El gasto ligado a las casas ya representa un 33% del total

La crisis recorta el presupuesto familiar en 2.500 euros al año

El recrudecimiento de la crisis, el repunte del paro y la inflación han mermado el presupuesto de las familias españolas. En cinco años ha caído un 8%, lo que supone que cada hogar dispone de 2.500 euros menos al año.

El pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la irrupción de la crisis financiera convergieron en 2007, provocando un deterioro económico en España que ya dura cinco años y que amenaza con prolongarse sine díe.

Todos esos factores han provocado un recorte sin precedentes del presupuesto de las familias, que retrocedió un 8% en 2011, según la encuesta anual hecha pública ayer por el INE. En 2007, cada hogar español disponía de 32.000 euros para gasto; cinco años después esa cifra ha bajado hasta los 29.500 euros.

Un ajuste de 2.500 euros que no se ha producido en la misma proporción en todas las partidas de gasto en las que se divide el presupuesto familiar. Todas las ligadas al consumo, tanto de bienes duraderos (vehículos, mobiliario de hogar, vestido y calzado, entre otros) han caído con fuerza, mientras que la partida ligada a la vivienda (aquí se incluye el coste de la hipoteca o el alquiler, las reparaciones, la comunidad de vecinos, el recibo del agua o de la luz y el del gas, entre otros) ha subido con mucha fuerza. En 2006 ya era el capítulo más importante de los presupuestos familiares, con un 24,8% del total y cinco años después, ese porcentaje se ha disparado hasta el 31,3% del total.

Las partidas que más se han incrementado en esos cinco ejercicios son las ligadas a los combustibles, en gran medida por el encarecimiento del precio del crudo y la mayor presión fiscal sobre los carburantes, y a los servicios (luz, agua o gas), como consecuencia de la actualización persistente de precios. En el lado contrario se sitúan las compras de vehículos, muebles, electrodomésticos o el gasto en hoteles y restaurantes, en caída libre desde hace cinco años. El mayor retroceso se ha producido en el caso de la compra de automóviles, a los que las familias destinan un 50% menos de recursos que en 2006. Este recorte ha incidido de forma directa en el desplome de ventas de coches, que este año apenas superará las 730.000 unidades, cuando antes de la crisis llegaron a 1,6 millones.

A los productos y servicios ligados al sector inmobiliario (muebles, equipamiento de hogar, ordenadores y electrodomésticos) se le destina de media un 30% menos de presupuesto que hace cinco años.

Diferencias por comunidades

La estadística del INE revela como el impacto de la crisis tampoco ha sido homogéneo según la comunidad autónoma de residencia. Las dos regiones en las que las familias disponen de un mayor presupuesto familiar son Madrid, con 36.015 euros, y el País Vasco, con 33.888. Estas posiciones, sin embargo, se invierten a la hora de analizar el gasto medio por persona. País Vasco aparece en primer lugar, con 13.774 euros por persona, seguida por Madrid (13.412) y Navarra (13.043). Las familias con menos capacidad de gasto son las canarias, con 9.066 euros, las extremeñas (9.206) y las murcianas (9.566). Nueve autonomías (Aragón, Castilla y León, Galicia, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura y Canarias) se sitúan por debajo de la media española y uno de los denominadores comunes es su elevada tasa de paro.

Los colectivos más afectados por la crisis son los jubilados y los parados. El presupuesto en los hogares en los que el principal ingreso es el de un jubilado es de 26.014 euros, mientras que en el caso de los desempleados es de 19.843, 3.500 y 9.700 euros menos que la media.

Caída histórica de las ventas minoristas

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, aseguró ayer que España "está saliendo de la crisis" y añadió que esta afirmación no es fruto de un "optimismo vano", sino de distintos indicadores que maneja el Gobierno y que ya apuntan a "señales de esperanza".

Esto no es, sin embargo, lo que refleja el último dato de ventas minoristas que registró en septiembre una caída histórica del 12,6% -una vez eliminado el efecto de la inflación- en comparación con el mismo mes de 2011. Este desplome se produce en el primer mes tras la entrada en vigor de la subida del IVA, en tanto que el empleo en el sector retrocedió un 1,2 %. En concreto, el 1 de septiembre entró en vigor el aumento del tipo general del IVA del 18 % al 21% y del tipo reducido del 8% al 10%, mientras que el superreducido -que grava a los alimentos básicos- se mantuvo en el 4%.

Así, la contracción de las ventas fue de más de 10 puntos superior a la registrada en agosto, cuando la facturación del sector bajó el 2%, mientras que el retroceso del empleo fue prácticamente similar, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En los nueve primeros meses del año, estas ventas acumularon un retroceso del 6%, con respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el empleo acumuló una caída del 1,1 %.

Todas las comunidades autónomas presentan tasas anuales negativas de sus ventas minoristas en septiembre, con los mayores descensos en Murcia (15,8%), Andalucía (14,5%), Castilla y León y Cantabria (14,4%, en ambos casos).

El empleo en el comercio minorista descendió en todas las comunidades con respecto a septiembre de 2011, con las mayores bajadas en la Comunidad Foral de Navarra (2,5%) e Islas Baleares y Comunidad Valenciana (ambas con un 2,4% de bajada).