A la espera del rescate

Un mercado con recorrido bajo el paraguas del BCE

Los analistas esperan que la petición del rescate sea el impulso definitivo a la Bolsa española y el estímulo final para que la prima de riesgo regrese a cotas más moderadas.

El Banco Central Europeo (BCE) se ha convertido en el primo de Zumosol de los países periféricos de la eurozona. El simple amago de que podría intervenir en los mercados secundarios de deuda ha provocado un repliegue entre los inversores que apostaban contra los bonos de España o Italia, ofreciendo así un bálsamo de tranquilidad para sus respectivos Gobiernos y economías.

El debate que ha surgido en los mercados, tras varios días de relajamiento de la prima de riesgo española, es si esta distensión se mantendrá durante los próximos meses en cualquier circunstancia o si es imprescindible que España solicite oficialmente la intervención del fondo de rescate europeo, y así se active el programa de compra de deuda del BCE.

Los analistas consultados se muestran convencidos de que España ha entrado en un camino sin retorno, que le conducirá a la solicitud del rescate, lo que permitirá financiarse a niveles "razonables" y empezar así a ver el final del túnel.

"Aunque en algunos momentos dé la impresión de que es muy difícil, España y Alemania acabarán poniéndose de acuerdo, porque nadie quiere volver a los niveles de tensión que se vivieron en junio", explica Antonio Hormigos, director de inversiones de la firma Mirabaud. "Realmente, no hay tantos asuntos que deban pactar. España tendrá que acabar firmando un memorándum, que implicará algunas nuevas exigencias, no muchas más, y así habilitará al BCE a comprar bonos del Tesoro".

El punto de inflexión de la crisis de deuda de la eurozona se produjo el 26 de julio, cuando el presidente del BCE, Mario Draghi, anunció en unas jornadas celebradas en Londres que la institución acometería "medidas extraordinarias" para afrontar las tensiones de los mercados financieros. En ese momento, la prima de riesgo del bono español a 10 años rondaba los 640 puntos básicos, un nivel asfixiante y que desató todas las alarmas.

Ahora, después de que Draghi detallase en qué consistirá el programa de compra de deuda en mercados secundarios (el presidente del BCE dejó claro que no actuará hasta que se produzca la petición formal por parte de los países afectados) y de que las agencias de calificación crediticia hayan decidido no rebajar el rating de España a la condición de bono basura, la prima de riesgo se ha desinflado hasta los 377 puntos básicos.

Fernando Hernández, responsable de gestión de Inversis Banco, coincide en que la solicitud de rescate es inevitable. "Antes de que termine 2012, España pedirá apoyo financiero al fondo permanente de rescate [ESM, en sus siglas en inglés], lo que permitirá actuar a Draghi. Si la solicitud se demora más de lo razonable, el mercado acabará inquietándose".

Renta variable: El Ibex 35 podría subir un 10% en los próximos meses

La amenaza más que creíble de que el BCE va a utilizar su bazuca para defender los bonos periféricos ha tenido también una repercusión muy positiva sobre los mercados de renta variable. El Ibex 35 ha repuntado un 33% desde el 24 de julio, cuando marcó su mínimo anual, pocos días antes de que Draghi hiciera público su plan de salvamento. Aun así, en el conjunto de 2012 el selectivo español todavía cede un 7,62%.

Aunque los expertos reconocen que la Bolsa española "ha hecho ya buena parte de su recorrido alcista", también consideran que todavía presenta un cierto margen de mejora. "El mercado tiene todavía gasolina para seguir subiendo", apunta Hernández. "Aún podría revalorizarse un 10% en los próximos meses".

La progresiva distensión que ha vivido la prima de riesgo debería trasladarse a la Bolsa española. No tanto por una cuestión de fundamentales de las compañías del Ibex, sino por una mejora de la percepción sobre las expectativas económicas.

Otro factor que animará la evolución de la Bolsa son las tenues mejoras que ha apuntado en las últimas semanas la economía estadounidense. A pesar de la ralentización de la economía mundial, certificada recientemente en la cumbre anual del FMI, celebrada en Tokio, diversos indicadores apuntan a que Estados Unidos empieza a remontar, lo que podría favorecer la recuperación de la maltrecha economía europea.

Una alentadora referencia que podrían aprovechar las Bolsas de los países periféricos, las que tienen mayor potencial de mejora.

Desafíos: Un equilibrio precario, que podría tener sobresaltos

Aunque la mayoría de analistas consultados consideran que lo sucedido durante el verano marca un punto de no retorno en la crisis de deuda de la euro zona, también apuntan a que los mercados seguirán teniendo momentos de tensión y volatilizad en las próximas semanas. "La decisión del BE ha sido valiente y ha permitido una relajación transitoria de los mercados de deuda. Sin embargo, los países de la euro zona no pueden relajarse porque la mayor parte de los problemas que tenían siguen existiendo y tienen que trabajar muy duro para atajarlos. Sería un error que el Gobierno confundiese esta mejoría coyuntura en la prima de riesgo con el final definitivo de sus problemas", apunta Jai San, responsable de asesoría a gobiernos de la euro zona en Société Générale. La negociación del nuevo rescate que recibirá España será uno de los focos de intranquilidad para los mercados. Aunque se da por hecha, nadie sabe a ciencia cierta cuándo se producirá. Un retraso prolongado podría provocar un nuevo repunte de la prima de riesgo.

Sectores: La banca, la gran beneficiada de las ayudas

El sector financiero será el que mejor comportamiento tendrá una vez que se materialice el rescate blando de España. Si se hace efectiva la amenaza del BCE de comprar deuda en el mercado secundario y se estabilice por completo la prima de riesgo española, los valores bancarios nacionales podrán recuperar el terreno perdido respecto a sus pares europeos, según la mayoría de los expertos.

Además, durante las próximas semanas se materializará la ayuda brindada por el eurogrupo para recapitalizar a las entidades financieras con problemas (una inyección que rondará los 40.000 millones de euros) y se pondrá en marcha Sareb -el banco malo que absorberá los activos tóxicos del sector-. Con estas medidas, que se suman a las duras exigencias de provisiones puestas en marcha por el Gobierno, las entidades más sanas podrán empezar a ver la luz después de meses de profunda inestabilidad.

Rating: La amenaza latente de la degradación a bono basura

Una de las noticias recientes más positivas ha sido la decisión de la agencia de calificación crediticia Moody's de no rebajar la deuda española a la condición de bono basura. Esta circunstancia ha supuesto "eliminar uno de los mayores focos de incertidumbre a corto plazo y ganar algo más de tiempo", explica Rosa Duce, analista de Deutsche Bank. También recuerda que la firma Moodys "había aplazado hasta finales de octubre su decisión, y había mucho miedo a una rebaja, pues la misma hubiera supuesto una gran presión vendedora sobre los activos de deuda española al salir de los fondos que tienen como referencia no invertir en ningún valor que no tenga el grado de inversión".

Ahora bien, hay que tener claro que la firma de rating ha adoptado esta decisión porque está convencida de que España acabará pidiendo el rescate blando y contando así con el amparo oficial del BCE. Si finalmente esto no es así, los ataques de los especuladores contra la deuda soberana española volverán con más fuerza.

"La única baza que tiene España es que nadie quiere que se vuelva a la situación de antes del verano, por lo que también hay interés en que se active el programa del BCE", explica un analista. Y cuanto antes mejor. De hecho, los expertos coinciden en que la petición oficial llegará antes de final de año.

España y Europa han jugado su futuro a una carta. Ahora está por ver si ese naipe es el definitivo para empezar a atisbar la recuperación económica.