Telecomunicaciones

Protagonistas de las telecomunicaciones

La liberalización del mercado de las telecomunicaciones ha dado entrada a distintos operadores cuya fortaleza ha aumentado al ritmo que lo ha hecho su diversificación

Hay escasos sectores de la economía española que hayan sufrido, mejor dicho, disfrutado, una transformación tan radical y sorprendente como el de las telecomunicaciones, y lo ha hecho gracias a media docena de agentes que han puesto todo su esfuerzo durante estos años para conseguir nuestra equiparación con este mismo sector en otros países de Europa.

TELEFâNICA

Poco queda ya de aquella empresa orgullo del país, pero casi insignificante para el resto del mundo. Hoy, Telefónica es un auténtico gigante de las telecomunicaciones presente en 25 países, con más de 125.000 empleados e ingresos anuales que superan los 46.000 millones de euros. Su base de clientes es de casi 314 millones, con más de 245 millones de accesos de telefonía móvil, casi 40 millones de líneas de telefonía fija, cerca de 20 millones de conexiones de datos e internet y 3,3 millones de contratos de televisión de pago.

Estas cifras hacen de ella una compañía absolutamente multinacional; de hecho, genera el 76% de su negocio fuera de su mercado doméstico, y se constituye como el operador de referencia en el mercado de habla hispano-portuguesa, área a la que dio el salto en 1990 con su entrada primero en Chile y Argentina, hoy mercados absolutamente consolidados.

Y no solo ha crecido en estos números, su verdadera gran transformación se debe a su titularidad, ya que en la actualidad es una empresa totalmente privada con 1,5 millones de accionistas y cotiza en las Bolsas españolas y en las de Nueva York (desde 1987), Londres, Lima y Buenos Aires.

VODAFONE

Algunos ni lo recordarán, pero para encontrar el germen de Vodafone en España hay que remontarse a 1994. Fue cuando por primera vez en nuestro país otra compañía, Airtel, le hacía la competencia a la todopoderosa Telefónica, aunque en un principio solo en telefonía móvil.

La multinacional británica compró el 22% de Airtel en 1999. Por entonces la operadora ya tenía también una licencia móvil GSM -por la que el Estado le pidió un canon de 50.000 millones de pesetas_- y se había producido la liberalización de la telefonía fija. Poco a poco fue adquiriendo el resto del capital hasta lograr el 92% en 2001 y propiciar el cambio de nombre.

Después vino la guerra de tarifas, la entrada en el negocio de la telefonía fija -tras adquirir en 2007 la filial española de la operadora sueca Tele2-, la apuesta por los servicios de datos, por la calidad y el servicio al cliente particular y de empresa, etcétera, hasta que los siete millones de clientes que en aquellos momentos llegó a tener Airtel se han convertido en la actualidad en 17 millones bajo la marca Vodafone España.

RETEVISIâN

Nació en 1989 como empresa pública, fruto de la escisión del ente público nacional Radiotelevisión Española, con la misión de proporcionar el transporte de las señales de televisión y radio en España. Sin embargo, con la liberalización del sector de la telefonía pronto empezó a jugar otro papel bien distinto.

Su primera campaña de publicidad mostraba a José Luis López Vázquez saliendo, por fin, de la cabina en la que le había encerrado Antonio Mercero en la película de igual nombre. Llegaba la libertad para elegir operador de telefonía fija, anunciaba Retevisión, primer competidor de Telefónica, aunque para llamar hubiera que marcar un prefijo y al principio solo se permitieran comunicaciones locales. Retevisión, como transmisora de las señales de radio y televisión, fue vendida por el grupo Auna a Abertis.

Ese mismo concepto de libertad, pero en esta ocasión con la canción Libre de Nino Bravo como telón de fondo, fue el utilizado por Retevisión para presentar en sociedad a Amena, la operadora móvil que rompía el duopolio Telefónica-Airtel en 1999 ofreciendo precios mucho más bajos, tarificación por segundos y facilidades para el cambio de tarjeta a contrato. Amena cambió de razón social y de propietario en el año 2002, cuando se produjo la fusión entre Retevisión y AunaCable. Con la extinción del grupo Auna en 2005, fue vendida a la multinacional francesa France Télécom, que cambió el nombre de la marca por Orange.

ORANGE

Esta es la marca comercial, fácilmente reconocible por su chillón color naranja, con la que opera France Télécom, el grupo francés que integra al operador de telefonía móvil adquirido en 2005, la mencionada Amena, con los otros negocios de telecomunicaciones que ya tenía en España, mercado en el que fusionó en 2004 su filial de telefonía fija Uni2 -muy centrada en servicios a empresas- con su unidad de internet Wanadoo. Desde entonces, ha pasado de los 10 millones de clientes a superar los 13 millones, en su inmensa mayoría gracias a los servicios móviles, logrando en conjunto unos ingresos anuales cercanos a los 4.000 millones en el pasado ejercicio 2011.

El pasado año, France Télécom rescató la marca Amena para apostar por el negocio de bajo coste, mercado que intenta potenciar tras la reciente adquisición al grupo holandés KPN de su filial en España, la cual operaba bajo la marca Simyo.

La CMT, el 'gran hermano' de las telecomunicaciones

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) fue creada en 1996, durante el proceso de liberalización, como regulador independiente de los mercados nacionales. Entre las funciones que ha tenido que ejercer en estos años destacan la supervisión de las obligaciones marcadas a los operadores de las telecomunicaciones, el fomento de la competencia en los mercados de los servicios audiovisuales, la resolución de los conflictos entre los diferentes protagonistas del mercado y como entidad sancionadora en litigios y órgano arbitral de las controversias entre los diversos jugadores.

5.000 empresas responsables del 7% del PIB

El sector estuvo representado durante décadas por dos grandes agrupaciones: Aetic y Asimelec, ambas fusionadas en 2010 en Ametic, la nueva patronal española de la electrónica, las tecnologías de la información, las telecomunicaciones y los contenidos digitales. Cuenta con 5.000 empresas adscritas que suman 350.000 empleados y cuya actividad económica supone en torno al 7% del PIB español.

De hecho, según la asociación, un tercio del esfuerzo privado nacional en investigación y desarrollo es llevado a cabo por las empresas de este hipersector.