiago de Compostela, en Galicia, hasta San Sebastián, ya en el País Vasco. Pueblos costeros, pero también recovecos más escondidos de los bosques de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco integran este recorrido, "un viaje de mar y montaña".

Lugares como la zona paralela al río Sella, pueblos como Ribadeo y su playa de Las Catedrales, declarada monumento natural por su belleza; calas como Santa Gadea, en Tapia de Casariego; Ribadesella, donde se pueden visitar los Acantilados del Infierno, así como las Cuevas de Tito Bustillo, que datan del Paleolítico, son solo algunas de sus principales joyas.

Para hacer noche, en Ribadeo, el grupo Barceló cuenta con el Hotel Parador, de cuatro estrellas, y en Ribadesella, el Gran Hotel del Sella Spa & Golf es otra interesante alternativa.

LA MANCHA

El reencuentro con Don Quijote

Ruta de los Molinos. Unos 445 kilómetros es la longitud del itinerario sugerido por la división de Real Automóvil Club de Cataluña, RACC Travel, para hacer un miniviaje o salida corta en La Mancha, región elegida por Cervantes como cuna de El Quijote. Entre las provincias de Toledo, Ciudad Real y Cuenca se ubica la extensa comarca de La Mancha, donde tienta hacer la ruta de molinos de viento por carretera entre las poblaciones de Campo de Criptana y Mota del Cuervo.

Plagada de molinos centenarios, esta ruta brinda la posibilidad a los turistas de conocer la España menos masificada con las visitas obligadas a la Casa Museo de Dulcinea, en El Toboso, típica morada de labranza manchega; los castillos de Belmonte y Consuegra, protagonistas de la Edad Media, y localidades como Campo de Montiel y Almagro, conjunto histórico donde se ubica el Corral de Comedias. En esta ruta, sugerida por RACC Travel, el Parque Natural de las Tablas de Daimiel y el de las Lagunas de Ruidera, zona de humedales y paso de las aves migratorias entre Europa y África, son también dos peritas en dulce para los más amantes de la naturaleza.

El Mesón del Quijote, en Mota del Cuervo, para comer, y la Hospedería Casa de la Torrecilla, del grupo Husa, en Campo de Criptana, para hospedarse, son alternativas que el viajero puede considerar.

COSTA DE LA LUZ

Nostálgicos del movimiento hippy

Seguir el itinerario por la carretera de la costa es la mejor manera de conocer sus atractivos. Una ruta que RACE recomienda empezar en la ciudad de Tarifa, conocida por sus fuertes vientos y el reclamo perfecto para los adeptos al surf, el windsurf y kitesurf. Turistas de todo el mundo aficionados a estos deportes vienen cada año a la playa de Los Lances para practicarlos.

La reserva de los Alcornocales, una de las mayores del mundo, la playa de Bolonia y las ruinas de la antigua ciudad romana Boelo Claudia (siglo I) son otras tres paradas obligatorias en este trayecto antes de llegar al pequeño pueblo marinero de Zahara de los Atunes, la playa de los alemanes, Barbate y uno de los pueblos más hippies de la zona, Caños de Meca. En esta localidad se puede disfrutar de la playa del Palmar y del cabo de Trafalgar. Ya hacia el interior, Vejer de la Frontera ofrece la posibilidad al turista de enlazar con otra de las joyas de Andalucía: la ruta de los pueblos blancos. Pero antes, manta. Comer en El Jardín de Califa y alojarse en el lujoso Hotel Boutique V, en esta población, puede ser un placer para los sentidos.

ESTEPA CASTELLANA

Conducir entre oro

Disfrutar de inmensas llanuras cubiertas por campos de trigo entre San Esteban del Molar y Villarrín de Campos, ambas poblaciones de Zamora, es una de las posibilidades que ofrece la carretera ZA-704, una propuesta que según Avis puede ayudar a "sentir lo que es viajar rodeado de oro".

Esta vía, poco utilizada actualmente, era el camino habitual de antaño para ir a Zamora desde Benavente, una línea prácticamente recta donde se pueden disfrutar de lugares tan recónditos como Vidayanes, pueblo conocido desde hace años por su famoso belén de Navidad o Villafáfila, población que cuenta con una reserva natural de aves y atardeceres genuinos. Para pasar la noche, el Parador de Benavente y la Posada de los Condestables, una casa solariega en Villalpando, son genuinos.

COSTA BRAVA

Calas y Medievo

Es uno de los principales destinos españoles elegidos por los turistas de todo el mundo, ideal para disfrutar en la carretera. Este itinerario, sugerido por RACE, parte de San Feliu de Guisols, pueblo de pescadores al que se llega por la carretera paralela al mar y que aún conserva en el paseo marítimo mansiones modernistas. Bañado por el Mediterráneo y plagado de recónditas calas, el pueblo de Begur se consagra como parada obligatoria donde el alojamiento en el Hotel Aigua Blava puede ser, además, un privilegio.

En esta zona abundan villas de pescadores: Calella de Palafrugell o Llafranc, entre otras, donde aún es posible contemplar a los autóctonos faenando. La bahía de Aigua Blava y ya en el interior, pueblos medievales como Pals y Peratallada son, según RACE, indispensables en esta ruta, así como la localidad costera de El Estartit.

CERCO DE LAS MONTAçAS

Alrededores de Madrid

Conocer los alrededores del macizo de La Pedriza o de la localidad de El Atazar son solo dos de las rutas turísticas con las que la empresa de alquiler de vehículos Hertz, con presencia en más de 150 países de todo el mundo, ha entrado en el mundo de las escapadas cortas. Diseñadas por expertos, estos itinerarios se pueden hacer en superdeportivos de lujo. Modelos como Ferrari 430, Lamborghini Gallardo, Porsche 911 o Mercedes SLK BMW son algunos de los más apropiados para conocer los lugares más mágicos de los alrededores de Madrid.

Guadarrama, Manzanares el Real, donde está el Castillo de los Mendoza, y poblaciones serranas como Mataelpino, Navacerrada y Los Molinos son algunos de los destinos que incluye la ruta al pie de La Pedriza.

En cuanto a El Atazar, en cuyo término municipal se encuentra el mayor embalse de la comunidad de Madrid, la ruta recomienda pasear por Patones de Arriba, un pueblecito con una arquitectura pintoresca de casas de pizarra situado en una garganta, el Mirador de El Atazar, y otras localidades como Torrelaguna y La Cabrera.

LA PENÍNSULA DE FORMENTOR

Un paraje casi tropical

Un biplaza deportivo es el coche que recomienda Avis para disfrutar de la estrecha y serpenteante carretera que enlaza Mallorca con la península de Formentor, al norte de isla. Muy poco ha cambiado esta carretera desde que el mítico hotel al que conduce, el Barceló Formentor, se inaugurara allá por 1929, apuntan todos los amantes del volante y de los paisajes únicos.

Esta vía, que conduce a rincones de un paraje definido como "el lugar más bello del mundo" por el escritor Carlos Fuentes, brinda al conductor media hora de sorpresas detrás de cada curva, como acantilados, calas recluidas, bosques... Un paraíso casi tropical, inaccesible si no se hace con calma y por carretera.