El resultado financiero fue positivo

CatalunyaBanc cierra 2012 con unas pérdidas de más de 11.000 millones

CatalunyaBanc ha logrado un resultado financiero de 218 millones de euros en 2012, aunque el ejercicio ha cerrado con unas pérdidas brutas de entre 11.000 y 12.000 millones de euros, por la depreciación del valor de los activos transferidos a la Sareb y las dotaciones extraordinarias.

Tal y como estimaba la Comisión Europea (CE) en el plan de reestructuración bancaria aprobado el pasado mes de noviembre, la entidad catalana, que actualmente está en manos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), ha registrado en el último año un resultado negativo derivado, sobre todo, de la limpieza de su riesgo inmobiliario.

Fuentes de CatalunyaBanc han indicado a Efe que unos 10.000 millones de estas pérdidas corresponden a la depreciación del valor de los activos inmobiliarios trasmitidos a la Sareb, la sociedad encargada de gestionar los activos de la banca rescatada. En concreto, CatalunyaBanc ha traspasado a esta sociedad inmuebles por un importe inicial de 16.000 millones de euros que se acabaron valorando en 6.000 millones, lo que supone una pérdida de valor de aproximadamente el 60%.

Ello, sumado a unas dotaciones extraordinarias de unos 1.000 millones para sanear el balance, eleva las pérdidas de CatalunyaBanc a más de 11.000 millones de euros en 2012. Las mismas fuentes han subrayado, en cualquier caso, que estas pérdidas son anteriores a la recapitalización de la entidad, que ha recibido una inyección de capital de más de 9.000 millones de euros procedentes de fondos europeos.

Ello garantiza que CatalunyaBanc es hoy una entidad saneada y solvente, con un capital de máxima calidad superior al 10 %, por encima del 9 % exigido por Europa, han señalado dichas fuentes, que han asegurado que el banco que preside Adolf Todó ha logrado ya cerrar 2012 con un resultado financiero o de explotación positivo en 218 millones.

La entidad catalana está en proceso de ser subastada, pero si finalmente la venta no se materializa, la CE tiene diseñado para ella un estricto plan de reestructuración para devolverla a beneficios en los próximos años.

Según publica hoy el diario Expansión, el plan diseñado por las autoridades españolas y comunitarias prevé la división de las actividades de CatalunyaBanc en dos bloques: una unidad estratégica que aglutinará el negocio minorista, de crédito a pymes y préstamos al sector público, y una segunda unidad con negocios, activos y pasivos que se venderán o cerrarán a medio plazo, entre los que se incluye la actividad de fuera de Cataluña o la banca corporativa.

Este plan contempla asimismo un duro ajuste de estructura de la entidad, que pasaría de tener una plantilla de entre 7.000 y 8.000 empleados, a una de entre 4.000 y 5.000 trabajadores en el año 2016.

Con estas y otras medidas, las autoridades estiman que la entidad podría generar un beneficio antes de impuestos de entre 200 y 300 millones anuales a partir de 2015.

Desde CatalunyaBanc remarcan, en cualquier caso, que este plan de ajuste sólo se aplicaría si la entidad no fuera subastada, lo que, hoy por hoy, parece poco probable, ya que la subasta avanza según lo previsto y hay seis grupos financieros interesados en su compra.

Si se acaba vendiendo, será el nuevo comprador de CatalunyaBanc el encargado de aplicar los ajustes necesarios para devolver a la entidad a la senda del crecimiento.