Guindos rechaza cambiar los Presupuestos Generales del Estado

El Gobierno mantiene su hoja de ruta y los sindicatos amenazan con más protestas

La huelga general de ayer parece que no va a servir para que el Gobierno cambie su política económica, tal y como exigieron ayer los sindicatos. Así, el Ejecutivo mantiene que "el camino iniciado es el único para salir de la crisis", mientras que CC OO y UGT advirtieron que si no frena los recortes, continuarán las protestas.

El éxito de una huelga general debería medirse por si los convocantes logran o no los objetivos que se han marcado al convocarla. De ser así, la huelga de ayer no parece que vaya a tener mucho éxito.

Así, los máximos líderes de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez, instaron al Gobierno a que reaccione a la huelga de ayer cambiando los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2013, frenando los recortes del gasto social. De lo contrario, ambos advirtieron que proseguirán con las protestas y el conflicto social. Toxo alertó de que la jornada de ayer "no es el fin de ninguna etapa", por lo que pidió al Ejecutivo que "lea adecuadamente" el estado de ánimo de la sociedad española porque si no lo hace, "no sólo crecerá el desánimo, sino que aumentarán las protestas".

"Ahora corresponde al Gobierno evitar una escalada de tensión social que se agrave y prolongue en el tiempo", dijo Toxo en la rueda de prensa en la que líderes sindicales evaluaron la incidencia de la huelga a media mañana. El responsable de CC OO instó al Gobierno a cambiar los Presupuestos "ahora que se encuentran en el ecuador de su tramitación parlamentaria".

Por su parte, Méndez coincidió en que la lucha sindical no se terminó ayer. "Vamos a seguir, vamos a seguir exigiendo la convocatoria de un referéndum para que los ciudadanos se pronuncien sobre si están o no de acuerdo con los recortes del Gobierno", dijo el líder de UGT.

"Si Rajoy está tan confiado en que la ciudadanía está conforme (con su política económica) que tenga agallas para convocar un referéndum", insistió Méndez. Sin embargo, el Ejecutivo está poco dispuesto a cambiar su política económica a raíz de la protesta social escenificada en la huelga y las manifestaciones de ayer. Buena prueba de ello es que con los primeros datos del respaldo de la ciudadanía al paro general, el ministro de Economía, Luis de Guindos, tardó pocos minutos en comparecer para reafirmar la política económica del Gobierno. "La hoja de ruta es la única alternativa posible", dijo Guindos en su comparecencia en el Congreso para defender los Presupuestos. "El camino iniciado es el único para salir de la crisis y garantizar el Estado de Bienestar", añadió.

En este sentido, el titular de Economía volvió a recordar el compromiso "total" del Gobierno con el cumplimiento del objetivo de déficit. En otras palabras, los responsables económicos gubernamentales no modificarán el diseño de las cuentas públicas para tratar de aminorar el impacto en el gasto social, porque, según sus cálculos, si lo hicieran incumplirían las exigencias de Bruselas.

A vueltas con la incertidumbre

Dicho todo esto, Guindos reprochó a los sindicatos que la huelga "no es el camino más adecuado para reducir la incertidumbre". El líder de UGT, Cándido Méndez, no tardó en responder a Guindos sobre este punto, al asegurar que en contra de las acusaciones de Guindos, "la huelga general es un mensaje de certidumbre absoluta del malestar de la sociedad". El líder sindical añadió que "quien traslada incertidumbre el Gobierno a través de unos Presupuestos Generales que se han desautorizado categórica y rotundamente por la Comisión Europea" por "irreales".

Rubalcaba da su apoyo, pero no se manifiesta

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, mostró ayer el apoyo de su partido a la huelga general, por primera vez en una jornada de estas características. Rubalcaba pidió al Gobierno que cambie su política económica para que evitar que "mucha gente se quede en la cuneta" por la crisis económica.

En una declaración en el Congreso en la que no admitió preguntas, Rubalcaba apoyó el paro, pero eludió responder por qué no asistió en representación de su partido a la manifestación celebrada ayer por la tarde.

Asimismo, el líder de los socialistas acusó al PP y al resto de la "derecha" europea de utilizar la crisis como "coartada" para "recortar seriamente" el estado del bienestar y acabar con "consensos sociales básicos que se han construido entre todos en estos años de democracia".