Casi 1.000 contribuyentes están siendo inspeccionados a raíz de un chivatazo

La Agencia Tributaria inicia un 54% más de inspecciones por soplos

La Agencia Tributaria ha iniciado en lo que va de año 997 inspecciones a raíz de denuncias recibidas de particulares y empresas. Supone un 54% más que la cifra registrada durante todo el año anterior. No todos los soplos que llegan a Hacienda implican el inicio de una inspección. Sin embargo, fuentes de la Agencia Tributaria indican que las informaciones que reciben, muchas de ellas anónimas, cada vez son de mayor calidad.

Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, y Marta Fernández Currás, secretaria de Estado de Presupuestos, y Antonio Beteta, secretario de Estado de Presupuestos, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera
Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, y Marta Fernández Currás, secretaria de Estado de Presupuestos, y Antonio Beteta, secretario de Estado de Presupuestos, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera

Existe una mayor conciencia fiscal. Con este argumento justificaron ayer fuentes de Hacienda el aumento del número de denuncias de particulares y empresas que revelan a la Agencia Tributaria fraudes cometidos por terceros. Entre enero y octubre, Hacienda ha iniciado 1.000 inspecciones que tuvieron su origen en un soplo, frente a las 646 de todo el año anterior o las 610 del ejercicio 2010.

No solo aumenta la cantidad, sino también la calidad de los datos remitidos por los denunciantes que, en la mayoría de casos, conocen muy bien al defraudador. Ello indica que, además de conciencia fiscal, las denuncias incorporan un importante elemento de venganza o ajuste de cuentas.

Si bien Hacienda siempre da más importancia a los denunciantes que se identifican, también recibe informaciones anónimas. La figura del chivato fiscal se refuerza en la nueva ley contra el fraude que el martes publicó el BOE. Entre otras medidas, se prohíben los pagos en efectivo superiores a 2.500 euros en operaciones en las que intervenga un empresario o profesional. Esta medida entrará en vigor el próximo 19 de noviembre y la web de la Agencia Tributaria habilitará un formulario para que los contribuyentes puedan denunciar vulneraciones de la normativa. La ley establece que serán responsables del incumplimiento del límite de 2.500 euros tanto que el que paga como el que recibe. Sin embargo, si una de las partes denuncia el hecho ante Hacienda quedará exonerada. La sanción asciende al 25% del pago realizado en efectivo. Por ejemplo, si un particular abona a un fontanero 3.000 euros en efectivo y Hacienda lo descubre, la sanción ascenderá al 25% de esos 3.000 euros (750 euros). Ambos contribuyentes responderán "solidariamente" a la sanción. Ello será así salvo que uno de ellos se convierta en un chivato fiscal y denuncie la infracción en los tres meses siguientes de haberse producido.

El límite de 2.500 euros no rige para los no residentes fiscales, cuyo límite se amplía a 15.000 euros. Es decir, un alemán que aterrice en España por turismo o que tenga una segunda residencia en la costa puede abonar hasta 15.000 euros en efectivo sin vulnerar la normativa. El límite del pago en efectivo es solo una de las medidas incluidas en la nueva ley contra el fraude fiscal que ayer presentaron ante la prensa el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, y la directora de la Agencia Tributaria, Beatriz Viana.

La mayor novedad es la aprobación de una nueva declaración que obligará a los contribuyentes a informar de cuentas bancarias, activos financieros y viviendas que tengan en el extranjero. La medida resulta relevante ya que el incumplimiento de esta ley supondrá imputar los bienes no declarados como ganancia patrimonial, lo que supone tributar a tipos superiores al 50%. Por otra parte, para asegurar el cobro de la deuda tributaria, la normativa facilita la adopción de medidas cautelares como los embargos. También se restringe el régimen de módulos por el que tributan buena parte de los autónomos.

Embargan 1.500 botellas de vino y la cava de puros

El pasado viernes, la directora de la Agencia Tributaria, Beatriz Viana, anunció que funcionarios de Hacienda acudirían a bares, restaurantes y tiendas con deudas tributarias a embargar la caja del día. No era broma. El conocido restaurante madrileño el Asador Frontón recibió el martes la visita de agentes tributarios que, en lugar de la caja del día, embargaron 1.500 botellas de vino, la cava de pu_ros e, incluso, una mesa del restaurante.

Viana también avisó que este tipo de operaciones se realizarían en horario comercial, es decir, ante los ojos de los clientes del establecimiento afectado. Así sucedió en el Asador Frontón, donde agentes tributarios ataviados con petos en los que se leía Aduanas irrumpieron en el local a la hora de comer.

Las visitas a negocios con deudas fiscales forma parte de un plan más amplio puesto en marcha y que contempla, por ejemplo, controlar el alquiler de apartamentos en la costa, los mercadillos urbanos o las ferias, tanto comerciales como festivas. De hecho, Hacienda apunta que la Inspección acudirá a las casetas como las de abril en Sevilla para comprobar que se cumplen las obligaciones fiscales. En el caso de los apartamentos turísticos, Hacienda rastreará en internet las ofertas para, a posteriori, confirmar que el propietario del inmueble declarar las rentas obtenidas por el alquiler. Agentes tributarios también se personarán en zonas turísticas con el mismo fin. Todas estas medidas tienen un impacto económico muy reducido, sin embargo, la idea es dar una imagen "ejemplarizante", poner en aviso a los defraudadores y hacer visible los controles de la Agencia Tributaria. En definitiva, los funcionarios de Hacienda empezarán a pisar más la calle.