Nuevo viaje oficial para impulsar la salida al exterior

Empresas y Gobierno se vuelcan en lograr contratos de infraestructuras en India

El Ejecutivo sigue acelerando su agenda para que las empresas conquisten en el exterior lo que han perdido en España desde que se inició la crisis. En los últimos meses se han producido reuniones de alto nivel (con presencia masiva de ministros y grandes empresarios) con Marruecos y Francia y ayer le tocó el turno a India, uno de los países emergentes con mayor capacidad de crecimiento en el corto plazo y al que España apenas destina un 0,6% de sus exportaciones, con una presencia testimonial de empresas españolas en su tejido industrial.

Para tratar de corregir esos desequilibrios, el Ejecutivo, aprovechando una visita oficial del Rey Juan Carlos de dos días, trata de impulsar las exportaciones y las inversiones con India. En paralelo a esa visita ha organizado un encuentro empresarial bilateral, al que han acudido cuatro ministros (Defensa, Exteriores, Industria y Fomento) y los máximos directivos de empresas multinacionales como Isolux, Abengoa, Acciona, Indra, Talgo o Sacyr.

El hecho de que la gran mayoría trabajen en el campo de la construcción y la ingeniería obedece al ambicioso plan quinquenal de infraestructuras puesto en marcha por el Ejecutivo indio por valor de un billón de dólares (771.000 millones de euros).

En este plan están incluidas, entre otras, las obras de ampliación de los metros de Nueva Delhi, Bombay y Calcuta, la construcción de una carretera de 22 kilómetros sobre el mar en la zona de Bombay, el AVE entre Nueva Delhi y Ahmedabab o el futuro desarrollo de grandes plantas de energía solar y nuclear.

Buena prueba del interés de las compañías españolas es la firma de un acuerdo entre OHL y el grupo indio Hinduja para entrar en el mercado de las infraestructuras de India abordando proyectos conjuntamente, según informó ayer la compañía española en un comunicado.

OHL cuenta con presencia en India, dado que participa al 26% en el proyecto de construcción y posterior explotación de una terminal portuaria en la ciudad de Ennore. El proyecto, actualmente en ejecución, cuenta con un presupuesto de 300 millones de euros.