Como condición a entrar en el 'banco malo'

La banca sana se niega a comprar preferentes de cajas nacionalizadas

Marcha atrás en la posible entrada de la banca sana en el capital del 'banco malo'. Los principales grupos financieros del país rechazan rotundamente comprar las participaciones preferentes de las cajas nacionalizadas para darles liquidez como exige Bruselas. El Banco de España quiere que los inversores de Sareb hagan este sacrifico como colofón a la reforma financiera.

Imagen de una promoción inmobiliaria
Imagen de una promoción inmobiliaria

Santander, BBVA, CaixaBank, Popular, Sabadell, Popular, Kutxabank, Unicaja e Ibercaja se niegan en rotundo a participar en el capital del banco malo si el Banco de España, y por extensión el Gobierno, mantiene su idea de que estas entidades se conviertan en la solución para las participaciones preferentes suscritas por los clientes de las entidades nacionalizadas.

Esta fue una de las propuestas que realizó el supervisor a la banca sana en la presentación del plan de negocio de la Sociedad de Gestión de Activos (Sareb) el pasado lunes.

El objetivo del Banco de España es dar solución a los dueños de las participaciones preferentes. Una de las condiciones impuestas por Bruselas para conceder las ayudas a la banca nacionalizada -que inicialmente se estimaba en 40.000 millones de euros, pero cuya factura puede reducirse a algo más de 30.000 millones- es que los dueños de este híbrido asuman las pérdidas antes de que los bancos reciban los fondos públicos.

Bruselas reclama que los suscriptores de este producto híbrido compartan las pérdidas de los bancos nacionalizado para que el coste al contribuyente sea el menor posible. La solución propuesta ahora por Europa es que las entidades den liquidez a este producto y evitar así que sus suscriptores pierdan todo el dinero invertido en preferentes, ya que en su mayoría son inversores minoristas que adquirieron este producto pensando que era similar a un depósito. El problema viene de los dueños de las preferentes de los bancos intervenidos que no cotizan, Catalunya Caixa, Novagalicia y Banco de Valencia, sobre todo, pero también tienen preferentes otras entidades que ahora recibirán ayudas públicas -Caja España Duero, Liberbank, Caja 3 y BMN, aunque no todas tienen preferentes-.

La idea del Banco de España es que los bancos sanos que participen en el banco malo adquieran este híbrido a las entidades débiles con una quita que ronde el 50% y lo canjeen por acciones.

Esta solución no ha gustado a nadie. Varias fuentes apuntan a Santander como el banco más reacio a esta medida, pero el primero en reaccionar fue BBVA. Su consejero delegado, Ángel Cano, fue tajante el miércoles, "no tenemos ningún interés natural en invertir en ese vehículo", declaró. Esta opinión es contraria a la que expresó el presidente, Francisco González, solo unas semanas antes. El banquero aseguró que BBVA iba a participar en Sareb.