Baleares rectifica e incluirá el tributo en los Presupuestos de 2013

Madrid será la única región que no aplicará el impuesto de patrimonio

La Comunidad de Madrid será la única autonomía que no aplique el impuesto sobre el patrimonio en 2013. Las necesidades financieras han llevado a la Comunidad Valenciana y Baleares, las otras dos regiones que se opusieron a recaudar este tributo, a dar marcha atrás en su decisión. Este tributo ha permitido ingresar 581 millones a las comunidades este año.

Cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero recuperó el impuesto sobre el patrimonio para los ejercicios 2011 y 2012, Madrid, Baleares y la Comunidad Valenciana rechazaron aplicar este tributo de competencia autonómica. Argumentaron que resultaba injusto y perjudicaba a las clases medias. Sin embargo, al final, la necesidad de elevar los ingresos ha pesado más que las convicciones.

La Comunidad Valenciana anunció en julio que recuperaría el impuesto sobre el patrimonio para este ejercicio. Y, Baleares, lo incluirá en los Presupuestos de 2013 después de que el Gobierno de Mariano Rajoy prorrogará un año más la vigencia de un tributo que, en principio, debía desaparecer este año.

Madrid es la única comunidad que se mantiene firme y rechaza gravar el patrimonio neto de sus contribuyentes. Ello resulta significativo ya que la comunidad madrileña es, con diferencia, la autonomía que más recursos lograría si aplicara este impuesto.

En 2008, último año en que se recaudó el tributo en todas las comunidades, Madrid ingresó el 30% de los 2.112 millones recabado en el conjunto de España. Actualmente, la capacidad recaudatoria del tributo es mucho menor, ya que el Gobierno de Zapatero amplió el mínimo exento cuando recuperó el tributo en 2011. Así, deben pagar el impuesto sobre el patrimonio los contribuyentes con una base imponible superior a 700.000 euros frente a los 108.182 euros vigentes en 2008.

Las comunidades han ingresado este año 581,4 millones por el impuesto sobre el patrimonio del ejercicio 2011, una cifra que se hubiera incrementado hasta los 1.025 millones si Madrid, Comunidad Valenciana y Baleares hubieran recuperado el tributo en sus respectivos territorios. Madrid ha dejado de ingresar 310 millones este ejercicio, Valencia otros 104 millones y, Baleares, 29 millones.

La negativa madrileña a aplicar el impuesto en los ejercicios fiscales de 2011, 2012 y 2013 supone renunciar a casi 1.000 millones de euros. En principio, si el Gobierno de Mariano Rajoy no modifica la legislación, el impuesto sobre el patrimonio volverá a desaparecer en 2014.

Los contribuyentes valencianos y baleares deberán tributar por el patrimonio que tengan a 31 de diciembre de 2012 y 2013. Hay que tener en cuenta que el impuesto sobre el patrimonio, al igual que el IRPF, se declara el año siguiente del ejercicio en cuestión. Es decir, en 2014, se abonará el tributo correspondiente al ejercicio 2013. Si bien el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se opuso a la recuperación del impuesto en 2011, ahora defiende que no tiene sentido que dos comunidades como Valencia o Baleares, que se han adherido al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), renuncien a ingresar Patrimonio.

Hacienda también invitó al Gobierno de Ignacio González a recaudar el tributo después de que el Ejecutivo madrileño denunciara que el Gobierno central margina a la Comunidad de Madrid en el reparto del sistema de financiación. González, al igual que su antecesora, Esperanza Aguirre, ha hecho de la negativa a aplicar el impuesto de patrimonio una seña de identidad.

Las claves de la figura impositiva

¿Qué es? El impuesto sobre el patrimonio es un tributo que grava la riqueza neta. La base imponible la conforman el valor de los bienes del contribuyentes (viviendas, cuentas corrientes, depósitos, joyas, vehículos, etcétera), descontando las deudas pendientes.

¿Quién lo paga? El impuesto sobre el patrimonio se aplica sobre aquellos contribuyentes cuya riqueza neta supera los 700.000 euros. Además, los primeros 300.000 euros de la vivienda habitual están exentos. Por ejemplo, si un contribuyente tiene un patrimonio neto de 800.000 euros que incluye su casa valorada en 200.000 euros, no deberá tributar por Patrimonio. Esto es así porque, al descontar el precio de la casa, su riqueza neta a efectos del impuesto se queda en 600.000 euros, por debajo del umbral que obliga a pagar el impuesto.

¿Qué tipo se aplica? El gravamen, al igual que el IRPF, se estructura por tramos. Los tipos varían desde el 0,2% para los primeros 167.129 euros de base liquidable hasta el 2,5% a partir de los 10,6 millones.

¿Dónde se abona? El impuesto se paga en función de la residencia fiscal, con independencia del lugar donde se ubique la riqueza. Así, un contribuyente que viva en Madrid y sea propietario de una fortuna en inmuebles en Barcelona no pagará el tributo porque la Comunidad de Madrid mantiene una bonificación del 100%.