Bruselas prepara un escarmiento para una falta sin precedentes

La CE acusa a Microsoft de violar sus compromisos sobre Explorer

La CE acusó ayer a Microsoft de violar los compromisos legalmente vinculantes que la compañía había suscrito a cambio de cerrar un expediente de competencia. Además de la posible sanción multimillonaria, la CE piensa endurecer su normativa para evitar la repetición de una falta que nunca se había producido en la historia de la política europea de competencia.

Steve Ballmer, CEO de Microsoft, durante el lanzamiento del teléfono Nokia Lumia 920
Steve Ballmer, CEO de Microsoft, durante el lanzamiento del teléfono Nokia Lumia 920

La compañía estadounidense Microsoft sigue marcando hitos en la jurisprudencia europea de competencia. Tras acumular una década de litigios con Bruselas y multas por valor de cientos de millones de euros, ahora se convierte en la primera empresa acusada de incumplir los acuerdos suscritos con Bruselas en el marco de un expediente de competencia.

La Comisión Europea (CE) no oculta su enfado ante una falta sin precedentes que pone en entredicho su política de acuerdos amistosos, una estrategia especialmente útil en el caso de las nuevas tecnologías o de expedientes largos y complejos. Y el máximo responsable de Competencia, Joaquín Almunia, anunció ayer un escarmiento que podría pasar por una sanción multimillonaria (si las acusaciones se confirman) y por un endurecimiento de la vigilancia sobre las empresas que suscriban con la CE acuerdos legalmente vinculantes.

"Se trata de enviar un mensaje muy firme sobre la inviolabilidad de los compromisos adquiridos", advirtió Almunia en rueda de prensa tras anunciar el envío de un pliego de cargos contra Microsoft.

El comisario de Competencia aseguró que su advertencia no iba solo dirigida al sector tecnológico. Pero sobre sus palabras sobrevolaba el nombre de Google, compañía investigada por la CE por presunto abuso de posición dominante y que podría aspirar a saldar sus cuentas mediante un compromiso vinculante similar al de Microsoft.

Almunia recordó que esos acuerdos solo tienen sentido "si se respetan escrupulosamente". Y en una entrevista con la plataforma digital viEUws añadió ayer mismo que a partir de ahora la CE estrechará la vigilancia y "nombrará supervisores específicos con cargo, en principio, a la nómina de las empresas [que suscriban el acuerdo]".

En la misma entrevista, Almunia expresó su "sorpresa y decepción al comprobar que, al mismo tiempo que Microsoft nos enviaba informes sobre su cumplimento de los compromisos, recibíamos quejas sobre su violación". El departamento de Almunia inició en julio una investigación sobre esas quejas y ha concluido, de manera preliminar, que están fundadas.

Durante casi año y medio (hasta el pasado mes de julio), Microsoft comercializó, en contra de lo prometido a Bruselas, una versión de Windows 7 (Service Pack 1) sin el menú de los navegadores por internet que compiten con el suyo, Explorer.

La compañía reconoció su falta y aludió a un "error técnico", argumento que no parece haber convencido a Competencia, que podría castigar la infracción con una multa periódica de hasta el 5% de la facturación media diaria o una global de hasta el 10% de su volumen de negocios. Almunia advirtió además que el expediente afecta también a Windows 8, que hoy sale a la venta a nivel mundial.