Fin del plazo para remitir los documentos de explotación

Nuclenor envía al CSN el último informe de Garoña antes de su cierre

Anoche acababa el plazo para que la sociedad propietaria de Garoña remitiese al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) los documentos sobre la explotación del cese definitivo de la central, previsto para julio del año que viene.

Nuclenor, la empresa que explota la central nuclear de Santa María de Garoña, cumplió ayer con el último trámite burocrático antes de la clausura de la planta prevista para el 6 de julio del próximo año. Aunque hay quien asegura que se trata del plan de cierre de la instalación, fuentes empresariales aclaran que son los documentos oficiales de explotación correspondientes a la fase de predesmantelamiento, que Nuclenor estaba obligada a remitir al CSN antes del 6 de noviembre.

La sociedad, participada al 50% por Iberdrola y Endesa, estaba rematando ayer el informe que debía remitir al Consejo de Seguridad Nuclear para seguir con el procedimiento de cese de actividad. Nuclenor afirmó que entregaría los documentos "dentro del plazo" exigido por el organismo, "a pesar de que se trataba de un plazo exigente".

Los documentos de explotación hasta el cierre del 6 de julio, lo integran el reglamento de funcionamiento; el plan de emergencia interior; el manual de garantía de calidad;_el manual de protección radiológica; las especificaciones técnicas de funcionamiento;_el estudio de seguridad y el plan de gestión de residuos radiactivos.

A principios de septiembre Nuclenor confirmaba que no iba a solicitar la renovación de la explotación de Garoña (que le permitía el actual Gobierno del PP) a la espera de que se le aclarara la "incertidumbre regulatoria" del sector. La empresa propietaria de la planta burgalesa envió entonces un escrito a Industria en el que señalaba su desconocimiento sobre cómo le afectaría a la central las medidas fiscales incluidas en el proyecto de ley que tramita el Parlamento.

En el texto se aseguraba que, en caso de que se "despejaran las incógnitas en torno a la viabilidad económica de la planta, Nuclenor podría solicitar la renovación". Posteriormente, el pleno del CSN pidió a Nuclenor los citados documentos formales sobre la declaración de cese definitivo de explotación de la nuclear (algo que ya estaba previsto en el decreto de cierre de 2009).

Juego de apuestas entre Gobierno y eléctricas

El cierre de Garoña, que decretó el Gobierno de Zapatero en julio de 2009 para su ejecución en el mismo mes de 2013, se ha convertido en un juego de apuestas entre el Ejecutivo de Rajoy y las eléctricas propietarias, Endesa e Iberdrola. Aunque estas presionaron lo indecible para que se prorrogase la vida ala central a lo que se avino el PP nada más llegar al Gobierno, ahora son las empresas las que no quieren solictar el permiso para segur funcionando. Para ello alegan que el futuro impuesto que gravará con un 6% todo tipo de generación no hace viable la instalación. De momento, el trámite de cierre se mantiene y a él responde el informe que Nuclenor tuvo que presentar ayer. Se trata de los documentos oficiales de explotación correspondiente a la fase de predesmantelamiento.